Muchas empresas están respondiendo a la amenaza de la COVID-19 pidiendo a sus empleados que trabajen desde casa, pero el hogar puede estar lleno de distracciones.
Desde establecer un horario de trabajo claro con pausas hasta pedir más orientación sobre las tareas difíciles.
Si te han pedido que trabajes desde casa durante la pandemia de coronavirus para ayudar a frenar la propagación del virus, puede que al principio te parezca una buena noticia. Piensa en las ventajas como ahorrar tiempo y dinero en desplazamientos y estar en un entorno cómodo.
Pero el entorno doméstico presenta numerosas distracciones que pueden facilitar la procrastinación e impedir que termines tu trabajo. Tanto si acabas de empezar a trabajar desde casa como si llevas mucho tiempo trabajando a distancia y algunos días te cuesta mantener la concentración, estas estrategias basadas en pruebas pueden ayudarte a reducir la procrastinación y mantener la productividad.
1. Establece un horario de trabajo claro
El entorno doméstico carece de la estructura propia de un entorno laboral, con pausas programadas y horas claras de inicio y finalización. Crear un horario adaptado al trabajo que quieres terminar puede aportar esa estructura que falta, reduciendo la procrastinación que, de otro modo, suele producirse.
Así que organiza tu trabajo con objetivos claros y realistas que puedas alcanzar en un plazo determinado. Si tu objetivo es redactar un informe de diez páginas, divide la tarea en pasos más pequeños y manejables, que resulten menos abrumadores. Por ejemplo, podrías empezar investigando los antecedentes antes de escribir y luego preparar un esquema, fijándote la meta de redactar un número concreto de páginas al día.
Organizar una tarea grande en varias más pequeñas también ofrece la oportunidad de experimentar pequeños logros, que pueden acumularse y ayudarte a mantener la motivación y la productividad.
Sea cual sea la forma en que organices tu horario de trabajo desde casa, procura incluir pausas razonables. Reserva tiempo para las comidas y para descansos breves que despejen la mente. Pero ten cuidado: las pausas cortas para consultar el correo personal o las redes sociales pueden convertirse en procrastinación en toda regla en forma de holgazanería digital o escaqueo digital si no limitas el tiempo de descanso.
2. Afronta la incertidumbre sobre las tareas
Si te cuesta empezar o terminar una tarea laboral, quizá sea porque no tienes claro qué debes hacer para completarla. Cuando trabajas desde casa, puede ser más difícil obtener respuestas rápidas que disipen esa incertidumbre. La gente tiende a procrastinar con tareas poco claras o confusas, y cuando no sabe con certeza qué se supone que debe hacer.
Esto se debe a que esas tareas pueden generar sentimientos de incertidumbre que resultan desagradables, y suscitan sentimientos de inseguridad y autocrítica. Es más probable que se procrastine cuando las personas experimentan sentimientos desagradables relacionados con una tarea que no pueden tolerar o gestionar.
Antes de empezar una tarea nueva o poco conocida, asegúrate de tener instrucciones claras sobre lo que hay que hacer. Como no siempre sabemos qué es lo que desconocemos, puede que tengas que empezar la tarea para darte cuenta de que te falta información importante o de que no tienes claro qué se necesita para terminar el trabajo.
Ser más consciente de cuándo experimentas sentimientos de incertidumbre es el primer paso para aprovechar esa sensación desagradable y actuar para obtener la información que necesitas. También puede ser útil tener una lista de personas clave a las que puedas contactar para recibir ayuda rápidamente, por si te ves paralizado por la incertidumbre.
3. Reduce las distracciones
Trabajar desde casa implica lidiar con posibles distracciones que pueden apartarte de tus tareas. Preparar un espacio tranquilo para trabajar, donde sea poco probable que haya mucho tránsito de familiares o compañeros de piso, es un buen primer paso. Pero el trabajo a distancia también puede implicar estar conectado y tener acceso a numerosas tentaciones digitales.
A algunas personas se les da bien hacer caso omiso de estas distracciones y pueden concentrarse en su trabajo estén donde estén. Pero si tienes que hacer un trabajo aburrido o estresante, o que te genera inseguridad, ver vídeos graciosos de gatos puede convertirse en una vía de escape para sentirte mejor, a costa de no terminar el trabajo.
Controlar cómo y cuándo puedes conectarte a internet para fines ajenos al trabajo puede ayudar a reducir la exposición a las distracciones del entorno digital y el riesgo de procrastinar.
4. Planifica cómo afrontar las interrupciones
Incluso los planes mejor trazados para reservar tiempo y terminar el trabajo pueden venirse abajo cuando surgen interrupciones inesperadas. Si no estás preparado, esa llamada de tu madre, que solo quiere charlar, puede tentarte a procrastinar y desbaratar tu horario de trabajo.
Un método que ha demostrado ser eficaz para cerrar la brecha entre las intenciones y las acciones —reducir la procrastinación y ayudarte a mantener la productividad— consiste en elaborar planes específicos del tipo «si... entonces» para afrontar las interrupciones.
Esto consiste en pensar primero en las posibles interrupciones que podrías encontrarte y luego ensayar cómo responderás. Por ejemplo, cuando te llame tu madre, podrías prepararte para decir: «Lo siento, me encantaría charlar, pero ahora mismo estoy trabajando. ¿Puedo llamarte cuando termine?»
5. Encuentra el sentido del trabajo
Mi investigación sugiere que la falta de sentimientos positivos hacia una tarea puede contribuir también a la procrastinación. Cuando trabajas desde casa, estás rodeado de cosas que tienen un significado personal para ti. En comparación, tu trabajo puede parecer menos significativo.
Este contraste puede dificultar a veces que mantengas la concentración y la productividad. Recordarte por qué tu trabajo es importante y valioso para ti puede ayudarte a reequilibrar la balanza para aumentar los sentimientos positivos hacia tu trabajo y reducir la procrastinación mientras trabajas desde casa.


