Debemos hacer un mejor trabajo al explicar a los jóvenes por qué la industria es el lugar idóneo para la innovación y las tecnologías de vanguardia.
Impulsadas por la IA, el internet de las cosas y los macrodatos, las industrias «inteligentes» de hoy son más limpias, seguras y ágiles.
La industria tiene la oportunidad de incorporar a la Generación Z a su plantilla, pero los empleadores deben cambiar para hacer posible esta transición y garantizar que atraemos al mejor talento.
La industria mundial atraviesa una crisis de contratación.
Se ha escrito mucho sobre la brecha de competencias digitales en términos de formación de los empleados actuales para que no queden fuera del ámbito tecnológico. Yo sostendría que igual de importante es cómo atraemos a una nueva generación de trabajadores con afinidad por la tecnología hacia el sector industrial.
Con una escasez mundial de mano de obra de más de ocho millones en el sector manufacturero para 2030, tenemos un problema real de disponibilidad de personal que abordar, uno que exige que todos nos convirtamos en renovadores industriales. ¿Qué quiero decir con esto? Quiero decir que debemos hacer un mejor trabajo al explicar a los jóvenes por qué la industria es el mejor lugar para estar en lo que respecta a la innovación y las tecnologías de vanguardia.
Industrias en la era inteligente
Impulsadas por la IA, el internet de las cosas y los macrodatos, las industrias «inteligentes» de hoy son más limpias, seguras y ágiles. Las imágenes de las fábricas sucias e inseguras del pasado están siendo sustituidas por los espacios de fabricación limpios y eficientes del futuro, donde las personas y las máquinas trabajan codo con codo y en armonía. Está surgiendo una nueva identidad industrial.
Este profundo cambio tecnológico mejora la productividad, reduce los costes y promueve prácticas laborales sostenibles, cada vez más atractivas para la fuerza laboral de la Generación Z y la Generación Alfa.
¿Está llegando el mensaje a los jóvenes?
De los dos mil trabajadores estadounidenses de la Generación Z encuestados por Soter Analytics en su Informe sobre el trabajo industrial de la Generación Z 2023, solo el 14 % afirmó que el trabajo industrial es una carrera que considerarían. Se trata de una cifra preocupante.
Al mismo tiempo, también reveló que el 27 % de la Generación Z quiere trabajar para una empresa que está a la vanguardia de las últimas tecnologías y productos, incluidos los drones, los dispositivos conectados, la IA y la realidad virtual (RV).
La ciencia de datos, la IA, la robótica, la ciberseguridad y la computación en la nube son componentes cada vez más comunes de la fabricación inteligente. Dado que la industria depende de la tecnología digital, son esenciales medidas de ciberseguridad sólidas para proteger los datos sensibles y mantener la integridad operativa frente a las ciberamenazas. La computación en la nube también es necesaria para facilitar el acceso a los datos en tiempo real y la colaboración entre las plantas de fabricación, al dar soporte a la escalabilidad y proporcionar una plataforma para la analítica avanzada que ayuda a gestionar los recursos y a responder de forma eficaz a las exigencias del mercado. Se necesita con urgencia una nueva generación de científicos de datos y analistas.
En lo que respecta a la IA, la automatización ha preparado el terreno, al agilizar los procesos, generar datos valiosos y mejorar la eficiencia operativa para que la IA se centre en la toma de decisiones más complejas, incluidos el análisis y la identificación de patrones, la realización de predicciones y la mejora de los procesos. Esta combinación de IA y automatización da lugar a la automatización inteligente, en la que las máquinas no solo realizan tareas, sino que también aprenden y se adaptan con el tiempo, mejorando su rendimiento.
Así pues, mientras competimos por el corazón y la mente de la generación digital, que ha crecido utilizando la tecnología para relacionarse con el mundo que la rodea y darle forma, y que se siente cómoda trabajando con innovaciones como la inteligencia artificial (IA), no a pesar de ella, esta es una narrativa que debemos contar con más seguridad si queremos atraerla a la fuerza laboral industrial. Este es un desafío que debemos ganar.
Además, en una era en la que la industria del videojuego, las redes sociales, TikTok y los influencers de internet compiten todos por la atención limitada de la Generación Z, debemos encontrar formas de relacionarnos con las personas de manera diferente. Debemos adaptarnos y encontrar métodos que aprovechen estos tipos de plataformas de influencers para mostrar y proclamar con más fuerza cómo la automatización y la digitalización están transformando para mejor el mundo del trabajo industrial.
Difundir el mensaje de sostenibilidad
La productividad, la fiabilidad y la rentabilidad han sido impulsores clave desde el inicio de la Revolución Industrial. Hoy, en la era del calentamiento global, la digitalización permite un control preciso de los procesos críticos para reducir el consumo de energía, lo que mejora la sostenibilidad de todo el ecosistema industrial.
En el informe de McKinsey de 2024 De la contratación a la inspiración: captar y retener a la Generación Z en la industria manufacturera, La Generación Z es la única cohorte que considera el «sentido» como una razón clave para aceptar, mantener o abandonar un empleo. Más que otros trabajadores, la Generación Z quiere marcar la diferencia.
Como nos reunimos una vez más en Davos (Suiza) en enero de 2025 para la Reunión Anual del Foro Económico Mundial debemos conectar los puntos entre el tema de este año, «Colaboración para la era inteligente», y uno de los temas clave de debate, «impulsar una transición energética justa e inclusiva», para mostrar el papel fundamental que las industrias deben desempeñar para alcanzar ambas visiones y ayudar a atraer a una nueva generación de trabajadores nativos digitales.
La automatización contribuye a hacer realidad esta visión. Aumentar las capacidades humanas mediante la realización de operaciones peligrosas, repetitivas y de bajo valor con precisión y rapidez no solo tiene un impacto positivo en la productividad, sino que también empodera a los trabajadores, fomenta el crecimiento económico y genera nuevas oportunidades de empleo.
La digitalización también permite un control preciso de los procesos críticos para reducir el consumo de energía, minimizar los residuos y, en última instancia, mejorar la sostenibilidad de todo el ecosistema industrial.
El acceso a los datos, el elemento vital de la industria moderna, es clave para mantener este impulso y garantizar que las empresas sigan produciendo bienes de consumo esenciales para la vida cotidiana de forma eficiente y rentable, sin comprometer la sostenibilidad.
Ganar la competencia por el talento
Como evangelizadores de la industria, debemos contar esta convincente historia sobre cómo, al alinearnos con los principios de sostenibilidad, podemos contribuir a fomentar una economía que genere crecimiento económico sin costar la Tierra.
Todos nosotros —fabricantes, proveedores de tecnología y gobiernos— debemos trabajar juntos para ayudarles a lograrlo, cambiando la narrativa en torno a la industria a gran escala y posicionándola no como un «mal necesario», sino como innovadora, responsable con el medio ambiente y socialmente consciente: un catalizador del cambio positivo.
Las industrias tienen hoy la oportunidad de incorporar a la Generación Z a su plantilla, pero los empleadores deben cambiar para hacer posible esta transición y garantizar que atraemos al mejor talento, tanto hoy como en el futuro.


