Así es como la semana laboral de cuatro días influye en la igualdad de derechos, la productividad y el cambio climático

A four day workweek could be the future of working life
A four-day workweek could be the future of working life.Image: Unsplash @headwayio
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  • Los estilos de trabajo flexibles e híbridos son la nueva normalidad tras la pandemia de COVID-19.

  • Trabajar cuatro días a la semana aumenta la productividad y beneficia a las personas, al medioambiente y a la economía.

  • La semana laboral de cuatro días es una posible solución para los nuevos modelos de trabajo y podría mejorar las cuestiones de igualdad en el lugar de trabajo.

La pandemia de COVID-19 ha dado paso a una nueva normalidad para millones de trabajadores en todo el mundo, caracterizada por una sensación de flexibilidad sin precedentes. Cuando esta emergencia de salud pública llegue a su fin, lo que esperamos que ocurra pronto, las personas trabajadoras aspiran a aplicar las lecciones aprendidas durante la pandemia para crear formas de trabajo mejores y más productivas, como los modelos híbridos y la flexibilidad. Una semana laboral de cuatro días y 32 horas parece ser la mejor manera de cumplir esta tarea histórica, ya que mejora el bienestar de las personas trabajadoras y, al mismo tiempo, preserva el crecimiento económico.

¿Son eficaces las semanas laborales de cuatro días?

El año pasado fui elegido presidente de una organización benéfica pública registrada en Estados Unidos y, cuando la ola de ómicron golpeó en diciembre, implanté una semana laboral de cuatro días para todos nuestros equipos de proyectos en la East Coast Coalition for Tolerance and Non-Discrimination (ECC). En nuestro análisis basado en encuestas al final del primer mes, nuestro equipo observó tanto una disminución sustancial de los niveles de estrés como un aumento visible de la productividad general.

No son solo organizaciones individuales como la nuestra las que están adoptando la semana laboral de cuatro días; países como Japón, Irlanda e Islandia también han implantado la semana laboral de cuatro días a gran escala. Además, la mayor economía del mundo, Estados Unidos, también ha visto crecer su impulso, con casi un centenar de miembros del Congreso estadounidense que han respaldado recientemente respaldar la creación de una semana laboral de 32 horas. Asimismo, los datos disponibles de experimentos a gran escala han aportado pruebas que sugieren que la semana laboral de cuatro días es el futuro.

En concreto, hay tres razones principales por las que la semana laboral de cuatro días es una política excelente para las economías.

1. La semana laboral de cuatro días no reduce la productividad y, de hecho, puede incluso aumentarla.

La productividad es sin duda fundamental para una economía próspera, y quienes se oponen a la semana laboral de cuatro días suelen argumentar que, intuitivamente, un día menos de trabajo daría lugar a una reducción de la producción. No obstante, un análisis en profundidad realizado en Stanford ha desmentido esta creencia.

En concreto, Microsoft Japón probó este horario laboral reducido con su plantilla de 2300 personas durante cinco semanas consecutivas en 2019 y su productividad aumentó un asombroso 40 %. De forma similar, pruebas más recientes en Islandia han demostrado que «la productividad se mantuvo igual o mejoró en la mayoría de los lugares de trabajo». Y los investigadores del centro de análisis británico Autonomy concluyeron que el experimento islandés es un «éxito rotundo.»

¿Por qué ocurre esto? Además de la aplicación de nuevas tecnologías disruptivas en el lugar de trabajo, la semana laboral de cuatro días aumenta significativamente la satisfacción y el trabajo en equipo de las personas trabajadoras y reduce los niveles de estrés. En el caso de Microsoft Japón, la semana laboral más corta dio lugar a reuniones más eficientes y trabajadores más felices.

Por ejemplo, la duración de las reuniones se redujo de 60 a 30 minutos, junto con la adopción de una política de asistencia máxima de cinco personas por reunión. Además, las personas empleadas cogen menos días de baja por enfermedad como consecuencia de la reducción del estrés relacionado con el trabajo, mientras que la semana laboral más corta permite a las empresas ahorrar en electricidad, material de oficina y costes de cafetería.

2. La semana laboral de cuatro días promueve la igualdad de derechos para las mujeres y, por lo tanto, crea un lugar de trabajo más igualitario.

Una semana laboral de cuatro días y 32 horas permitiría a las personas trabajadoras, independientemente de su género, disponer de más tiempo para atender las responsabilidades de cuidado de los hijos y otras responsabilidades familiares y personales, sin abandonar el mercado laboral. Esto promovería la igualdad en el lugar de trabajo, ya que actualmente las mujeres tienen mucha más probabilidad de dejar el empleo debido a las responsabilidades de cuidado de los hijos.

Un estudio de 2021 publicado por el Center for Global Development reveló que, a escala mundial, las mujeres tienen aproximadamente tres veces más probabilidades que los hombres de asumir responsabilidades de cuidado de los hijos. En el mismo año, la Oficina del Censo de Estados Unidos informó de que aproximadamente 10 millones de mujeres estadounidenses no están en el mercado laboral y se quedan en casa con sus hijos pequeños; la cifra era de 1,4 millones antes de la pandemia.

Dadas las circunstancias, puede ser muy significativo que las sociedades ofrezcan a las personas trabajadoras una mejor oportunidad de equilibrar las responsabilidades de cuidado y laborales, y una semana laboral de cuatro días contribuiría enormemente a ello. Cada miembro de una familia dispondría de ocho horas más a la semana para dedicar a sus responsabilidades personales o familiares, mientras que los empleadores verían cómo sus empleados permanecen en el mercado laboral con mayores niveles de satisfacción.

Al mismo tiempo, Stanford Business School ha descubierto que la igualdad en el lugar de trabajo ha beneficiado notablemente a la economía al contribuir al crecimiento durante el último medio siglo. En 2016, el McKinsey Global Institute también publicó informes sobre el poder de la paridad de género, en los que indicaba que los avances en igualdad de género podrían añadir 12 billones de dólares al crecimiento económico mundial para 2025. Por ello, un lugar de trabajo más igualitario no solo es una cuestión crítica de justicia social, sino también un componente importante del desarrollo económico.

3. La semana laboral de cuatro días reduce significativamente las emisiones de carbono

Un estudio de 2019 realizado por investigadores con sede en el Reino Unido concluyó que, al adoptar una semana laboral de cuatro días, las emisiones de carbono británicas se reducirán casi un 20 %, es decir, 127 millones de toneladas métricas, para el año 2025. A modo de referencia, una reducción de emisiones de este tipo equivale a eliminar todos los coches privados de las carreteras del Reino Unido. Al otro lado del Atlántico, en Estados Unidos, el estado de Utah experimentó con una semana laboral de cuatro días y proyectó una disminución de casi 6000 toneladas métricas de emisiones de dióxido de carbono al año.

Una menor huella de carbono derivada de la semana laboral de cuatro días es fundamental tanto para la prosperidad económica como para la lucha colectiva de la humanidad contra el cambio climático. Además, la Comisión Europea ha señalado el «crecimiento económico» como un beneficio principal de la construcción de una sociedad baja en carbono. Por lo tanto, implantar una semana laboral de cuatro días sería un paso importante en la dirección correcta.

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