9 señales de que quizá sea hora de dejar tu trabajo

A share trader checks share prices at the German stock exchange in Frankfurt, December 18, 2008. REUTERS/Kai Pfaffenbach (GERMANY) - RTR22OPM
Some sure-fire signs it's time to leave your job.Image: REUTERS/Kai Pfaffenbach
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Si eres como la mayoría de las personas, pasas más horas de vigilia en el trabajo que en cualquier otro lugar. Es fundamental que dediques ese tiempo a la empresa adecuada y a buscar la oportunidad adecuada.

La mala gestión no discrimina por salario ni por cargo. Un equipo directivo de una empresa de Fortune 500 puede experimentar más insatisfacción y rotación de personal que los baristas de una cafetería local. Cuanto más exigente sea tu trabajo y menos control tengas sobre lo que haces, más probabilidades tendrás de sufrir. Un estudio de la Asociación Estadounidense de Psicología descubrió que las personas cuyo trabajo reúne ambos criterios tienen más probabilidades de sufrir agotamiento, dormir mal, sentir ansiedad y padecer depresión.

Permanecer demasiado tiempo en un mal trabajo puede perjudicar mucho tu carrera. Si has probado todo lo que se te ocurre para mejorar las cosas y no has visto grandes cambios, quizá sea hora de seguir adelante.

Decidir dejar un trabajo puede ser una decisión desgarradora. Necesitas saber que estás tomando la decisión correcta. La buena noticia es que hay señales claras que, si se acumulan, sugieren que ha llegado el momento de seguir adelante.

La empresa está al borde del colapso. Un reciente estudio reveló que el 71 % de las pequeñas empresas cierra antes de cumplir diez años de actividad. Si te preocupa la salud de tu empresa, es muy probable que tengas razón. Fíjate en indicios como que de pronto se necesite la aprobación de la dirección incluso para gastos menores, que aumenten las reuniones a puerta cerrada o que se multipliquen las salidas de altos directivos. Si sospechas que la empresa está en problemas, quizá sea hora de marcharte. Si esperas a que cierre, estarás buscando trabajo y compitiendo con tus antiguos compañeros.

No hay posibilidades de ascenso. Es fácil estancarse en un trabajo y, si te gusta lo que haces, ese estancamiento puede resultar cómodo. Sin embargo, es importante recordar que todo trabajo debería mejorar tus habilidades y aumentar tu valor como empleado. Si no estás aprendiendo nada nuevo y te limitas a hacer lo mismo de siempre mientras quienes te rodean reciben ascensos y proyectos atractivos, es hora de buscar en otra parte.

Te dejan al margen. ¿Te parece que siempre eres la última persona en enterarse de lo que pasa en el trabajo? Si te excluyen de las reuniones, casi nunca tienes ocasión de hablar con los altos directivos y ni siquiera has oído hablar del gran proyecto que entusiasma a todos los demás, quizá tus jefes solo te vean como alguien que ocupa un puesto, en vez de como una persona que aporta valor. Eso son malas noticias para tu carrera y puede significar que ha llegado el momento de marcharte.

Sabes más que tu jefe. Es frustrante trabajar para alguien a quien consideras menos competente o informado que tú, pero el verdadero problema es más profundo. Si no puedes confiar en que los líderes de tu empresa tomen buenas decisiones y la lleven por el rumbo correcto, vivirás en un estado constante de ansiedad. Y si tienes razón y tus jefes no saben lo que hacen, podrías quedarte sin trabajo cuando la empresa se hunda.

Tienes un mal jefe que no se irá. Los jefes van y vienen, por eso el consejo convencional dice que lo mejor es aguantar hasta que se vaya un mal jefe. Pero no siempre es lo acertado. Si tienes un mal jefe que goza del aprecio de los altos directivos, quizá sea hora de marcharte. Además de hacerte la vida imposible cada día, un gerente hipócrita querido por los superiores puede perjudicar gravemente tu carrera: apropiarse del mérito de tu trabajo, hablar mal de ti a los demás y culparte por lo que sale mal.

Te aterra ir al trabajo. A todos nos da de vez en cuando el bajón de los lunes, pero si hasta pensar en tu trabajo te llena de temor, probablemente sea hora de marcharte. No sigas diciéndote que has tenido una mala semana si lo que tienes es un trabajo que no encaja contigo.

Has perdido la pasión. Aunque te encanten la empresa, tu jefe y tus compañeros, el esfuerzo no vale la pena si detestas el trabajo. La pasión es un ingrediente necesario para tener éxito. Si no tienes entusiasmo o incluso te da igual el trabajo que haces, es hora de replantearte tu carrera.

Tu salud se está resintiendo. Ningún sueldo merece que sacrifiques tu salud. El estrés laboral puede provocar depresión, insomnio, dolores de cabeza, enfermedades frecuentes y problemas aún peores. No dejes que te pase.

Tu vida personal se está resintiendo. Tanto si trabajas demasiadas horas como si llegas a casa con estrés y desdichado, es hora de marcharte cuando tu trabajo empieza a afectar tu vida personal.

En resumen

Si decides marcharte, hazlo con sensatez. No quemes puentes desahogándote sobre todas las razones por las que te vas. Eso no sirve de nada e incluso podría perseguirte más adelante. En su lugar, explica simplemente que te marchas para buscar otra oportunidad y hazlo con cordialidad.

Acerca del autor

El Dr. Travis Bradberry es el galardonado coautor del libro más vendido, número 1, Inteligencia emocional 2.0, y cofundador de TalentSmart, el proveedor líder mundial de pruebas de inteligencia emocional y formación, que presta servicios a más del 75 % de las empresas de Fortune 500. Sus libros superventas se han traducido a 25 idiomas y están disponibles en más de 150 países. El Dr. Bradberry ha escrito para, o ha aparecido en, Newsweek, TIME, BusinessWeek, Fortune, Forbes, Fast Company, Inc., USA Today, The Wall Street Journal, The Washington Post y The Harvard Business Review.

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