Las palabras tienen poder. Algunas de las palabras más poderosas son las que usas a diario. Estas pueden debilitar con facilidad y sin que te des cuenta tu mensaje y tu intención. Las personas influyentes saben qué palabras evitar para mantener su influencia y su impacto. Las personas influyentes saben que, cuando se trata del lenguaje, menos es más.
Esta es tu oportunidad de aumentar tu influencia reduciendo el uso de estos siete tipos de palabras:
1. «Solo» (palabras protectoras)
La palabra «solo» resta fuerza al contenido que viene después. Es una palabra «protectora», que suaviza lo que quieres lograr. Cuando dices «Solo escribo para dar seguimiento a mi correo anterior…», restas importancia a tu correo y al motivo por el que te pones en contacto. Suavizas tu solicitud de respuesta.
Si dedicas tiempo y esfuerzo a dar seguimiento a un correo que no ha recibido respuesta, es porque es importante. No hagas que parezca poco importante si lo es para ti. Esto puede parecer una actitud pasivo-agresiva, que puede generar resentimiento y reducir tu autoridad.
2. «Muy», «Absolutamente» y «Totalmente» (palabras dramáticas)
Palabras como «muy», «absolutamente» o «totalmente» no añaden valor al sustantivo que quieres describir o destacar. No hace falta decir «Estoy muy emocionado». Basta con decir «Estoy emocionado». Los adverbios y adjetivos superfluos pueden añadir un dramatismo innecesario. Cuando aprecias el poder de las palabras, usas menos para comunicar lo mismo. Cuantas menos palabras usas, más poderosa se vuelve cada una y mejor pueden apreciarla los demás.
3. «Creo que…» o «Supuestamente» (palabras protectoras)
Todos y cada uno de los pensamientos que expresas son tu opinión. No hace falta anteponer «Creo que» a tus ideas. Al igual que «solo», «creo que» y «supuestamente» son expresiones protectoras. Transmiten al mundo que quizá estés equivocado, pero que no pasa nada porque es solo lo que piensas. Es una forma de protegerte de los ataques si alguien tiene una opinión distinta.
Las palabras que quizá usas para intentar protegerte están socavando tu influencia. Tienes derecho a tener tu opinión. No debilites tu autoridad para expresarla. Compartir tu opinión sin titubeos, aunque los demás discrepen, puede ayudarte a ganarte su respeto.
4. «Lo intentaré» y «No te preocupes por eso» (palabras sobre la capacidad)
Decir que intentarás hacer algo sugiere que no tienes seguridad en tus capacidades. Si dices que harás algo, la gente sabe que lo intentarás. Decir «Lo intentaré» puede poner nerviosas a las personas. Lo último que quieres es que tu gerente piense que no confías en ti o siquiera en tu capacidad para intentarlo.
Cuando expresas demasiada confianza y dices «No te preocupes por eso», dejas a los demás sin saber qué estás haciendo y los menosprecias, pues das a entender que crees que no pueden hacer algo. Los líderes empoderan a los demás; no les quitan poder.
5. «Lo siento» (palabras de disculpa)
Cuanto más te disculpas, menos fuerza tiene tu disculpa. Usa «lo siento» con moderación. Úsalo solo en situaciones causadas directamente por ti, no en circunstancias que escapan a tu control. Por ejemplo, llegas tarde a una reunión porque hubo un accidente de tráfico a dos manzanas del trabajo. Puedes explicar por qué llegas tarde, pero no hace falta que te disculpes.
6. «Como», «Lo que sea», «Etcétera» y «…y así sucesivamente» (muletillas)
Reduce al mínimo el uso de «como» y expresiones similares. Son muletillas comunes. La gente las usa cuando intenta pensar qué decir a continuación. Diluyen la fuerza de las palabras que usas. En su lugar, haz una pausa para ordenar tus ideas.
7. «En realidad» y «Obviamente» (palabras de superioridad)
Palabras como «en realidad» y «obviamente» pueden caer mal. Dan a entender que la otra persona no comprende el tema o la situación (y que tú tienes razón), o que comprende algo cuando quizá no sea así. Suponer cuánto entienden los demás demuestra que no comprendes la situación y puede molestarlos o frustrarlos, y hacer que te falten al respeto.
Las palabras corrientes pueden desviar tu mensaje y socavar lo que quieres lograr. Para aumentar tu influencia, piensa en las palabras que usas. Si se emplea correctamente, el lenguaje te brinda la oportunidad de empoderarte y de impulsar tu carrera.


