Cada mañana, oleadas de personas se desplazan a las ciudades del mundo y regresan a casa al final del día. La posibilidad de hacer las cosas de otra manera es un sueño esquivo para muchos. Pero en Finlandia es una realidad.
El país lleva años a la vanguardia del trabajo flexible. Desde mediados de los 90, la Ley de Horario de Trabajo ha permitido a los finlandeses ajustar su jornada laboral comenzando o terminando hasta tres horas antes o después.
Desde entonces, la versatilidad se ha convertido en parte de la cultura. Según una encuesta mundial de 2011, 9 de cada 10 empresas finlandesas ofrecían a su plantilla opciones de trabajo flexible.
Nuevas leyes para trabajar en Finlandia
Ahora, esta idea da un paso más. Nueva legislación, que entrará en vigor a principios de 2020, hará que la semana laboral media de 40 horas… bueno, sea aún más flexible.
Los empleados podrán decidir cuándo y dónde trabajan durante al menos la mitad de sus horas. Además de adaptar su trabajo a las obligaciones de cuidado de los hijos o a las sesiones de ejercicio, la mayoría de los trabajadores a tiempo completo podrán «acumular» tiempo libre y utilizarlo para disfrutar de vacaciones prolongadas.
Los desplazamientos diarios a la ciudad podrían volverse innecesarios, ya que las nuevas normas facilitan la opción de trabajar a distancia.
El trabajo a distancia tiene muchas ventajas, aunque plantea algunos desafíos en materia de coordinación.
Permite a las empresas atraer a empleados con talento que viven en zonas más remotas. Y los estudios demuestran que permitir a las personas compaginar sus obligaciones laborales con su vida familiar aumenta la productividad.
Más del 80 % de los encuestados afirmó en una encuesta de International Workplace Group realizada a 18 000 profesionales en 96 países distintos que los horarios laborales flexibles aumentaban su productividad. Más de la mitad consideró que la experiencia los hacía más eficientes y aumentaba su satisfacción laboral.
Un estudio sobre trabajadores del Reino Unido realizado por HSBC concluyó que los horarios laborales flexibles motivaban a casi el 90 % de las personas a ser más productivas. Las condiciones de trabajo versátiles se consideraron un incentivo para la productividad mayor que un salario más alto. Un equilibrio deficiente entre vida laboral y personal fue citado como la razón por la que casi dos quintos de los encuestados abandonaron su último empleo.
Resultados similares se obtuvieron en un estudio realizado a 16 000 empleados de una agencia de viajes china, en el que los voluntarios fueron asignados aleatoriamente a tareas de trabajo desde casa o en la oficina. El profesor Nicholas Bloom, de la Universidad de Stanford, que dirigió el estudio, constató que la productividad de los trabajadores desde casa aumentó un 13 % en comparación con sus compañeros que trabajaban en la oficina, debido en parte a pausas más cortas y menos días de baja por enfermedad.
Superar la rutina diaria
Crece la conciencia sobre los beneficios económicos y psicológicos de mantener un buen equilibrio entre vida laboral y personal. Parece que el secreto de Finlandia ya no es un secreto, ya que otros países adoptan enfoques más flexibles.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el futuro del trabajo?
Australia ha introducido una legislación que facilita a empleados y empresas acordar, por ejemplo, horarios flexibles, lugar de trabajo y modalidades laborales. El Instituto de Recursos Humanos de Australia señala beneficios mutuos para empleados y empleadores, entre ellos una mejor retención del personal, mayor longevidad laboral y menor necesidad de ausentarse del trabajo para atender asuntos domésticos.
En el Reino Unido, solo el 6 % de las personas trabaja en la jornada tradicional de 9 de la mañana a 5 de la tarde según una encuesta de YouGov realizada a 1800 trabajadores. Se consideró que el salario es una parte importante de lo que hace un «buen trabajo», pero se comprobó que un entorno social y amistoso es igual de importante. Los horarios flexibles y las modalidades de trabajo se consideraron casi tan importantes como el salario.
El mayor acceso a wifi y a las comunicaciones basadas en la nube ha creado nuevas formas de trabajar, pero también están cambiando las actitudes hacia los acuerdos laborales alternativos.
La tecnología y el crecimiento de los espacios de trabajo temporales han contribuido a introducir mayor flexibilidad en el panorama laboral, antes rígido.




