Una nueva investigación analiza si los videojuegos influyen positiva o negativamente en el bienestar mental de quienes han perdido su empleo.
A veces, las personas recurren a los videojuegos para recuperar la sensación de control, lo que puede mejorar su bienestar, señalan los investigadores.
Pero quienes usan los videojuegos como forma de evasión experimentan más efectos negativos.
Los investigadores afirman que futuros estudios podrían analizar cómo influyen distintos tipos de videojuegos en las estrategias de afrontamiento.
Una nueva investigación indaga si los videojuegos influyen positiva o negativamente en el bienestar de las personas desempleadas.
El desempleo puede tener efectos devastadores en el bienestar psicológico y social de las personas. La falta de control sobre la propia vida y la pérdida de vínculos sociales que suelen derivarse del desempleo pueden agravarse aún más durante una pandemia.
Para afrontar los efectos adversos del desempleo y mantener su bienestar, las personas desempleadas suelen desarrollar estrategias de afrontamiento, como jugar a videojuegos, que las mantienen ocupadas y conectadas socialmente, y les proporcionan un sentido de propósito y estructura en la vida.
¿Ayudan los videojuegos al bienestar mental?
Yu-Hao Lee, profesor asociado de la Facultad de Periodismo y Comunicaciones de la Universidad de Florida, y el estudiante de doctorado Mo Chen querían comprender mejor cómo las personas desempleadas usaron los videojuegos para afrontar el estrés del desempleo, concretamente durante la COVID-19. Querían saber hasta qué punto jugar a videojuegos como forma de evasión o recuperación afectaba a su bienestar, a su eficacia en la búsqueda de empleo y a sus conductas reales de búsqueda de empleo . Los investigadores también se propusieron determinar si había diferencias en el uso de videojuegos según el género, la edad, la raza y el nivel de ingresos.
Los resultados mostraron que, en general, las personas desempleadas usaban los videojuegos tanto para recuperar la sensación de control como para evadirse del estrés del desempleo. Los videojuegos pueden reforzar la sensación de control al ayudar a quienes juegan a sentirse autónomos, competentes y conectados con otras personas. Los investigadores descubrieron que, entre las personas desempleadas del estudio, la autonomía y la competencia que ofrecen los videojuegos —mucho más que la conexión social— eran lo que proporcionaba a los jugadores esa sensación de control.
También se observó una asociación significativa entre el aumento del tiempo de juego tras quedar desempleado y la evasión. Sin embargo, es menos probable que las personas desempleadas se beneficien del afrontamiento evasivo mediante los videojuegos; en cambio, puede que se sientan peor consigo mismas y con las conductas que adoptan al jugar.
En definitiva, es más probable que las personas desempleadas que recuperan la sensación de control al jugar a videojuegos se beneficien de esta actividad y mejoren su bienestar. En cambio, quienes usan videojuegos para escapar del estrés del desempleo tienen más probabilidades de sufrir efectos negativos en su bienestar, así como en su eficacia y sus conductas de búsqueda de empleo.
Al analizar qué grupos demográficos tenían más probabilidades de buscar evasión —una conducta asociada con un menor bienestar—, el estudio concluyó que los hombres jóvenes desempleados con ingresos familiares bajos o medios tenían más probabilidades de buscar evasión en los videojuegos que las mujeres desempleadas.
Una limitación importante es que, dado que los participantes fueron reclutados a través de un panel en línea, la muestra no es representativa de todas las personas desempleadas de Estados Unidos. La muestra podría estar sesgada hacia personas desempleadas con más experiencia en el uso de Internet que otras. Sería conveniente que futuras investigaciones examinaran más detenidamente los grupos según el género y la raza, así como distintos tipos de videojuegos, para profundizar en cómo sus características pueden influir en el afrontamiento de los efectos del desempleo.


