Antes de la pandemia, los empleados de veintitantos eran, con diferencia, los menos propensos a trabajar desde casa.
Pero ahora, el 64% de las personas de 16 a 24 años trabaja desde casa al menos parte de la semana, según una encuesta reciente.
Los jóvenes profesionales están cada vez más centrados en sus propios objetivos y quieren más flexibilidad y control sobre su trabajo.
Sin embargo, el trabajo a distancia puede tener efectos negativos desproporcionados para ellos en cuanto al reconocimiento, el desarrollo y las oportunidades de establecer contactos.
Estamos en medio de una revolución del trabajo a distancia. En el Reino Unido, aunque el trabajo a distancia crecía lentamente antes de la pandemia, en 2020 se duplicó el número de personas que trabajaban desde casa.
Aunque este rápido aumento puede explicarse por los confinamientos debidos a la COVID, una encuesta reciente que mis colegas y yo realizamos entre 2.000 trabajadores de Londres reveló que seis de cada diez empleados siguen trabajando habitualmente desde casa, pese a que ya no hay restricciones. Y la mayoría no quiere que eso cambie.
Los resultados de otras partes del mundo también apuntan a un aumento considerable del número de días laborables trabajados desde casa.
Para los jóvenes profesionales, el cambio ha sido especialmente significativo. Antes de la pandemia, los empleados de veintitantos eran, con diferencia, los menos propensos a trabajar desde casa.
En 2022, el 64% de las personas de 16 a 24 años que encuestamos declaró trabajar desde casa al menos parte de la semana. Esta cifra está en línea con la de las personas de 25 a 49 años (65%) y, de hecho, supera la de las mayores de 50 (48%). Otros estudios también muestran que los jóvenes profesionales ya trabajan en modalidad híbrida —repartiendo su tiempo entre el hogar y el lugar de trabajo— y que quizá prefieran este modelo a trabajar a tiempo completo en la oficina.
Los datos de EE. UU. y Europa muestran que alrededor de cuatro de cada diez empleos pueden realizarse desde casa. Pero esta cifra podría ser mayor si tenemos en cuenta que algunos trabajos pueden hacerse al menos parcialmente desde casa. En particular, los empleos en finanzas y seguros, información y comunicaciones, y educación se encuentran entre los más aptos para realizarse a distancia.
Las tecnologías que facilitan el trabajo a distancia, como Zoom y Slack, están disponibles desde hace varios años. Aunque la pandemia ha sido un catalizador del aumento del trabajo a distancia entre los empleados más jóvenes, sostengo que otros factores también han contribuido a este cambio, algunos de los cuales ya eran evidentes antes de la pandemia. Y lo que es más importante, todos estos factores apuntan a que este cambio en la forma de trabajar de los jóvenes profesionales ha llegado para quedarse.
1. Prioridades
Los estudios sugieren que, incluso antes de la pandemia, los jóvenes se centraban cada vez más en sus propios objetivos, querían más flexibilidad y control, y buscaban un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal que las generaciones anteriores. Las razones podrían estar relacionadas con la transformación de las organizaciones y las carreras profesionales, algo que abordaré más adelante.
Nuestros propios estudios y otros estudios indican que el trabajo a distancia, especialmente desde casa (en lugar de, por ejemplo, en las instalaciones de clientes), puede aumentar la sensación de flexibilidad y control y mejorar el equilibrio entre el trabajo y la vida personal. Por eso, el trabajo a distancia podría ayudar a los jóvenes a alcanzar estos objetivos de una forma que los modelos laborales tradicionales no permiten.
De hecho, los estudios indican que muchos jóvenes preferirían cambiar de empleo antes que renunciar a la flexibilidad que obtienen con el trabajo híbrido. Por ello, para los empleadores, apoyar el trabajo híbrido puede ser necesario para atraer y retener a los mejores empleados.
2. Aspectos prácticos
En todos los grupos de edad, los participantes en nuestro estudio señalaron que evitar los desplazamientos al trabajo era el mayor beneficio del trabajo a distancia. Aunque desde hace tiempo se reconoce como una ventaja del trabajo a distancia, es importante tener en cuenta que encuestamos a trabajadores de Londres, y que los desplazamientos quizá sean un problema menor para quienes viven en otros lugares.
Además del tiempo y las molestias que implican los desplazamientos, ir al trabajo todos los días puede resultar caro. El coste de trabajar en la oficina aumenta si se suman los almuerzos, los cafés y las actividades sociales después del trabajo.
Esto puede ser difícil de afrontar para los jóvenes, que lidian con el aumento del coste de la vida y a menudo perciben salarios más bajos. Trabajar a distancia puede ayudar a reducir los gastos, lo que lo convierte en una opción atractiva e incluso en una posible tabla de salvación para los empleados más jóvenes.
3. Trayectorias profesionales
Los estudios muestran que el paso a organizaciones menos jerárquicas, más eficientes y flexibles da lugar a un «nuevo acuerdo» laboral. Los empleadores ya no garantizan la seguridad del empleo ni la progresión profesional de los empleados, sino que obtienen su compromiso ofreciendo oportunidades —incluidos programas de formación— que mejoran su empleabilidad.
La responsabilidad de gestionar la propia progresión profesional recae entonces en los empleados, y el trabajo a distancia puede ayudarles. Por ejemplo, sabemos que trabajar desde casa puede reducir las distracciones y mejorar la productividad. Si se suma el tiempo ahorrado en desplazamientos, los jóvenes profesionales podrían disponer de más tiempo para aprovechar oportunidades de desarrollo, como estudiar para obtener títulos adicionales. Esto podría hacerlos más atractivos en el mercado laboral.
De hecho, los jóvenes profesionales parecen ser quienes más probablemente cambien de empleo. Si no esperan permanecer mucho tiempo en una organización, quizá tengan menos motivación para establecer relaciones sólidas con colegas y directivos, y no estén dispuestos a dejar de lado sus propios objetivos en favor de los de la organización.
4. Comportamiento de los directivos
Los estudios muestran que muchos más directivos trabajan ahora a distancia que antes de la pandemia. Este cambio tiene dos efectos importantes.
En primer lugar, es probable que a los directivos que trabajan a distancia les resulte más difícil impedir que los empleados júnior hagan lo mismo. La capacidad de los directivos para supervisar y desarrollar en persona a sus empleados júnior —una razón habitual para prohibir el trabajo a distancia en el pasado— también se reduce cuando ellos mismos están fuera de la oficina.
En segundo lugar, a medida que más directivos trabajan a distancia, los empleados más jóvenes pueden sentirse más seguros de que hacerlo no les impedirá alcanzar el éxito. Los directivos sirven de modelos para los empleados júnior, y las investigaciones muestran que los jóvenes profesionales buscan el éxito imitando el comportamiento de sus modelos.
Cómo evitar los inconvenientes del trabajo híbrido
A pesar de sus ventajas, los empleados más jóvenes, con relativamente poca experiencia y redes de contactos más limitadas, pueden sufrir efectos negativos desproporcionados por el trabajo a distancia en cuanto al reconocimiento, el desarrollo y las oportunidades de establecer contactos.
Así que, si eres un joven profesional que trabaja a distancia, ¿cómo puedes evitar los inconvenientes del trabajo híbrido?
Fijar tus propios objetivos puede mantener alta la motivación y el rendimiento. Al mismo tiempo, comunicar de forma proactiva tus retos y logros a colegas de mayor rango y de tu mismo nivel puede ayudarte a recibir orientación y reconocimiento.
Conviene planificar parte del tiempo que pasas en la oficina para coordinarte con los miembros del equipo o los directivos. También es útil intentar programar las visitas a la oficina en distintos días de la semana. Esto puede ayudar a mantener relaciones clave y a crear redes de contactos al encontrarte con colegas con quienes no necesariamente trabajas tan estrechamente.
Por último, asistir con más frecuencia a congresos y eventos externos podría aumentar tu valor para la organización al fomentar la innovación y las ideas nuevas, y mantenerte al tanto de las oportunidades laborales externas.



