A los empleados de Japón les cuesta encontrar el equilibrio adecuado entre el trabajo y la vida personal. Puede parecer contradictorio, pero trabajar demasiado puede perjudicar la productividad.
Tomarse vacaciones es una forma importante de recargar energías; sin embargo, en algunas partes del mundo, los empleados renuncian a sus días de vacaciones anuales para pasar más tiempo trabajando.
Los japoneses son los más adictos al trabajo. Una encuesta de Ipsos Global reveló que apenas el 24% se toma una semana anual fuera del trabajo, mientras que solo el 35% agota todos sus días de vacaciones.
Esto contrasta claramente con los trabajadores de países europeos, que encabezan la lista de quienes agotan todos los días de vacaciones que tienen asignados.
Lograr un equilibrio eficaz entre el trabajo y la vida personal beneficia tanto a las empresas como a los empleados. Permite a las personas aliviar el estrés y concentrarse más en su trabajo cuando están trabajando.

Encontrar el equilibrio adecuado
Para la reciente encuesta de Ipsos Global, se encuestó a empleados de 25 países de todo el mundo. La mayoría (65%) de los encuestados afirmó que disfruta de todos los días de vacaciones que tiene asignados.
Los trabajadores de Bélgica son quienes más días libres se toman: el 85% agota todos los días de vacaciones que tiene asignados. España, Alemania, Gran Bretaña y Arabia Saudí completan la lista de los cinco países que más aprovechan sus días de vacaciones.
El panorama cambia ligeramente al considerar quién se toma al menos una semana completa de vacaciones fuera de casa una vez al año. Una proporción considerable, el 80% de los empleados de India, lo hace. También lo hacen el 72% de los trabajadores de Gran Bretaña, el 70% de China, el 69% de Sudáfrica y el 67% de Alemania.
Apenas el 46% de los trabajadores nunca consulta el correo electrónico del trabajo durante las vacaciones. Los alemanes son quienes mejor resisten esa tentación: el 68% se niega a revisar la correspondencia laboral.
Desde 2009, ha aumentado el número de trabajadores que consulta mensajes del trabajo en casi todos los países encuestados. El aumento más marcado se ha registrado en Italia, seguida de Japón.
Úsalos o piérdelos: ¿en qué países se afirma que se aprovechan todos los días de vacaciones?
La ética laboral japonesa
Los empleados japoneses son conocidos por su disposición a trabajar muchas horas, pero esto no es necesariamente un hábito saludable.
Puede provocar estrés, problemas psiquiátricos y problemas de salud. También puede contribuir a una falta de productividad.
El economista de Stanford John Pencavel ha demostrado que trabajar más de 60 horas a la semana puede perjudicar la producción.
Este es un problema que el Gobierno japonés está decidido a abordar. Se espera que hacer frente a la cultura de las largas jornadas dé un impulso muy necesario a la economía.
El envejecimiento de la población de Japón también es motivo de preocupación. Alentar a los trabajadores japoneses a pasar más tiempo fuera de la oficina podría contribuir a que nazcan más bebés.

Por qué importa el equilibrio entre el trabajo y la vida personal
La aparición de nuevas tecnologías y el auge de las redes sociales en los últimos años han dificultado cada vez más que los trabajadores logren un equilibrio entre el trabajo y la vida personal.
Consultar mensajes del trabajo y atender llamadas durante las vacaciones o los fines de semana se ha vuelto una práctica habitual en muchos países.
Como resultado, los trabajadores pasan menos tiempo con la familia y los amigos, lo que puede afectar negativamente a la productividad durante el horario laboral habitual. También puede perjudicar gravemente la salud de quienes se esfuerzan por trabajar más horas.
Sin embargo, hay formas de lograr un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida personal. Entre ellas están aprender a decir «no» a exigencias laborales poco razonables, priorizar el tiempo para eliminar actividades inútiles y estar dispuesto a pedir ayuda.
No hay economías prósperas sin empresas productivas. No hay empresas productivas sin trabajadores felices.




