Trabajar desde casa no siempre funciona. He aquí por qué

Employees sit together in a new designed workplace situation of a Bosch company building in Stuttgart-Feuerbach, Germany July 29, 2016. REUTERS/Michaela Rehle - RTSL1KA
Informal hangout spaces help weave our company together across departments and projects every day.Image: REUTERS/Michaela Rehle
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En GumGum, nos esforzamos por tratar con respeto a todas las generaciones, y también reconocemos que los millennials crecieron en un mundo muy distinto al de la generación X y los baby boomers.

Reclutar y retener a los millennials supone un reto particular, y requiere hacerles sentir que realmente forman parte de la empresa y que son importantes para ella. Así es como nos esforzamos por lograrlo:

Respetarlos como personas

Los directivos de más edad deben comprender que los millennials son nativos de las redes sociales, lo que significa que están acostumbrados a compartir públicamente lo que piensan y aquello que les importa. Están acostumbrados a tener voz.

Dar voz a los empleados empieza por aceptarlos como personas. Aunque mis colegas y yo trabajamos intensamente en equipo en aplicaciones de visión artificial para los ámbitos empresarial y de marketing, animamos a todos a compartir sus historias e intereses personales fuera de la oficina. Organizo almuerzos mensuales de equipo con cada uno de los departamentos de nuestra oficina de Santa Mónica. Es una excelente manera no solo de conocer a las personas de nuestra empresa, sino también de que se conozcan mejor entre sí.

También animamos a los miembros del equipo a contar a todos las cosas buenas que les pasan en su vida personal. Por ejemplo, el líder de nuestro equipo de ciencia de imágenes nos contó que había publicado una nueva mixtape. Cuando sus compañeros pudieron verlo no solo como un profesional de la tecnología, sino también como músico, surgió de inmediato un vínculo.

Trabajar en la oficina

Para fomentar una cultura de colaboración, pedimos a todos nuestros empleados que trabajen en la oficina. El teletrabajo tiene sus partidarios, y somos flexibles cuando los empleados deben trabajar desde casa para atender una situación personal o tomarse días libres de sus vacaciones ilimitadas. Pero cuando vemos a empleados de todas las edades socializando en nuestros distintos espacios comunes, queda claro que ayudarles a sentir que pertenecen empieza por ofrecerles oportunidades para estar todos en el mismo lugar físico y relacionarse cara a cara.

A medida que ha crecido nuestra empresa, contar con una cocina donde la gente pueda encontrarse por casualidad y tomar algo o almorzar ha sido especialmente valioso para propiciar conversaciones y colaboraciones espontáneas. La presencia diaria y los espacios informales para reunirse ayudan a entretejer cada día nuestra empresa entre departamentos y proyectos.

Entender qué significa realmente «divertirse»

Muchas empresas organizan sesiones elaboradas para «estrechar lazos», como retiros y otros encuentros cuidadosamente planificados, que en realidad los empleados temen. La dirección dice: «¡Esto va a ser divertido!», mientras los empleados piensan: «Esto es todo lo contrario de divertido». En cambio, hay que escuchar qué consideran divertido los empleados y adaptar las actividades en consecuencia.

Por ejemplo, cuando quedó claro que a mucha gente de aquí le apasionaba el fútbol americano de fantasía, organizamos ligas de fantasía en toda la empresa. También elegimos un día para ir a un bar deportivo y ver un partido de fútbol americano, tanto los aficionados como quienes no lo son. Aprovechar las pasiones compartidas es una buena excusa para pasar tiempo juntos y hablar de cosas ajenas al trabajo. A diferencia de un retiro de empresa con una agenda detallada hora por hora, no estructuramos el evento de ninguna manera, y creo que esa falta de estructura lo hizo aún más valioso. Dar a los compañeros de trabajo el tiempo y el espacio para conocerse ha mejorado enormemente la colaboración y la cohesión del equipo.

En definitiva, creo que hemos aprendido mucho de nuestros empleados más jóvenes. Sin embargo, no habríamos podido hacerlo si no se hubieran sentido parte de nuestro equipo.

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