● Una nueva investigación revela que el 86 % de los empleados siente que su organización no les escucha de forma justa ni equitativa.
● Los líderes deben examinar si se escucha a todos los empleados, especialmente a las generaciones más jóvenes, a los trabajadores esenciales y a los cuidadores.
● Revelamos cuatro formas de facilitar la transición de vuelta al trabajo, especialmente para quienes adoptan un modelo híbrido.
Mientras las empresas afrontan los desafíos de la transición de vuelta al trabajo, un aspecto que ha cobrado protagonismo es la voz de los empleados: la manera en que las personas comunican sus ideas, opiniones e inquietudes a su empleador e influyen en los asuntos que les afectan en el trabajo. Una nueva investigación de mi empresa Workplace Intelligence y de The Workforce Institute at UKG revela una preocupante brecha entre el estado actual de la voz de los empleados y la acción de los empleadores que, si no se resuelve, desmotivará a los trabajadores, impulsará la rotación de personal y perjudicará el rendimiento empresarial.
Nuestra encuesta revela que la gran mayoría (86 %) de los empleados considera que en su organización no se escucha de forma justa ni equitativa a las personas, y casi la mitad (47 %) afirma que los empleadores siguen infravalorando las voces de los grupos infrarrepresentados. Además, los trabajadores no sienten que se les escuche en los temas que más les importan durante la transición de vuelta al trabajo, y el personal remoto teme que su voz no sea tenida en cuenta en la nueva modalidad de trabajo híbrida.
La buena noticia es que, para la mayoría de las organizaciones, todavía no es tarde para incorporar las aportaciones de los empleados en sus estrategias laborales. Las políticas siempre pueden modificarse, se pueden poner en marcha nuevas prácticas y se puede ofrecer un mayor apoyo a los trabajadores. Sin embargo, en primer lugar, las empresas deben crear un entorno en el que las personas puedan expresar libremente sus opiniones y disponer de mecanismos para hacerlo, algo que muchas no están haciendo.
Consulte periódicamente a los empleados
En muchas organizaciones, la transición de vuelta al trabajo ya está muy avanzada, pero no todas las estrategias se han diseñado por igual. De hecho, menos de uno de cada tres empleados encuestados afirmó poder expresar sus opiniones o ideas sobre las políticas laborales posteriores a la COVID-19, los acuerdos de trabajo y el apoyo a los empleados (por ejemplo, para reducir el agotamiento).
Las empresas que no tuvieron en cuenta las opiniones del personal pueden tener dificultades para retener talento en un momento en que la retención de la plantilla es clave: las ofertas de empleo han alcanzado ya su nivel más alto registrado desde el año 2000. Incluso en las empresas que se preocuparon por recabar la opinión de los trabajadores, es fundamental consultar periódicamente a los empleados sobre cómo avanza la transición de vuelta al trabajo, qué funciona, qué no funciona y cómo les va con su salud mental en este momento tan difícil.
Fomente la equidad en un entorno de trabajo híbrido
En medio de la adopción generalizada de un enfoque híbrido, una preocupación que ya ha surgido es si los trabajadores remotos serán tratados por igual que quienes acuden a la oficina. ¿Se sentirán incluidos y conectados con su equipo? ¿Serán visibles entre sus compañeros y superiores, y se reconocerán sus esfuerzos? ¿Se escuchará su voz por igual?
Dadas estas preocupaciones, no es de extrañar que el 65 % de los trabajadores remotos afirme que espera que su empleador escuche y tenga en cuenta con más frecuencia los comentarios de los empleados dentro de un año. Con esto en mente, las empresas deben poner en marcha mecanismos para recabar la opinión de todos los miembros del equipo. Esto podría implicar programar consultas frecuentes con el personal remoto o utilizar herramientas como las encuestas de pulso; sin embargo, también exigirá que los directivos den a las aportaciones de los trabajadores remotos la misma prioridad que a las de sus homólogos presenciales.
Capacidad para retener talento, especialmente de la Generación Z
Más que nunca, los trabajadores actuales esperan que sus organizaciones acojan los comentarios sobre los temas que más les importan, y hacerlo puede marcar la diferencia entre retener a un profesional de alto rendimiento o tener que contratar a alguien para cubrir su vacante. De hecho, casi dos tercios (63 %) de las personas encuestadas afirman que su voz ha sido ignorada en el trabajo, y un tercio (34 %) preferiría dejar el puesto o cambiar de equipo antes que expresar sus verdaderas inquietudes a la dirección.
Este impacto devastador en la retención puede ser aún más significativo entre la Generación Z: solo el 16 % de estos jóvenes trabajadores afirma poder expresar libremente sus opiniones y sugerencias a su responsable, frente al 67 % de los empleados de mayor edad. Existe una clara oportunidad para que las empresas comprendan mejor las opiniones de los empleados, especialmente las de las generaciones que se incorporan al mercado laboral, de modo que estos jóvenes profesionales se sientan más comprometidos y tengan más probabilidades de permanecer en su empresa.
Valorar a los trabajadores esenciales y a los cuidadores
Los trabajadores esenciales desempeñaron un papel inestimable para sostener la economía durante la pandemia, pero siguen siendo uno de los grupos a los que menos se escucha: uno de cada cuatro no se siente escuchado en el trabajo, y solo uno de cada tres considera que puede expresar libremente sus opiniones y sugerencias a su responsable. Los empleados con responsabilidades de cuidado no han corrido mejor suerte. A pesar de los esfuerzos de los empleadores por apoyarlos, el 69 % de los cuidadores considera que su responsable ha ignorado su voz.
Los empleadores tienen dos opciones: pueden ayudar a impulsar el avance de estos grupos de empleados infrarrepresentados o permitir que las voces de estos trabajadores sigan sin ser escuchadas. Las empresas con visión de futuro saben que apoyar a ambas poblaciones, empezando por garantizar que sus voces sean escuchadas, no solo es lo correcto, sino también una forma importante de destacar en un mercado laboral muy competitivo.
Todavía no es tarde para dar prioridad a la voz de los empleados
Independientemente de la fase en la que se encuentre su empresa en la transición de vuelta al trabajo, todavía es posible analizar detenidamente si todos los empleados de su organización son escuchados por igual y si sus comentarios están dando lugar a cambios. Es muy probable que su organización pueda mejorar la forma en que escucha a los trabajadores, y los beneficios de hacerlo son evidentes. Los líderes que se comprometan a dar voz a los empleados en el lugar de trabajo del mañana no solo protegerán y harán crecer sus resultados, sino que también adquirirán un conocimiento mucho más profundo de las necesidades y expectativas singulares de su plantilla.
