A medida que empiezan a levantarse las restricciones por la COVID-19 en EE. UU., una encuesta reciente ha revelado que el 22% de los encuestados ya busca un nuevo empleo.
Otro cuarto afirma que está pensando en cambiarse a otro empleador.
Entre los factores que harían que un empleado se quedara figuran un mejor sueldo y planes de jubilación.
Las mujeres suelen valorar por igual el bienestar y un mayor sueldo, mientras que los hombres dan prioridad a un mejor sueldo.
En una encuesta realizada en junio pasado, Prudential Financial descubrió que cerca de una cuarta parte de los encuestados de EE. UU. tenía previsto dejar a su empleador cuando disminuyera el riesgo de la pandemia. Y aquí estamos: se están levantando las restricciones por la COVID en EE. UU., las oficinas están reabriendo y, como era de esperar, el 22% de los participantes en la encuesta más reciente de Prudential afirma que ya está buscando un nuevo puesto.
Otro cuarto de los encuestados, aunque no busca activamente, está pensando en buscar otro empleador.
En conjunto, el porcentaje de trabajadores que este año podrían considerarse en riesgo de marcharse es similar al que vimos en 2021, cuando varias encuestas mundiales y de EE. UU. revelaron que hasta la mitad de los trabajadores quería cambiar de empleo ese año.
En otras palabras, la gran reconfiguración no ha terminado.
¿Cuántos trabajadores de EE. UU. tienen previsto cambiar de empleo?
¿Qué pueden hacer las empresas para convencer a la gente de que no renuncie?
Casi una cuarta parte (el 22%) de los encuestados en la última encuesta afirmó que ya había cambiado de empleo durante la pandemia. ¿Pueden hacer algo los empleadores para frenar esta tendencia?
Prudential descubrió que el 71% de los estadounidenses que dicen estar buscando un nuevo empleo se plantearía quedarse a cambio de un mejor sueldo. La segunda respuesta más frecuente (el 28%) fue un mejor plan de jubilación. Pero casi igual de popular que una mejora de las prestaciones del plan 401(k) fue una mayor flexibilidad de horarios (el 27%).
En general, uno de cada cinco trabajadores afirmó que se plantearía aceptar una reducción salarial para lograr un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal. Para estos empleados, disponer de algo más de descanso y control sobre su propio tiempo valía, en promedio, alrededor del 10% de su sueldo.
Las mujeres quieren algo más que un mejor sueldo, aunque también lo quieren
Otra encuesta de Gallupconfirma el valor que los trabajadores estadounidenses atribuyen a la flexibilidad y al equilibrio en el trabajo, y revela diferencias en la importancia que hombres y mujeres conceden a ese factor.
Cuando Gallup preguntó a los trabajadores qué priorizan al evaluar un nuevo puesto, hombres y mujeres casi por igual mencionaron un mejor sueldo: así lo hicieron el 65% de los hombres y el 63% de las mujeres. Sin embargo, Gallup descubrió que solo las mujeres tendían a valorar el bienestar casi tanto como el sueldo: el 65% de ellas marcó la opción del equilibrio entre el trabajo y la vida personal, frente al 56% de los hombres.
«Las mujeres tienen más presentes los factores que consideran al decidir si aceptan o no un empleo; los consideran con mayor intensidad», declaró Kristin Barry, directora de análisis de contratación de Gallup, a The Washington Post. «Realmente se trata de las dos cosas a la vez»
Algo más de la mitad de las mujeres (el 52%) también afirmó que buscaba un equipo de trabajo diverso al evaluar un empleo, lo que convierte la diversidad en la cuarta condición laboral más deseada por las mujeres. En el caso de los hombres, la cuarta característica más buscada era que las políticas de la empresa frente a la COVID-19 estuvieran alineadas con sus creencias personales.


