Contratar por competencias puede ayudarnos a reclutar para puestos que aún no existen

Conversations around skills-based hiring are booming and have widened to include skills-based onboarding, pay and workforces.
Conversations around skills-based hiring are booming and have widened to include skills-based onboarding, pay and workforces.Image: Unsplash/Christina@wocintechchat.com
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  • Los avances tecnológicos de los últimos años han estado transformando el lugar de trabajo y han suscitado un debate sobre el futuro del trabajo.

  • Los debates sobre la contratación basada en competencias están en auge y se han ampliado para incluir la incorporación, la remuneración y las plantillas basadas en competencias.

  • Las competencias técnicas pueden cambiar, pero las humanas no, así que los empleadores deberían contratar por competencias que se traduzcan en éxito y agilidad.

La transformación está en el aire en lo que respecta al lugar de trabajo. Los avances tecnológicos de la última década están culminando en una mezcla sin precedentes de entusiasmo, incertidumbre y ansiedad, y el futuro del trabajo está en juego.

El último Informe sobre el futuro del empleo revela que, de media, los trabajadores pueden esperar que dos quintas partes (39%) de sus competencias actuales se transformen o queden obsoletas para 2030. Es algo para lo que los profesionales y las organizaciones de todo el mundo deben estar preparados, pero resulta difícil saber por dónde empezar.

Tanto para las empresas como para quienes buscan empleo, este es un momento crítico.

La contratación basada en competencias y la planificación de la plantilla pueden ayudarnos a contratar ahora para puestos que aún no existen, incorporando a candidatos a los empleos del futuro y asegurando que las empresas estén preparadas para afrontar los retos y aprovechar las oportunidades de. un mundo en cambio.

Al desglosar los puestos y centrarse con precisión en las competencias subyacentes necesarias para el éxito y la adaptabilidad, los empleadores pueden crear plantillas fluidas y preparadas para el futuro que, al basarse en competencias, pueden aprender y adaptarse al ritmo del cambio.

En los últimos años, los debates sobre la contratación basada en competencias se han disparado. Aparecen semanalmente en los titulares de recursos humanos y reclutamiento, y las conversaciones sobre el pensamiento y las metodologías basados en competencias se han ampliado para incluir la incorporación, la remuneración y las plantillas basadas en competencias.

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¿Qué es una plantilla basada en competencias?

Tradicionalmente, las plantillas giran en torno a los puestos: funciones y cargos específicos con responsabilidades asociadas dentro de una estructura organizativa estática. Los puestos han estado en el centro de cada función de recursos humanos de una organización, incluidas la contratación, la gestión del rendimiento, la formación, la remuneración y la movilidad interna, desde que cualquiera de nosotros tiene memoria.

Cada vez más organizaciones dan prioridad a las competencias, en lugar de a las funciones o los cargos, en la planificación y la gestión de la plantilla. Esto es lo que se conoce como tener una plantilla basada en competencias. Deloitte, que ha realizado numerosas investigaciones sobre este cambio, lo ha descrito como «Liber[ar] el trabajo y a los trabajadores de los límites del puesto».

Una organización basada en competencias reconoce la gama de competencias, mentalidades y capacidades únicas que posee cada una de sus personas y comprende cómo se relacionan con el éxito. Estas organizaciones ven a las personas de forma holística, más allá de los límites de sus cargos, lo que las lleva de una jerarquía funcional de puestos a, según las palabras de Deloitte, «una cartera de formas de organizar el trabajo que permite una mayor agilidad y paquetes de trabajo más fluidos y significativos que incluyen y van más allá del puesto».

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Basarse en competencias significa construir agilidad

Pero ¿qué tiene que ver esto con el futuro? El término «a prueba del futuro» se utiliza mucho, pero no creo que sea útil. El futuro nunca dejará de desplegarse ante nuestros ojos. Lo único que las organizaciones y quienes buscan empleo pueden dar por seguro es que habrá cambios.

Las organizaciones basadas en competencias son más ágiles. Cuando las competencias, en lugar de los puestos, constituyen la base operativa, se reduce la burocracia, aumenta la autonomía y los equipos están mejor preparados para adaptarse al cambio. Deloitte incluso informa de que las organizaciones basadas en competencias tienen un 57% más de probabilidades de ser ágiles.

El paso de plantillas basadas en puestos a plantillas basadas en competencias será, sin duda, el cambio que ayudará a las organizaciones a volverse tan ágiles como exige el futuro. Los empleadores necesitarán saber qué competencias subyacentes y universales buscar si quieren contratar a alguien a quien puedan formar cuando cambien las competencias, en lugar de contratar a alguien con un perfil para un puesto concreto solo porque tiene seis años de experiencia en el mismo puesto en otra empresa.

Las competencias técnicas entran en relevancia y salen de ella rápidamente. Pero las plantillas basadas en competencias comprenden a sus personas de forma holística, en lugar de limitarse a los requisitos técnicos de sus cargos.

Saben quién tiene habilidad para establecer relaciones. Saben quién tiene las competencias cognitivas para aprender rápidamente nuevas herramientas. Saben quién se motiva por el impacto y quién por la conexión, quién puede aprovechar la ambigüedad y avanzar en ella, y quién necesita estructura para tener éxito.

Adoptar un enfoque basado en competencias para la contratación

En la plataforma de contratación basada en competencias TestGorilla, utilizamos nuestra propia plataforma para contratar a todas nuestras personas, lo que incluye eliminar de nuestras ofertas de empleo los requisitos específicos de titulación y experiencia.

El hecho de que todas las personas hayan sido contratadas mediante nuestras pruebas de competencias significa que sabemos qué competencias tiene cada persona cuando se incorpora a nosotros. Conocemos los puntos fuertes y débiles de cada persona y podemos usar esa información para planificar el aprendizaje y el desarrollo o para asignar recursos a determinados proyectos.

He visto a equipos realizar de nuevo ciertas pruebas, juntos, para trazar sus puntos fuertes y débiles y luego aprender y crecer juntos. Y he visto a equipos realizar juntos test de personalidad para comprenderse mejor y trabajar mejor en equipo. La contratación basada en competencias es el requisito previo para pasar de una plantilla basada en puestos a una basada en competencias.

Un ejemplo de ello es la movilidad interna. Al basarnos en competencias, hemos podido aprobar con confianza los traslados internos, por ejemplo, de recursos humanos a producto o de ventas a éxito del cliente, porque sabemos que estas personas tienen las competencias necesarias para triunfar. También nos ha permitido contratar, desde el principio, a personas de diversos orígenes no tradicionales: nuestro especialista en redes sociales, por ejemplo, fue bombero.

Hay puestos que aún no existen. Piense en ellos más adelante. Contrate ahora por las competencias que se traducen en éxito y agilidad (las competencias técnicas pueden cambiar, pero las humanas no), comprenda a sus personas de forma holística y, cuando lleguen esos nuevos puestos, habrá contratado a personas capaces de adaptarse a ellos y tener éxito.

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