Lanzar una nueva iniciativa ambiciosa es difícil incluso en las mejores circunstancias.
Pero para los jóvenes emprendedores, especialmente los de la generación Z (nacidos después del año 2000), dirigir un negocio puede presentar aún más complicaciones que dificultan realizar tareas básicas.
Ya sea por las restricciones de edad para obtener una tarjeta de crédito o, sencillamente, porque empleados o proveedores no los toman en serio, los jóvenes emprendedores deben encontrar formas de superar estos retos empresariales.
Identificar los escollos
La infografía de hoy nos llega de Insurance Quotes, e identifica los escollos a los que se enfrentan los jóvenes emprendedores, así como algunas de las ventajas más importantes de la juventud.
En comparación con la generación anterior, los millennials han sido menos emprendedores en general. De hecho, hoy solo el 24% de las personas de entre 20 y 34 años son nuevos emprendedores, frente al 34% de hace dos décadas.
Sin embargo, la generación Z quiere tomar las riendas: ahora, el 72% de los estudiantes de secundaria afirma que algún día quiere crear una empresa.
Escollos para los jóvenes emprendedores
A pesar del creciente interés por el emprendimiento, la generación Z se enfrenta a importantes escollos que debe superar:
Límites de edad
Muchas pequeñas empresas utilizan tarjetas de crédito o préstamos bancarios para sus gastos cotidianos, ya sea para cubrir pequeños gastos, financiar el crecimiento o disponer de un colchón de liquidez.
Sin embargo, en Estados Unidos hay que tener 21 años para obtener una tarjeta de crédito sin avalista ni pruebas de ingresos regulares. En el caso de los préstamos bancarios, la edad mínima baja a 18 años, pero incluso entonces suele exigirse un avalista o un buen historial crediticio.
Del mismo modo, las restricciones de edad también pueden dificultar que los jóvenes establezcan contactos, ya que muchas conferencias o eventos se celebran en establecimientos con licencia, como bares o casinos.
Discriminación por edad
Es posible que proveedores, colegas y empleados no se tomen en serio a los jóvenes emprendedores. También pueden persistir los estereotipos sobre cómo son los jóvenes.
Aprobar las asignaturas
Los jóvenes emprendedores deben repartir su tiempo entre el negocio y los estudios, lo que genera prioridades contrapuestas.
Errores de principiante
La inexperiencia también puede ser un obstáculo inicial para los jóvenes emprendedores: contratar a amigos (en lugar de a personas cualificadas), ejercer una supervisión excesiva, proteger demasiado las nuevas ideas o mezclar las finanzas empresariales y personales son algunos de los errores que pueden cometer por falta de experiencia.
Ventajas de la juventud
A pesar de la lista de posibles escollos, también está claro que la juventud puede aportar grandes ventajas a quienes están empezando como empresarios.
En primer lugar, las barreras de entrada al mundo empresarial son hoy más bajas que nunca. Ahora es posible vender casi cualquier cosa por internet por muy poco dinero, y la generación Z conoce de forma innata las nuevas tecnologías y sabe sacarles partido.
Además, al no tener que mantener a una familia ni pagar una hipoteca, los jóvenes suelen tener menos responsabilidades. Esto les permite asumir riesgos que quizá evitarían empresarios más experimentados.
Por último, la falta de experiencia también puede ser una enorme ventaja si se aprovecha bien. Los jóvenes no tienen ideas preconcebidas sobre «cómo deberían hacerse las cosas» y pueden servirse de ello para llevar a cabo ideas nuevas que otros ni siquiera podrían imaginar. Podría decirse que esta ingenuidad contribuyó en gran medida al surgimiento de gigantes actuales como Airbnb y Facebook.



