Hay una escasez mundial de empleados cualificados capaces de seguir el ritmo de las tecnologías emergentes.
Las reservas de talento sin explotar en las economías emergentes podrían ayudar a satisfacer la demanda e impulsar el progreso.
Igor Tulchinsky, de WorldQuant, comparte sus reflexiones sobre cómo cultivar una reserva mundial de talento para competir en el mundo actual.
Pregúntale a la mayoría de los líderes y te dirán que las personas son su prioridad. La oferta de trabajadores con capacidades avanzadas no ha seguido el ritmo de la demanda, y muchos sectores se enfrentan a una escasez de empleados altamente cualificados y a un aumento de los costes para encontrarlos y formarlos. Se prevé que este problema no haga más que agravarse. Un estudio calcula que la escasez mundial de talento podría traducirse en unos 8,5 billones de dólares en ingresos anuales no realizados para 2030.
Si se considera esta escasez de talento en el contexto de la IA, se dibuja un panorama complejo de competencias, demandas y un entorno cambiante. Es necesario contratar talento que pueda satisfacer las necesidades empresariales actuales y, al mismo tiempo, desarrollar y preparar a esas personas para utilizar las herramientas de IA del futuro.
Como líder empresarial y emprendedor, estas son algunas lecciones que he aprendido sobre los aspectos cruciales que hay que tener en cuenta al cultivar una reserva mundial de talento capaz de competir en el mundo actual.
1. El talento es universal…
Sé cuánto potencial está latente en los centros de talento no tradicionales. Lo sé por mi experiencia como inmigrante, pero aún más por lo que he aprendido durante los últimos 17 años al crear WorldQuant. En primer lugar, cuando solo contratamos a personas de mercados e instituciones concretos y muy consolidados, a menudo nos perdemos nuevas formas de pensar e ideas potencialmente transformadoras.
Invertir en talento de centros no tradicionales puede tener un impacto positivo en las economías emergentes y el crecimiento mundial. En el Sudeste Asiático, por ejemplo, un análisis mostró que una inversión a gran escala en la mejora de las competencias podría aumentar el PIB un 4% o 250.000 millones de dólares, y potencialmente propiciar la creación de más de 670.000 nuevos empleos para 2030.
Observamos las mismas lecciones en otros mercados. Por ejemplo, un tercio de los estudiantes de WorldQuant University están en África, un continente que a menudo se pasa por alto como reserva de talento. Sin embargo, se prevé que la población en edad de trabajar (de 15 a 64 años) casi se duplique, pasando de 849 millones en 2024 a 1.560 millones en 2050. Al impulsar los centros de crecimiento más prometedores desde el punto de vista de la educación y la infraestructura digitales, África está en condiciones de convertirse en un motor importante del talento y la innovación mundiales.
A mi juicio, cuanto mayor es la brecha entre el talento y las competencias, mayor es la oportunidad. Las empresas más inteligentes buscan la próxima gran idea allí donde pocos más lo hacen. Dirigirse a nuevas regiones para desarrollar talento y aprovechar su fuerza laboral cualificada ya existente puede liberar la innovación e impulsar el crecimiento económico.
2. …Y la oportunidad no lo es
La otra cara de esta ecuación del talento tiene tanto potencial como la primera.
Cuando invertimos en capital humano, invertimos en el futuro, y la tecnología nos ofrece una oportunidad sin precedentes para acceder a mercados infrautilizados y liberar el potencial humano. La tecnología nos permite replantearnos cómo identificamos y formamos al talento mundial, y capacitar a personas de todo el mundo para aprender y adquirir las competencias necesarias en los servicios financieros, la tecnología, los servicios profesionales y otros ámbitos.
Las organizaciones suelen considerar que la formación y el desarrollo son algo que se ofrece a las personas después de contratarlas. Para nosotros está claro que invertir en una reserva de talento más amplia y en línea, y utilizar recursos tecnológicos, ha abierto innumerables nuevas áreas de contratación a las que antes era mucho más difícil acceder.
Los líderes que se atrevan a explorar reservas de talento sin explotar cosecharán sus beneficios. Para encontrar nuevas contrataciones, debemos mirar más allá de San Francisco, Londres y Singapur. Algunas zonas del Sudeste Asiático, África y Sudamérica están llenas de personas altamente cualificadas, con ganas de aprender y trabajar con empresas que superan los límites y abren nuevos caminos.
3. La IA es una herramienta y la mente humana, una arquitecta
Creo firmemente en el poder de los datos y la información para ayudarnos a predecir acontecimientos futuros, y me apasiona el potencial predictivo de la IA. Ya hemos visto cómo la IA transforma la forma de trabajar de muchas personas, y espero que ese cambio se acelere. Sin embargo, por muy avanzada que sea, la tecnología no opera con el mismo nivel de pensamiento estratégico y a largo plazo que los seres humanos. La mente humana posee una curiosidad y una creatividad únicas que la IA aún no puede alcanzar. Mi dedicación a mantener una concentración constante y a pensar en el problema en todo momento guía mi interacción con esta tecnología y permite aprovechar al máximo lo que tanto la máquina como yo podemos ofrecer.
Quienes han utilizado ChatGPT saben que sus respuestas se centran en contestar a una instrucción, en lugar de pensar de forma creativa y profunda sobre la consulta. Para diseñar la IA de la manera más objetiva y completa posible, creo que las organizaciones deben contratar a personas con una diversidad de perspectivas y trayectorias. Las lagunas de conocimiento suelen ser como puntos ciegos: no sabemos que existen hasta que alguien nos las señala. Al incorporar una gama más amplia de voces, tenemos más posibilidades de identificar y eliminar esas lagunas e impulsar la innovación mediante la tecnología de IA.
Esto también es cierto en el mundo empresarial. Por ejemplo, una persona de la India o Kenia aplicará un enfoque distinto para resolver un problema que alguien de origen occidental. Creo que cuantos más participantes aporten a un problema puntos de vista diferentes, mejores serán los resultados. En la carrera por aplicar la IA a los retos empresariales actuales, contar con una diversidad de perspectivas es más importante que nunca.
En un mundo donde la evolución de la IA agrava la escasez de talento y competencias, nunca había sido tan importante centrarse intensamente en el talento. Adoptar el cambio y nuevas formas de pensar será clave para prosperar en un entorno nuevo. Los líderes que demuestren valentía, creatividad y perseverancia para liberar el potencial humano triunfarán en la carrera por encontrar a las personas más brillantes y capaces, estén donde estén.



