Corea del Sur ha limitado la semana laboral a 52 horas para frenar el exceso de trabajo

Kim Keon-hoon, a worker with Byucksan Engineering & Construction, looks out through the window from his empty two-bathroom, four-bedroom apartment before an interview with Reuters, in the middle class suburb in Goyang, north of Seoul April 1, 2013. Kim says he was forced to buy an unsold 800 million won ($716,400) apartment, built by his employer in 2008, as the company teetered on the edge of bankruptcy. Five years after the global financial crisis, South Korean construction workers are feeling the pinch more than ever as they shoulder a mountain of debt from a real estate bust that has cast a long shadow on the country's growth prospects. Picture taken April 1, 2013. REUTERS/Lee Jae-Won (SOUTH KOREA - T
The new policy may lead to more productivity, more jobs and, potentially, more babies.Image: REUTERS/Lee Jae-Won
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Corea del Sur ha implantado una nueva semana laboral de 52 horas en un intento de frenar el exceso de trabajo crónico.

El país intenta promover un mayor equilibrio entre el trabajo y la vida personal al reducir el máximo de horas que se puede trabajar de 68 a 40 horas, más otras 12 horas extraordinarias. Las empresas pequeñas no tendrán que hacer cambios hasta 2020, pero las grandes empresas que incumplan las nuevas normas podrían recibir multas de hasta 17.815 dólares. Los directivos podrían enfrentarse a dos años de prisión.

«Será una oportunidad importante para dejar atrás una sociedad de exceso de trabajo y avanzar hacia una sociedad que dedica tiempo a sus familias», dijo el lunes el presidente Moon Jae-in. «Lo más importante es que será una solución fundamental para proteger la vida y la seguridad de la población, al reducir el número de muertes por exceso de trabajo, accidentes industriales y conducción con falta de sueño».

Los cambios debían entrar en vigor el 1 de julio para las grandes empresas, las instituciones públicas y las oficinas gubernamentales, pero la semana pasada el Gobierno dio marcha atrás y aceptó, con ciertas reservas, que las empresas dispongan de seis meses para aplicar el nuevo horario.

La obligación de suavizar la implementación de la política indica hasta qué punto el plan fue impulsado por el Gobierno y no por los propios trabajadores, que dependen de las horas extraordinarias para ganar suficiente dinero. La política es clave para el presidente Moon, que espera que genere más productividad, más empleos y, potencialmente, más nacimientos.

Corea del Sur tiene una de las semanas laborales más largas del mundo desarrollado; según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). También tiene una de las tasas de natalidad más bajas del mundo.

«Durante años hemos pasado por alto al verdadero culpable del problema: la enorme desigualdad de género de nuestro país y unas jornadas laborales inhumanamente largas», declaró en enero a AFP Chung Hyun-back, ministra de Familia de Corea del Sur.

«En circunstancias tan injustas, las mujeres jóvenes suelen elegir su carrera profesional, no el matrimonio y la maternidad».

La semana laboral de cinco días no se introdujo en Corea del Sur hasta 2004.

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