Las personas que piensan de forma independiente son refrescantes. Usan su propia perspectiva para filtrar la información y orientar sus ideas. No permiten que el pensamiento de otras personas se convierta en el suyo. No aceptan la información «tal cual».
Hace falta valor para tener ideas propias.Decir algo distinto de lo que piensa la mayoría o la minoría más ruidosa puede exponerte a ataques. El deseo de guardar silencio para sentirse a salvo es lo que hace que las personas sean vulnerables al pensamiento de grupo, que puede desalentar la originalidad o la rendición de cuentas.

Los líderes no buscan seguridad en los números. Siguen el camino que les permite ser fieles a sí mismos y que les gana credibilidad y respeto. Defiende tus ideas y demuestra tu liderazgo. Aquí tienes cinco maneras de convertirte en una persona que piensa de forma independiente (o seguir siéndolo):
1. Lee.
Leer lo que escriben otras personas te acerca a sus ideas. Amplía tu mente escuchando lo que otras personas tienen que decir. Busca deliberadamente artículos o libros que de otro modo quizá evitarías. Los líderes cuestionan sus propias opiniones escuchando a los demás.
2. Identifica el argumento contrario.
Haz de abogado del diablo y cuestiona tus opiniones. Pregúntate: «¿Y si también fuera cierto lo contrario?». Los líderes reconocen que las perspectivas de otras personas también pueden ser acertadas.
3. Relaciónate con personas distintas de ti.
Ábrete a nuevas experiencias y relaciónate con personas que quizá no compartan tus opiniones. Considera conversar con personas de otra edad, raza o etnia, género, orientación sexual, afiliación política o nivel socioeconómico.
Si conoces a alguien que tiene opiniones distintas, invítalo a tomar un café. Que el encuentro sea breve e informal. No sientas que tienes que debatir los temas ni resolver las diferencias en la primera conversación. Primero, conoce a la persona. Puede que encuentres puntos en común que desconocías y con los que te identifiques. Esto puede ayudarte a mostrarte más abierto a sus opiniones y menos aferrado a tus ideas iniciales.
4. Viaja.
Abre tu mente a otras culturas y experiencias, y enriquece tu vida. Visita distintas partes de tu país, así como otros países. Conecta con la gente. Alójate en hoteles de propiedad local. Usa el transporte público. Ve a un mercado local. Viaja como la gente del lugar. Vive, aunque sea por poco tiempo, como otra persona. Abre los ojos a otro mundo.
5. Céntrate en el respeto.
Si quieres caer bien, corres el riesgo de seguir lo que hacen o piensan los demás. Aspira a ganarte el respeto. Los líderes toman el camino menos transitado. Puede que el recorrido no sea tan fácil, pero el respeto y el liderazgo no se consiguen fácilmente.
Piensa por ti mismo. No sigas a los demás porque sea la opción fácil o segura. La fuerza no está en los números. La fuerza reside en la capacidad de tener y expresar las propias opiniones.


