La entrevista ha ido bien. Has conectado con el entrevistador, has demostrado inteligencia y has estado muy atento. Ya te imaginas que este es un lugar donde podrías trabajar; el café huele un poco mejor y todo marcha bien en tu mundo profesional. Quedan solo unos minutos: das la mano, sonríes y sales por la puerta; la oferta del trabajo de tus sueños llegará por correo. Tu amigo, el entrevistador, te dice que solo queda una pregunta antes de que te vayas, y piensas que nada puede detenerte ahora.
«¿Tiene alguna pregunta para mí?»
Si no estás preparado para esta pregunta, quizá te relajes o pienses que el entrevistador solo está siendo cortés o intenta dar por terminada la reunión. Si estás preparado, aguzas el oído: esta es tu oportunidad para demostrar que has investigado la empresa y el puesto, y que eres un candidato perspicaz que sabe que esta es una de las partes más importantes de la entrevista.
Empecemos por lo básico: la peor respuesta posible a esta pregunta es: «No, gracias, creo que tengo todo lo que necesito». Es señal de que no te interesa, no estás preparado, te falta ambición o, peor aún, todo lo anterior. Para algunos entrevistadores, este puede ser un momento decisivo, de luz roja o verde. Si estás preparado, este es el momento en que tienes más control sobre la entrevista y una oportunidad para cerrar el trato. Así que prepárate de antemano y ten listas varias preguntas que respalden lo que quieres transmitir.
Tienes muchas opciones, así que investiga y decide antes de la reunión. Si de verdad quieres esta carrera profesional, este esfuerzo debería resultarte interesante y ayudarte a avanzar. Hay muchas opciones; sopesa los pros y los contras de cada una en esta situación concreta. Si has investigado, es aceptable —y, de hecho, te conviene— hacer preguntas difíciles sobre la estrategia y la cultura de la empresa. Demuestra que eres reflexivo y estás bien informado, pero no cruces la línea y resultes ofensivo o demasiado personal. Aquí tienes algunos ejemplos del tipo de preguntas que podrías hacer:
1) Puedes preguntar sobre la cultura
¿Cómo describiría el tipo de personas que prosperan en la empresa, frente a las que no? En mi primer trabajo, la cultura de la empresa giraba en torno a la colaboración, el trabajo en equipo y no usar nunca la palabra «yo»; en el segundo, quienes destacaban eran estrellas individuales. ¿En qué punto de ese espectro se sitúa su organización?
2) Puedes preguntar sobre el puesto
¿Qué aspecto tendría el éxito en este puesto? Si me ofrecieran el puesto, ¿qué tendría que lograr durante el próximo año para que usted mirara atrás y dijera: «¡Qué año tan increíble has tenido!»?
3) Puedes preguntar sobre la empresa
En la llamada más reciente sobre resultados, el director financiero dijo que la empresa prevé que sus ingresos se mantengan estables durante el año, aunque el mercado crece a tasas de dos dígitos. ¿Le preocupa la estrategia de la empresa?
4) Puedes preguntar al entrevistador
¿Podría contarme su trayectoria? ¿Cómo llegó a la empresa? ¿Cómo se compara con su organización anterior? ¿Qué es lo que más ha disfrutado y qué ha sido lo más frustrante? Recuerda: a la gente le encanta que le pregunten por sí misma. Lo ideal es que sepas de antemano cómo se llama la persona que te entrevistará y que puedas buscar información sobre ella en Google y LinkedIn para formular preguntas sobre su trayectoria profesional y sus logros.
5) Puedes pedir consejos generales
En el sector minorista, ¿qué ventajas y desventajas tiene empezar en el área de ventas frente a empezar en la sede central de la empresa? ¿Con qué frecuencia los empleados empiezan en un departamento de la empresa y pasan a otro? ¿Cuál es el proceso para hacerlo? Me encantan las culturas internacionales y estoy en un momento de mi vida en que tengo plena movilidad geográfica. ¿Cómo hace la empresa para formar líderes empresariales con experiencia global?
Advertencia: en una entrevista, sí existen las preguntas desacertadas.
Procura no preguntar por datos que están fácilmente disponibles en el dominio público. Aunque de verdad te interese conocer la respuesta, este tipo de preguntas puede dar la impresión de que no has investigado. Como regla general, si puedes encontrar la respuesta en Google, ya deberías conocerla antes de la entrevista.
Tu objetivo es que después el entrevistador te describa como alguien «muy perspicaz y que hace preguntas excelentes». Hacer buenas preguntas es una de las formas más seguras de tener éxito en una entrevista y, en última instancia, conseguir el trabajo. Recuerda: nada de levantar los puños al salir.
Este artículo se publica en colaboración con LinkedIn. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
Para estar al día con Agenda, suscríbete a nuestro boletín semanal.
Autor: James Citrin es un autor aclamado por la crítica y director sénior de Spencer Stuart.
Imagen: Un recién graduado japonés participa en una entrevista de trabajo. REUTERS/Yuriko Nakao
