¿Alguna vez has buscado las llaves en un escritorio vacío? He aquí por qué

A cup of tea is seen on an office table at the Tregothnan Estate near Truro in Cornwall January 15, 2013. Tregothnan is bucking an historic trend by growing tea in England and exporting almost half of it abroad, including to tea-growing nations like China and India. Owned by a descendant of 19th century British Prime Minister Charles Grey, after whom the Earl Grey tea blend was named, the Tregothnan estate has been selling tea since 2005 and currently produces around 10 tonnes a year of tea and infusions. Picture taken January 15, 2013. REUTERS/Stefan Wermuth (BRITAIN - Tags: SOCIETY FOOD BUSINESS)ATTENTION EDITORS: PICTURE 20 OF 26 FOR PACKAGE 'SELLING BRITISH TEA TO CHINA'. SEARCH 'BRITISH TEA' FOR ALL PICTURES - RTR3D7WH
Most of us waste a lot of time looking for objects.Image: REUTERS/Stefan Wermuth
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Imagina que estás buscando las llaves de casa y sabes que podrían estar en uno de dos escritorios. La superficie de uno está despejada, mientras que la del otro está cubierta de papeles, material de escritorio, libros y tazas de café. ¿Cuál es la forma más rápida de encontrar las llaves?

Está claro que buscar en la superficie del escritorio vacío es una pérdida de tiempo: las llaves serían fáciles de ver en un escritorio despejado, incluso en la periferia del campo visual. La estrategia de búsqueda óptima consistiría en dedicar todo el tiempo a buscar en el escritorio desordenado.

Pero ¿es eso lo que hacemos realmente? Queríamos averiguarlo, así que diseñamos un experimento para poner a prueba la eficiencia de la búsqueda humana. Manipulamos el fondo para que un objetivo de búsqueda destacara en una mitad de la pantalla de un ordenador y se confundiera con el fondo en la otra. Registramos los movimientos oculares de los participantes con una cámara infrarroja de alta velocidad. En este experimento, la estrategia de búsqueda óptima consiste en no mirar en absoluto la mitad fácil de la pantalla, porque no aporta información nueva.

Sin embargo, nuestros resultados, publicados en Proceedings of the Royal Society B, revelan que la mayoría no empleamos en absoluto un enfoque tan óptimo. De hecho, en conjunto, los 28 observadores de nuestros dos experimentos dirigieron casi la mitad de sus movimientos oculares hacia el lado fácil, y esos movimientos ineficaces ralentizaron considerablemente la búsqueda. Curiosamente, también encontramos grandes diferencias individuales. Algunos observadores concentraron la búsqueda en el lado difícil, otros en el lado fácil y otros repartieron la atención entre ambos.

Pero ¿por qué mira la gente el lado fácil, aunque eso solo haga que tarde más? Puede que, como en nuestro ejemplo de las llaves en el escritorio, la gente sistemáticamente no mire en los lugares que ofrecen más información. También es posible que simplemente haga muchos movimientos oculares innecesarios hacia ambos lados de la pantalla.

¿Búsqueda óptima de alimento?

Para averiguar cuál de las dos opciones era más probablemente la causa, usamos una combinación de pantallas fáciles y difíciles: algunas uniformes y otras divididas en dos. La tarea de los participantes era indicar si, en cada ensayo, aparecía o no una línea inclinada 45 grados hacia la derecha (véase más abajo).

Image: The Conversation
Image: The Conversation
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Descubrimos que la gente dedicaba una cantidad desproporcionada de tiempo a buscar en las pantallas divididas. Esto sugiere que se le daba bastante mal mirar en los lugares que ofrecen más información, en vez de limitarse a hacer movimientos oculares innecesarios. Sin embargo, también descubrimos que los participantes hacían muchos más movimientos oculares de los necesarios. No tenían que mover los ojos para ver el objetivo sobre el fondo fácil, pero, antes de decir si estaba presente o no, la gente hacía una media de siete movimientos oculares.

Los resultados tienen importantes implicaciones para los modelos contrapuestos sobre cómo realizan los seres humanos las búsquedas visuales. Una teoría influyente sostiene que el desempeño de los seres humanos (y de muchas otras especies) en tareas de búsqueda visual concuerda con una estrategia de «búsqueda óptima de alimento», en la que se encuentra un objetivo con el menor número posible de movimientos oculares, calculando rápidamente qué ubicaciones ofrecerán más información.

Un modelo alternativosugiere que, en las condiciones adecuadas, una estrategia de búsqueda aleatoria puede alcanzar niveles de desempeño similares. Este modelo predice correctamente los resultados grupales de este nuevo experimento.

Sin embargo, esto no se cumple si tenemos en cuenta el comportamiento de cada individuo. Los movimientos oculares de algunas personas se ajustan bastante a una estrategia óptima. Otras podrían describirse como «aleatorias». Y otras más podrían calificarse de anti óptimas: estas personas dedicaron casi todo el tiempo a buscar en el lado fácil. Dada la amplia variación que observamos entre las personas, creemos que quizá no sea posible describir la búsqueda con un solo modelo. Por eso, nuestro siguiente paso es comprender mejor las diferencias individuales en las estrategias de búsqueda, para elaborar modelos más completos y precisos sobre cómo buscan los seres humanos.

Mientras tanto, en términos prácticos, nuestros resultados sugieren que la mayoría perdemos mucho tiempo buscando objetos. Para ser más eficientes, no deberíamos mirar las superficies despejadas, sino dirigir la búsqueda a los lugares más desordenados.

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