Hoy vivimos en un mundo donde, gracias a las tecnologías de la información y la comunicación, podemos producir y distribuir bienes, servicios y capital por todo el planeta prácticamente sin interrupción.
Para que las mercancías y los consumidores puedan desplazarse entre husos horarios y fronteras nacionales, los empleadores deben mantener cada vez más los centros de trabajo en funcionamiento las 24 horas. Y, tras la desregulación laboral mundial de las reformas neoliberales de las últimas décadasde desregulación laboral durante las reformas neoliberales de las últimas décadas, ahora pueden contratar trabajadores de manera ocasional o según se les necesite para reducir los costes laborales.
Este horario incesante llevó a la destacada sociólogaHarriet Presser a llamar a nuestra sociedad la «economía 24/7»: un mercado que funciona sin descanso, las 24 horas del día y los siete días de la semana.

Trabajar en horarios no convencionales
El trabajo por turnos está en auge en la economía 24/7. La definición de este fenómeno, también conocido como «horarios de trabajo no convencionales», varía en cierta medida entre los especialistas y los países. Sin embargo, se refiere, en esencia, a horarios en los que la mayoría de las horas de trabajo de un empleado quedan fuera del horario diurno habitual de lunes a viernes.
Esto incluye trabajar por la tarde o por la noche, en turnos rotativos (alternando entre turnos diurnos, vespertinos o nocturnos con un horario fijo), en turnos partidos, con horarios irregulares y de forma habitual los fines de semana.
En Estados Unidos, algunos grupos tienenmás probabilidades que otros de trabajar en horarios no convencionales. Los jóvenes, los hombres, las personas con menos estudios y los trabajadores poco cualificados registran una mayor incidencia de horarios no convencionales. Lo mismo ocurre con las parejas casadas con hijos pequeños y las madres solteras.
En términos generales, es más probable que los empleos del sector privado, del sector servicios y de ventas exijan horarios no convencionales que otros tipos de ocupación. Entre ellos figuran los conserjes, las camareras, los trabajadores del comercio minorista, los enfermeros y quienes prestan servicios personales, entre otros trabajadores que suelen trabajar por turnos.
No es casualidad que estos se encuentren entrelos sectores de más rápido crecimiento en Estados Unidos y en el mundo.
Salud, bienestar y relaciones
Queríamos conocer las consecuencias de la economía 24/7 para los trabajadores, la vida familiar y los niños, así que realizamosuna revisión exhaustiva de la evidencia de 23 estudios empíricos cuantitativos que abarcan tres décadas (1980-2012) y cinco países: Estados Unidos, Canadá, Australia, el Reino Unido y Croacia.
Nuestra investigación se centró principalmente en estudios que examinaron el impacto de la economía 24/7 en el desarrollo infantil —su bienestar social y emocional, salud física, capacidad cognitiva y resultados académicos—, pero también revisó la evidencia sobre cómo afecta a las familias, los padres y las parejas.
En cuanto a los adultos,la evidencia de que trabajar en horarios no convencionales está asociado con una mala salud física y mental es clara. Entre los problemas de salud física figuran el aumento de la fatiga, el insomnio, los trastornos estomacales y digestivos, un mayor riesgo cardiovascular y el sobrepeso. Este grupo también tiende a adoptar hábitos de vida poco saludables, como fumar y consumir alcohol.
La fatiga crónica, la falta de sueño y el estrés que esta provoca son importantes obstáculos para la productividad. La falta de sueño también se asocia con alteraciones psicológicas, entre ellas efectos adversos en la memoria y el tiempo de reacción, así como ansiedad crónica y depresión.
Estos factores de estrés están correlacionados con un mayor riesgo de accidentes laborales entre los empleados con horarios no convencionales.
También hay evidencia de que el trabajo por turnos puede afectar negativamentea las relaciones entre padres y entre parejas, y de que trabajar por la tarde o por la noche se asocia con más síntomas depresivos entre madres y padres.
En general, las personas que trabajan en horarios no convencionales tienden a tenermenor satisfacción con la vida y mayores niveles deconflicto familiar e inestabilidad conyugal.
Sin embargo, estos horarios sí tienen un beneficio destacable: una mayor participación de los padres en la crianza. Tanto si es la madre como el padre quien trabaja por turnos, en esas familias los padres pasan más tiempo con sus hijos que en las familias donde ambos progenitores trabajan en horarios diurnos convencionales.
Si una mayor participación de los padres en la crianza podría contrarrestar algunos de los efectos negativos de los horarios de trabajo no convencionales en la vida familiar es una cuestión que merece estudiarse más a fondo.
Impacto en los niños
Lo que está claro es que el impacto negativo de la economía 24/7 acaba afectando también a los niños.
Las investigaciones muestranevidencia consistente de que los horarios de trabajo no convencionales de los padres están vinculados a resultados adversos para el desarrollo, y que los niños tienen más probabilidades depresentar problemas sociales y emocionales o de tener menores habilidades matemáticas y lingüísticas.
También es más probable que estos niños tengan sobrepeso u obesidad, participen enconductas de riesgo (fumar, beber, consumir drogas, delinquir y mantener relaciones sexuales de riesgo) y tenganun mayor riesgo de depresión que aquellos cuyos padres trabajan en horarios diurnos convencionales.
Este impacto se ha observado en todas las etapas del desarrollo infantil, desde la primera infancia hasta la adolescencia, yen distintos países. Nuestra revisión reveló varias vías por las que los horarios no convencionales de los padres pueden correlacionarse con resultados desfavorables en la infancia.
Por ejemplo, esas vías incluyen que los padres presenten síntomas de depresión, sean severos e insensibles con sus hijos o creen un entorno familiar generalmente poco propicio. También incluyen una menor interacción e intimidad entre padres e hijos, así como la falta de tiempo de calidad dedicado a actividades importantes para el desarrollo, como los deberes, las reuniones entre padres y docentes, los deportes y las clases de música.
Nuestra investigación también revela que la economía 24/7 no afecta por igual a todas las familias y los niños. Aunque el trabajo por turnos tiene un efecto negativo en los niños de distintos entornos socioeconómicos, las familias desfavorecidas son las más afectadas —es decir, los niños de familias con bajos ingresos o monoparentales—, al igual que las familias en las que uno o ambos padres trabajan a tiempo completo en horarios no convencionales.
Diferencias entre países
Aunque se ha informado del impacto negativo de la economía 24/7 en las familias y los niños en distintos países desarrollados, este es pronunciado en algunos lugares y más moderado en otros.
Las consecuencias parecen más pronunciadas en Estados Unidos. En general, los trabajadores estadounidensesno se benefician de muchas políticas laborales favorables a las familias, como los acuerdos flexibles y los días por enfermedad o de permiso. Esto es especialmente cierto en los empleos de salarios y categorías bajos, y afecta de forma más directa a quienes trabajan fuera del horario laboral habitual.
En Australia, por el contrario,el efecto adverso del trabajo por turnos en la salud mental de los adolescentes se limitaba a quienes procedían de hogares monoparentales.
En los Países Bajos, trabajar en horarios no convencionales no parece tener ningún efecto perjudicial en elbienestar familiar. Unestudio que comparó el Reino Unido, los Países Bajos y Finlandia concluyó que los horarios de trabajo no convencionales de los padres están asociados con un comportamiento menos sociable entre los niños del Reino Unido, pero no en los otros países.
Una explicación plausible de esta diferencia es que en Finlandia el Gobierno ofrece educación infantil durante las horas de trabajo no convencionales, mientras que los Países Bajos brindan jornadas laborales flexibles y reducidas. Estas políticas permiten a los padres organizar el cuidado infantil durante las horas de trabajo, mientras que en el Reino Unido —que, al igual que Estados Unidos, esun Estado neoliberal típico— no existen medidas de este tipo.
Es fundamental comprender las diferencias entre países en cuanto al impacto de la economía 24/7 en las familias y los niños. Por eso estamos desarrollando un proyecto comparativo internacional más amplio, en el que participan especialistas de ocho países de tres continentes, para esclarecer las variaciones nacionales.
Ayuda, por favor
Las últimas cuatro décadas han sido testigo del auge y el triunfo del neoliberalismo en todo el mundo. Este proceso ha ido de la mano de la desregulación de los mercados laborales y financieros, la privatización y los recortes del gasto social.
El proceso culminó en lacrisis financiera mundial de 2008 y en un aumento persistente de la desigualdad social. Ambos fenómenos han impulsado un debate más amplio sobre las ventajas y desventajas de la globalización neoliberal.
Aun así, es probable que la economía 24/7 siga expandiéndose, sobre todo porque la digitalización mundial ha hecho cada vez más viable trabajar fuera de la oficina y más allá del horario laboral habitual.
Es fundamental que los gobiernos adopten políticas que apoyen a los padres y les permitan conciliar el trabajo y la vida familiar, para que los niños puedan crecer y desarrollarse plenamente. Las familias son el tejido social y económico de la sociedad, y la prosperidad futura del mundo depende del desarrollo saludable de la próxima generación.


