El mundo del networking ha seguido la evolución del resto del ámbito laboral y ahora ofrece la mayoría de las oportunidades en línea.
A principios de 2022, el 44% de los jóvenes utilizó las redes sociales para buscar información profesional, frente a solo el 19% una década antes.
Consejos para hacer networking a distancia: investigar el evento y a sus asistentes, planificar estratégicamente tu agenda y participar de forma proactiva.
El potencial sin explotar de los eventos de networking en línea no se limita al desarrollo profesional: las habilidades que se aprenden también se extienden a nuestra vida personal.
Sobre el papel, el networking es una tarea relativamente sencilla. Conversar con profesionales afines mientras tomas una copa de vino aumenta considerablemente tus posibilidades de conseguir un puesto codiciado o de construir la carrera de tus sueños.
Antes de la COVID-19, cuando te preparabas para un evento de networking , probablemente entrabas en un local pensando: «Sonríe. Recuerda tu presentación breve. Si todo lo demás falla, habla del tiempo».
Ahora, sin embargo, muchos nos enfrentamos a una situación algo distinta: cómo hacer networking mientras trabajamos a distancia. Desde improvisadas oficinas en casa, con niños que piden té o mascotas que pisan los teclados, nos hemos convertido colectivamente en el padre de la BBC, también conocido como Robert Kelly. Este politólogo afincado en Busan se hizo célebre en 2017, cuando sus hijos interrumpieron una entrevista en directo que estaba concediendo en televisión y su esposa tuvo que apresurarse a sacarlos de su despacho.
Aunque en esas circunstancias pueda resultar difícil conocer gente, las investigaciones demuestran que vale la pena aceptar el reto. Según una encuesta en línea, el networking representa hasta el 85% de todas las vacantes cubiertas. También puede dar lugar a importantes aumentos salariales, como demuestra la historia reciente de un empleado que consiguió un aumento de 24.000 £ únicamente gracias al networking.
Mi investigación muestra que, a principios de 2022, el 44% de los jóvenes utilizó las redes sociales para buscar información profesional, frente a solo el 19% una década antes, y que el 42% consultó sus redes sociales al tomar una decisión profesional. Incluso antes de la pandemia, el networking en línea era una herramienta fundamental para el desarrollo profesional.
Cómo hacer networking en línea
El trabajo a distancia ha convertido, por supuesto, las videoconferencias en la norma. Hoy en día, los eventos de networking en línea se celebran habitualmente en plataformas como EventBrite, Slack, Yammer e Instagram Live.
Para empezar, investiga: identifica las organizaciones, asociaciones y causas que más te interesen. Busca blogs y foros pertinentes para tu ámbito laboral e inscríbete en tantas listas de correo como puedas gestionar eficazmente. Encuentra a gente de tu sector y síguela en las redes sociales.
El objetivo de este primer paso es aumentar la cantidad de información que recibes de forma pasiva. Esto crea lo que se conoce como posibilidad de acción que ofrece el entorno: la oportunidad de actuar que te brinda el entorno. Cuantas más actualizaciones periódicas sobre eventos pertinentes recibas, más probable será que asistas a ellos.
En segundo lugar, sé estratégico. En un mundo donde las cenas de congresos y las conversaciones espontáneas junto a la máquina de agua han sido reemplazadas por encuentros por Zoom, las cosas ya no surgen tan espontáneamente como antes. La planificación es clave.
Elabora un plan personal de networking. Decide cuánto tiempo dedicarás al networking en línea y anota tus objetivos: con cuántas personas quieres hablar; qué empresas quieres conocer mejor; a qué personas concretas debes buscar para hablar sobre temas específicos. Reserva tiempo para mantener tu presencia en línea. Y opta por una variedad de actividades, como seminarios web, ferias de empleo en línea, reuniones individuales por Zoom y congresos en línea.
En tercer lugar, las investigaciones muestran que quienes más practican el networking tienen rasgos de personalidad proactivos y suelen obtener puntuaciones altas en extroversión —un rasgo asociado con ser sociable y buscar nuevas experiencias— en las pruebas de personalidad. Sin embargo, eso no significa que tengas que ser extrovertido para tener éxito en el networking. Basta con ser proactivo: la conducta proactiva es el principal factor predictivo del éxito en el networking.
Si quieres entablar una relación con una persona concreta o con un grupo de profesionales, ponte en contacto directamente con ellos. Envíales un correo electrónico, escríbeles por Twitter, organiza una reunión por Zoom o averigua en qué encuentros de networking en línea podrían participar.
Por qué el networking es clave para el éxito
El networking sustenta dos aspectos clave del progreso profesional: la empleabilidad y el desarrollo profesional autodirigido.
La primera, la empleabilidad, se refiere a lo que los economistas denominan capital humano de un posible empleado: su atractivo en el mercado externo y el valor relativo de su formación académica, sus competencias técnicas y sus habilidades interpersonales —como la comunicación, la gestión del tiempo y la creatividad— en el mercado laboral. El networking hace que el capital humano resulte evidente para los empleadores y favorece las decisiones de contratación.
Por su parte, el desarrollo profesional autodirigido es un proyecto continuo de desarrollo personal, en el que buscas información profesional y actúas para alcanzar objetivos profesionales a largo plazo. En este caso, el networking es un medio fundamental para obtener información profesional. Esto te ayuda a elevar tus aspiraciones personales y a determinar si un puesto, una empresa o un sector en particular es adecuado para ti. La experiencia directa de otras personas que trabajan en una profesión determinada puede ayudarte a evaluar si tú también encajarías bien.
El networking también ayuda a crear relaciones con mentores y modelos a seguir, y facilita el acceso a comunidades de apoyo entre pares y grupos profesionales. Esto va más allá de conseguir un empleo. Genera un sentimiento de pertenencia y una identidad profesional y, al hacerlo, desarrolla lo que los científicos sociales denominan «capital social»: normas, valores y creencias compartidos en las comunidades profesionales.
El networking implica varias habilidades —acercarse a otras personas, encontrar puntos en común y mantener relaciones— que se pueden practicar y aprender. De ellas, escuchar —y no hablar— quizá sea la más importante. Muestra interés por el trabajo de otras personas y hazles preguntas: así estarás bien encaminado para crear conexiones significativas que te beneficien no solo a ti. Como promueven el intercambio de conocimientos y la resolución colectiva de problemas, también benefician a tu comunidad.




