Necesitamos una revolución en la recualificación profesional. Así se puede hacer realidad

Men work on a production line manufacturing robotic arms at a factory in Huzhou, Zhejiang province, China January 8, 2019
As the world of work changes, so must our approach to education and skills.Image: Reuters
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Mientras el mundo afronta los retos económicos, sociales y ambientales transformadores de la Globalización 4.0, nunca ha sido tan importante invertir en las personas.

Valorar el capital humano no solo sirve para dotar a las personas de los conocimientos y las habilidades necesarios para responder a los cambios sistémicos, sino que también les permite participar en la creación de un mundo más equitativo, inclusivo y sostenible.

La educación es y seguirá siendo fundamental para promover el crecimiento económico inclusivo y ofrecer un futuro de oportunidades para todos. Pero, a medida que las tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial generan nuevas presiones en los mercados laborales, la reforma educativa, el aprendizaje permanente y las iniciativas de recualificación serán clave para garantizar tanto que las personas tengan acceso a oportunidades económicas al mantenerse competitivas en el nuevo mundo del trabajo, como que las empresas dispongan del talento que necesitan para los empleos del futuro.

La Cuarta Revolución Industrial está provocando un descenso a gran escala de algunos puestos, que quedan obsoletos o se automatizan. Según el Informe sobre el futuro del empleo de 2018 Informe sobre el futuro del empleo, se prevé que 75 millones de empleos serán desplazados para 2022 en 20 grandes economías. Al mismo tiempo, los avances tecnológicos y las nuevas formas de trabajo también podrían crear 133 millones de nuevos puestos, impulsados por el crecimiento a gran escala de nuevos productos y servicios que permitirían a las personas trabajar con máquinas y algoritmos para atender las demandas de los cambios demográficos y económicos.

Image: Foro Económico Mundial

Para aprovechar de forma proactiva los beneficios de estos cambios, al menos el 54 % de todos los empleados necesitará recualificación y mejora de competencias para 2022. Sin embargo, solo el 30 % de los empleados en riesgo de desplazamiento laboral por los cambios tecnológicos recibió formación el último año, y quienes corren mayor riesgo suelen ser los que menos probabilidades tienen de recibir cualquier tipo de reciclaje profesional.

Crear una revolución de la recualificación requerirá inversión. Por ejemplo, la transición del 95 % de los trabajadores en riesgo en Estados Unidos a nuevos empleos mediante la recualificación podría costar más de 34 000 millones de dólares. Sin embargo, el sector privado solo podría recualificar de forma rentable, en la actualidad, a alrededor del 25 % de esos trabajadores, lo que sugiere la necesidad de colaboración empresarial, inversión gubernamental y colaboración público-privada para reducir costes y alcanzar escala.

Si las empresas trabajan juntas para crear economías de escala, podrían recualificar colectivamente al 45 % de los trabajadores en riesgo. Si los gobiernos se suman a este esfuerzo, podrían recualificar hasta el 77 % de todos los trabajadores en riesgo, al tiempo que obtendrían un rendimiento de la inversión en forma de mayores ingresos fiscales y menores costes sociales, incluida la prestación por desempleo. Cuando las empresas no pueden cubrir los costes de forma rentable y los gobiernos no pueden ofrecer soluciones por sí solos, resulta imprescindible recurrir a asociaciones público-privadas que reduzcan los costes y ofrezcan beneficios sociales concretos y soluciones viables para los trabajadores.

Además, estas medidas deberían complementarse con una reflexión estratégica sobre cómo se regula el trabajo y qué áreas de creación de empleo podrían aumentar los beneficios para la sociedad. Un reciente libro blanco sugiere que los países deberían trabajar para aumentar la inversión pública y privada en tres ámbitos: las capacidades de las personas, las instituciones y normas relativas al trabajo, y los sectores con potencial de crecimiento que benefician a la sociedad, entre ellos los cuidados, la educación, el agua, la energía y las infraestructuras digitales y de transporte.

El Foro Económico Mundial ofrece una plataforma para que estas alianzas impartan con urgencia nuevas competencias a la fuerza laboral actual, así como para diseñar la educación de la fuerza laboral del futuro. La iniciativa Cerrar la brecha de competencias sirve como plataforma para concentrar acciones fragmentadas en una misión general que aborde el desarrollo de competencias orientadas al futuro, al tiempo que apoya la colaboración público-privada constructiva en la reforma urgente y fundamental de los sistemas educativos y las políticas laborales, con el fin de preparar a las fuerzas laborales para el futuro del empleo mediante programas específicos por país, intercambios globales y regionales de buenas prácticas y compromisos empresariales globales.

Estos esfuerzos han dado lugar a una red mundial de grupos de trabajo nacionales público-privados en India, Sudáfrica, Argentina y Omán, además de varias empresas socias globales que se han comprometido a recualificar o mejorar las competencias de 17 millones de trabajadores en todo el mundo, superando el objetivo de 2018 de ayudar a 10 millones de trabajadores para 2020.

Al transformar la educación y los mercados laborales, también es imprescindible tener en cuenta los efectos específicos sobre distintos grupos. Por ejemplo, dada la segmentación actual de nuestros mercados laborales, la carga del desplazamiento laboral y las tendencias de la brecha de competencias probablemente recaerá de forma desproporcionada sobre las mujeres. Ellas ocupan muchos de los puestos con probabilidades de ser sustituidos y están infrarrepresentadas en los campos con mayor probabilidad de crecimiento del empleo. Por ejemplo, solo el 22 % de las personas que trabajan en inteligencia artificial son mujeres.

Sin embargo, las nuevas fuentes de creación de empleo también ofrecen una oportunidad única para integrar la paridad de género en el futuro del trabajo. Avanzar de inmediato hacia la paridad de género requiere medidas proactivas por parte de las empresas y los gobiernos para garantizar que las mujeres estén representadas en igualdad de condiciones en las ocupaciones de mayor crecimiento y en las competencias más demandadas. El Foro Económico Mundial está pidiendo a las empresas que identifiquen las cinco ocupaciones de crecimiento más rápido y se comprometan a contratar a un número igual de hombres y mujeres.

Estos esfuerzos, junto con otros para invertir en el desarrollo del talento y el potencial de todas las personas, pueden ser el puente que necesitamos para avanzar hacia un crecimiento inclusivo y sostenible que aproveche la tecnología para crear oportunidades para todos. Invertir en las personas puede transformarlas de observadoras pasivas de la disrupción en líderes activos del cambio positivo en sus comunidades locales, regionales y globales.

Børge Brende es presidente del Foro Económico Mundial y Campeón del Capital Humano en el Proyecto Capital Humano, un proyecto del Banco Mundial para aumentar la equidad y el crecimiento inclusivo.

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