Decir «no» es difícil, sobre todo cuando sientes que te hace menos valioso.
Si no puedes realizar la tarea que te piden, dejarán de necesitarte. Si dejas pasar oportunidades, podrías perderte algo.
Ser necesario, especialmente en los negocios, puede darte la sensación de propósito que buscas en tu carrera. A todos nos gusta ser la persona VIP, aquella cuya ausencia notan los colegas cuando está fuera de la oficina, aquella sin la cual nuestro equipo no habría podido lograr una hazaña tan extraordinaria.
Pero no eres biónico ni tienes capacidades sobrenaturales. No puedes encargarte de todo a la vez. A veces, decir «no» a las oportunidades te conviene para no sentirte abrumado y acabar derrumbándote.
Cuándo es el momento de decir «no»
Si sientes una ansiedad inexplicable ante la idea de aceptar una tarea, es señal de que algo no va bien. Confía en tus instintos. Quizá tienes demasiadas cosas entre manos y últimamente no has tenido tiempo para recargar energías.
Revisa tu agenda para evitar programar dos cosas a la vez o acumular demasiadas en un solo día. Si ves que algunos días están a rebosar, primero traslada algunas tareas de los días más cargados a los más ligeros para equilibrar la semana. Después, si ves que tienes un hueco claro, anótalo en la agenda.
Haz un inventario de tus prioridades. ¿Cómo se alinean las tareas a las que dices «sí» con tus objetivos personales y tu bienestar? Si ves que algunas de las tareas de tu lista no se alinean, programa un recordatorio para rechazarlas amablemente en el futuro.
Decir «sí» está muy bien, pero necesitas decir «no» para avanzar
«Sí» es una palabra poderosa que abre oportunidades. Cuando no dices «sí», quizá te preocupe estar cerrándote a esa oportunidad. Pero ten presente que solo puedes afrontar un número limitado de oportunidades a la vez. Por eso, de vez en cuando, tienes que decir «no».
«No» te ayuda a concentrarte. Te permite hacer un trabajo excelente en un par de proyectos, en lugar de dispersarte tanto que apenas termines los varios proyectos que asumiste. Te ayuda a definir qué es importante para ti para que puedas alcanzar objetivos clave sin tantas interrupciones.
«La diferencia entre las personas exitosas y las muy exitosas es que las muy exitosas dicen “no” a casi todo», Warren Buffett dijo una vez.
Deshazte poco a poco del hábito de decir «sí» con estos cinco consejos:
1. Define tus responsabilidades.
Cuando estás acostumbrado a ser quien siempre dice «sí», los límites de lo que realmente te corresponde hacer se vuelven difusos. Dedica un tiempo a anotar las tareas de las que eres responsable en tu puesto y observa cuáles asumes aunque quizá correspondan a otra persona.
Deja atrás la mentalidad de «silo» y pide colaborar a quienes comparten responsabilidades contigo. Repartan las responsabilidades de manera justa y comuníquenlas con claridad.
2. No esperes hasta estar sobrecargado.
A menudo, quienes siempre dicen «sí» no se dan cuenta de que han asumido demasiadas cosas hasta que ya es tarde. Reduce ese riesgo anotando las tareas en una agenda o una aplicación de calendario que lleves siempre contigo. No aceptes ninguna tarea sin consultar primero tu agenda.
3. Sé realista con el tiempo.
No caigas en la trampa de decir: «Ya encontraré un hueco para esto». Reserva tiempo para cuidarte, por ejemplo, para comer, dormir y hacer ejercicio, y no reduzcas ninguna de esas actividades para intentar meter más cosas en el día.
4. Comprende que, si otras personas no aceptan un «no», es problema suyo.
Si la persona a quien le dices «no» no lo acepta, quizá tenga dificultades para establecer sus propios límites personales. Explícale amablemente las responsabilidades que ya tienes y tus prioridades, y que, aunque te encantaría ayudar, tus otros compromisos te lo impiden por ahora.
5. Piensa en lo que podría pasar si no dices «no».
¿Recuerdas todas las veces que acabaste completamente agotado por intentar abarcar demasiado? No te castigues por ello. Tómalo como una experiencia de aprendizaje que te ayude a recordar por qué decir «sí» demasiado a menudo puede generar un caos.
Recuerda: tu primer compromiso es contigo mismo, antes que con cualquier otra persona. Las personas exitosas lo saben. Decir «sí» quizá te brinde más oportunidades, pero decir «no» es la clave para cultivar las oportunidades que importan.
Este artículo se publica en colaboración con LinkedIn. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autor: Ilya Pozin es fundador de Pluto TV, Open Me y Coplex. Escribe para Forbes e Inc.
Imagen: Un operador bursátil consulta los precios de las acciones en la bolsa alemana de Fráncfort, el 18 de diciembre de 2008. REUTERS/Kai Pfaffenbach.
