Difícilmente considerarías un cumplido que alguien te describiera como «aburrido».
Después de todo, la mayoría de nosotros nos esforzamos por ser más atractivos y carismáticos en nuestra vida diaria.
Pero en el ámbito laboral, hay motivos para creer que ser aburrido tiene sus ventajas. En un recienteartículo para The Harvard Business Review, Tomas Chamorro-Premuzic, Ph.D., profesor de psicología empresarial, escribe que los directivos que son percibidos como predecibles y fiables tienden a ser los más eficaces.
Chamorro-Premuzic afirma que el término que utilizan los psicólogos es «madurez emocional», que significa ser emocionalmente estable, afable y concienzudo. Cita un estudio dirigido por Timothy A. Judge, Ph.D., que descubrió que los líderes eficaces tienden a ser extrovertidos (sociables) y concienzudos (trabajadores).
Ese tipo de personalidad, afirma Chamorro-Premuzic, es justo lo contrario de las figuras legendarias que solemos asociar con el liderazgo exitoso, como Steve Jobs o Jeff Bezos. Esas personas tienden a ser más volátiles y egocéntricas, y pocos directivos podrían salirse con la suya si se comportaran de la misma manera.
En un artículo de Fast Company, Chamorro-Premuzic profundiza en las posibles ventajas de ser un directivo aburrido. «La literatura popular sobre liderazgo destaca el papel del carisma, pero el carisma no es más que un término políticamente correcto para el narcisismo, y sus beneficios son casi siempre efímeros y benefician al individuo más que a la organización», escribe.
«[L]os mejores directivos del mundo tienden a ser estables en lugar de excitables, coherentes en lugar de erráticos, además de correctos y considerados», añade.
Chamorro-Premuzic continúa diciendo que el término «aburrido» es en realidad un sustituto de «inteligente emocionalmente», una cualidad clave en el entorno laboral actual. Quien es inteligente emocionalmente nunca pierde los estribos y mantiene una actitud constantemente serena. En otras palabras, esa persona resulta aburrida porque es fiable y digna de confianza.
La investigación respalda la teoría de Chamorro-Premuzic. Un análisis de Google, destacado en Inc., reveló que los mejores líderes son predecibles y coherentes.
«Si un líder es coherente, las personas de sus equipos disfrutan de una enorme libertad, porque entonces saben que, dentro de ciertos parámetros, pueden hacer lo que quieran», afirmó Laszlo Bock, vicepresidente sénior de operaciones de personas de Google, en una entrevista con The New York Times en 2013. «Si su jefe es muy inconstante, nunca sabrá lo que puede hacer, y lo vivirá como algo muy restrictivo.»
Tener estas ideas en mente puede ayudar a las empresas a detectar el potencial directivo de sus empleados. Los mejores líderes no son necesariamente los combativos o espontáneos, sino los estables, afables y fiables.
Este artículo se publica en colaboración con Business Insider. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autoría: Shana Lebowitz es periodista de estrategia en Business Insider.
Imagen: Un trabajador mira por la ventana de su apartamento vacío antes de una entrevista. REUTERS/Lee Jae-Won.
