El trabajo remoto se ha convertido en la norma para millones de personas desde la pandemia de COVID-19.
Pero sus derechos como trabajador remoto pueden variar considerablemente según el lugar donde viva.
La legislación laboral se está adaptando gradualmente y ofrece una mayor protección.
El trabajo remoto se ha convertido en la norma para millones de personas en todo el mundo desde la pandemia de COVID-19. Pero sus derechos como trabajador remoto pueden variar considerablemente según el lugar donde viva.
Las encuestas han demostrado que las personas que se vieron obligadas a trabajar a distancia por los confinamientos de la pandemia ahora prefieren evitar el desplazamiento y trabajar desde casa. Un estudio del Foro Económico Mundial de 2021 reveló que dos tercios de los trabajadores querían tener la libertad de trabajar a distancia.
Muchos países conceden a los trabajadores el derecho legal a solicitar trabajo remoto o flexible. El Reino Unido acaba de anunciar que está facilitando el trabajo a distancia al eliminar un periodo de cualificación de 26 semanas y convertirlo en un derecho desde el primer día al comenzar un nuevo empleo.
La creciente popularidad del trabajo remoto entre empleadores y trabajadores quedó patente en un estudio de 2022 de McKinsey & Company, que reveló que casi 6 de cada 10 estadounidenses habían tenido la oportunidad de trabajar desde casa al menos un día a la semana.
Más de un tercio afirmó que ahora tenía la opción de trabajar desde casa cinco días a la semana. Cuando tuvieron la oportunidad de trabajar de forma flexible, el 87% dijo haberla aprovechado.
«Lo que hace que estas cifras sean especialmente notables es que los encuestados trabajan en todo tipo de empleos, en todas las regiones del país y en todos los sectores de la economía, incluidos los empleos tradicionalmente considerados de “cuello azul” … así como las profesiones de “cuello blanco”», afirmó McKinsey & Company.
Un estudio de 2022 realizado por Buffer, la plataforma de gestión de redes sociales, entre más de 2000 trabajadores remotos de todo el mundo, reveló que su experiencia fue abrumadoramente positiva – el 97 % afirmó que recomendaría el trabajo remoto frente al trabajo presencial en una oficina.
Los inconvenientes del trabajo remoto
Casi dos tercios afirmaron que su experiencia de trabajo remoto fue «muy positiva», frente al 9 % que se mostró neutral y solo el 1 % que tuvo una experiencia negativa. Casi tres cuartas partes dijeron que su empresa planeaba permitir más trabajo remoto, frente al 46 % de 2021.
Pero también hay inconvenientes. Algo más de la mitad afirmó sentirse menos conectada con sus colegas y el 45 % consideró que el progreso profesional era más difícil para los empleados remotos. Más de dos quintos dijeron que su organización no ofrecía oportunidades de crecimiento profesional, aunque les gustaría que sí lo hiciera.
Aunque la mayoría afirmó no tener ningún problema con el trabajo remoto, las dos principales preocupaciones fueron no poder desconectarse del trabajo y la soledad. Una quinta parte dijo que trabajaba más y el 21 % indicó que tenía dificultades para concentrarse al trabajar a distancia.
Nómadas digitales
Algunos, especialmente quienes desempeñan trabajos —como la programación o el diseño digital— que pueden realizarse desde cualquier lugar con una conexión a internet aceptable, han llevado el trabajo remoto un paso más allá al trasladarse a otros países.
Según el último recuento, 49 países ya conceden visados para permitir a los trabajadores remotos —conocidos como nómadas digitales— trasladarse a su país, y algunos, como España, ofrecen generosas desgravaciones fiscales. Otros ofrecen incentivos económicos a los trabajadores remotos para que se trasladen a zonas rurales para revitalizar las comunidades.
Mientras que algunos países reconocen a los trabajadores el derecho legal a trabajar a distancia en determinadas circunstancias, en otros su capacidad para convertirse en trabajador remoto puede depender del acuerdo con su empleador, y ese acuerdo no siempre llega, sobre todo a medida que empeoran las condiciones económicas.
En noviembre de 2022, Elon Musk comunicó al personal de Twitter que debía volver a la oficina, revirtiendo la política anterior de la empresa, que permitía al personal trabajar desde cualquier lugar. En Tesla, otra de las empresas de Musk, el personal recibió la indicación de que debía trabajar en una de sus principales oficinas.
Nuevos derechos laborales
Un análisis del corredor de seguros mundial Lockton sobre los cambios en la legislación laboral en todo el mundo muestra cómo los derechos que se introdujeron como medidas temporales durante los confinamientos de la pandemia se están volviendo permanentes.
Por ejemplo, mientras que una desgravación fiscal para ayudar a los trabajadores del Reino Unido a compensar el coste del teletrabajo obligatorio ha modificado sus normas, Bélgica, que introdujo un sistema similar, lo ha convertido ahora en permanente.
Una de las críticas que se hacen al trabajo remoto es que los empleados se han encontrado trabajando un número excesivo de horas. Brasil está abordando el problema con una ley que obliga a los empleadores a implantar sistemas electrónicos de control horario para supervisar las horas de los trabajadores remotos, según Lockton.
En la encuesta mundial de Buffer, el 40 % afirmó que trabajaba más horas como consecuencia del trabajo remoto, y casi dos tercios dijeron que pasaban más tiempo en reuniones que antes. Una cuarta parte consideró difícil desconectarse del trabajo.
Chile ha ampliado el derecho legal de los empleados a desconectarse del trabajo durante 12 horas al día para incluir a los trabajadores remotos, mientras que Noruega actualizó su ley de trabajo remoto para prohibir a los trabajadores a domicilio trabajar por la noche o los domingos, según informa Lockton.
Garantizar la seguridad
España y Noruega se encuentran entre los países que exigen a los empleadores realizar evaluaciones de salud y seguridad de los puestos de trabajo de los trabajadores remotos, mientras que en Portugal los empleados deben reunirse en persona con sus empleadores una vez cada dos meses.
En Ucrania, donde los ataques rusos han destruido 140 000 edificios, el trabajo remoto se ha convertido en una necesidad para millones de personas que huyen de la guerra. Afortunadamente, una nueva ley de trabajo remoto entró en vigor un año antes de la invasión rusa y estipulaba que el cambio a un trabajo flexible o remoto podía aplicarse de inmediato «cuando exista una amenaza de epidemia o cualquier emergencia».
El Informe sobre el futuro del empleo 2020 del Foro Económico Mundial advirtió de que no todo el mundo podría trabajar a distancia en el futuro, y estimó que el 38 % de los empleos en países de ingresos altos y el 25 % de los empleos en países de ingresos medianos altos podrían desempeñarse a distancia.
Esto contrasta con el 17 % de los empleos en economías de ingresos medianos bajos y solo el 13 % de los empleos en países de ingresos bajos que podrían realizarse a distancia. El informe señalaba que el acceso fiable a internet era fundamental para ampliar las oportunidades de trabajo remoto.
Además, lea el último Informe sobre el futuro del empleo 2023 del Foro Económico Mundial.
¿Cómo promueve el Foro Económico Mundial la igualdad en el lugar de trabajo?
El Informe sobre el futuro del empleo 2023 reveló que el 75 % de las empresas encuestadas prevé adoptar tecnologías de IA, big data y nube en los próximos cinco años.
El Centro para la Nueva Economía y la Sociedad ofrece una plataforma para que los líderes compartan análisis sobre la adopción y la eficacia de las nuevas tecnologías, así como sobre la preparación de la fuerza laboral para utilizarlas. Nuestro trabajo incluye el desarrollo de análisis y diálogo sobre crecimiento, empleo, competencias, equidad y riesgos.
Más información sobre nuestro impacto:
Paridad de género: Desde 2006, hemos medido anualmente el estado y la evolución de la paridad de género en 101 economías, apoyando a los responsables de la toma de decisiones para identificar las políticas más eficaces para cerrar las brechas de género. En Chile, ayudamos a establecer aceleradores de paridad de género y beneficiamos a 728 000 mujeres, reduciendo la brecha de género en un 37 % en las empresas participantes.
Revolución de la recualificación: Con nuestros socios, ayudamos a la fuerza laboral mundial a asegurar el futuro de sus carreras, trabajando con más de 350 organizaciones para ofrecer 1000 millones de personas una mejor educación, competencias y oportunidades económicas para 2030.
Inclusión de la discapacidad: Junto con Valuable500, colaboramos con la red global más grande de directores ejecutivos comprometidos con cerrar la brecha de inclusión de la discapacidad. Los miembros están avanzando al aumentar la adopción de las mejores prácticas de accesibilidad digital e incluir la discapacidad en las estrategias de diversidad, equidad e inclusión.
Justicia racial: Colaboramos con una coalición global de 55 organizaciones de 13 sectores comprometidas con la creación de lugares de trabajo equitativos y justos para profesionales de identidades raciales y étnicas infrarrepresentadas.
¿Quiere saber más sobre el impacto de nuestro centro o participar? Contacte con nosotros.





