Los cambios demográficos están creando un entorno laboral con más diversidad de edades que nunca. Basta con echar un vistazo a nuestro alrededor: desde los posmilenials hasta los baby boomers, cada vez más generaciones trabajan codo con codo.
Se trata de una tendencia que merece celebrarse. Los empleadores que den los pasos adecuados pueden aprovechar la fuerza laboral multigeneracional como clave del éxito.
Pero pocos han aprovechado la oportunidad que tienen a su alcance.
La fuerza laboral multigeneracional es un camino hacia la prosperidad
Estos son algunos de los conocimientos que tenemos sobre el lugar de trabajo del futuro con diversidad de edades, basados en la investigación y la experiencia:
Los equipos de trabajo formados por varias generaciones rinden mejor que los que no lo están.
Una fuerza laboral con diversidad de edades ofrece a las empresas más información sobre el mercado, incluido el amplio segmento de consumidores mayores. Las personas de 50 años o más están impulsando ahora una economía de la longevidad de varios billones de dólares.
La fuerza laboral multigeneracional genera un flujo de talento más sólido. Además, mejora la continuidad, la estabilidad y la retención del capital intelectual de la plantilla.
Un número creciente de organizaciones constata que una fuerza laboral multigeneracional mejora sus resultados finales, gracias a un mayor compromiso y rendimiento.
Siete de cada 10 adultos disfrutan trabajando con personas de otras generaciones, según una encuesta de AARP. Los trabajadores mayores valoran los conocimientos tecnológicos y la creatividad de sus compañeros más jóvenes. Y los trabajadores más jóvenes valoran la sabiduría y la experiencia de los trabajadores mayores.
La transformación acaba de empezar
A mediados de este siglo, los adultos de 60 años o más representarán el 22 % de la población mundial , el doble de su proporción actual. Y muchos de ellos siguen en la fuerza laboral.
De hecho, las personas de entre 55 y 64 años representan el 64 % de la fuerza laboral en los países de la OCDE , un aumento del 8 % con respecto a hace solo una década. Cada vez más personas quieren o necesitan trabajar en sus últimos años. Además de los beneficios económicos, muchos trabajadores mayores disfrutan del aspecto social de su trabajo y se sienten satisfechos al contribuir.
El gran número de cohortes envejecidas garantiza que la diversidad de edades seguirá siendo un rasgo importante de la vida laboral. Podemos pensar en los millennials como jóvenes innovadores, pero en tan solo 11 años, los millennials empezarán a cumplir 50 años. Y, en Estados Unidos, ya representan la generación más numerosa de la fuerza laboral.
Los empleadores deben estar atentos
Para aprovechar la fuerza laboral multigeneracional, los directivos deben pensar de forma creativa en el talento: cómo valorarlo, dónde encontrarlo, cómo potenciarlo y cómo retenerlo. Fomentar un clima de respeto y equidad para todos, incluidas las oportunidades de trabajo significativo y de desarrollo de competencias, es fundamental.
Las políticas que afectan a la contratación, la evaluación, la retención, la remuneración, el aprendizaje permanente, la salud y el bienestar y la jubilación deben ser inclusivas en cuanto a la edad y a la etapa vital para fortalecer a toda la empresa.
El cuidado de un ser querido es un ejemplo perfecto. Hoy en día, más de 20 millones de empleados en Estados Unidos luchan con dos trabajos a tiempo completo: cuidar de un familiar o amigo en el hogar y ganarse la vida fuera de casa. Aunque la persona cuidadora media en Estados Unidos es una mujer de unos 40 años, las políticas que apoyan a los cuidadores benefician a todas las generaciones de trabajadores. La investigación de AARP reveló que uno de cada cuatro cuidadores familiares en Estados Unidos es millennial.
Los empleadores pueden ayudarse a sí mismos revisando su enfoque en materia de formación y desarrollo, y garantizando que todos tengan oportunidades de contribuir, independientemente de su etapa vital o de su edad. Los programas de «reincorporación» que amplían las opciones para las personas que inician un nuevo capítulo de su vida, como después de la crianza, o para los jubilados que desean volver a trabajar, son una de las formas de conservar las competencias críticas en una organización.
Este tipo de políticas para una fuerza laboral multigeneracional son cada vez más necesarias, porque el lugar de trabajo del futuro dará gran importancia al aprendizaje y la adaptación. La reconocida estratega del futuro del trabajo Heather McGowan analizó recientemente las principales competencias identificadas por el Foro Económico Mundial, competencias que los trabajadores necesitarán para prosperar en el futuro próximo. Descubrió que muchas de estas competencias alcanzan su punto máximo más avanzada la vida, lo que subraya los beneficios de la diversidad de edades. Entre ellas se incluyen la resolución de problemas complejos, el pensamiento crítico, la gestión de personas, la coordinación con otros, la inteligencia emocional, el juicio y la toma de decisiones.
Es hora de liderar la diversidad de edades en el lugar de trabajo
En AARP, celebramos recientemente una cumbre sobre el Futuro del Trabajo para Todas las Generaciones, donde escuchamos cómo empresas tan diversas como Morgan Stanley, Sodexo, BlackRock, Marsh & McLennan y Samsung están adoptando políticas laborales en todo el mundo para afrontar el futuro. Escuchamos a líderes como Peg Sullivan, de Morgan Stanley Global, quien subrayó la importancia de la inclusión y de dar a los empleados de todas las edades un sentido de pertenencia a la hora de construir una fuerza laboral multigeneracional con diversidad de edades. Y Julio Portalatin, de Marsh & McLennan Companies, habló de la importancia de la educación y el reciclaje profesional. Estas son solo dos ideas de una rica conversación de un día de duración.
Pero se necesita más liderazgo.
Aprovechar al máximo la diversidad de edades requerirá una implicación mucho más amplia por parte de los empleadores. Para aprovechar esta oportunidad, es necesaria la apertura a nuevas ideas y, sobre todo, el rechazo de los estereotipos edadistas.
La visión de una fuerza laboral multigeneracional de alto rendimiento sigue en proceso de perfeccionamiento, y necesitamos saber más. Animamos a los líderes empresariales a implicarse y a pasar a la acción. AARP ha unido fuerzas con el Foro Económico Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en una iniciativa denominada «Vivir, aprender y trabajar más tiempo.» Durante los próximos dos años, seguiremos demostrando el argumento empresarial a favor de la diversidad de edades y destacaremos las mejores prácticas de todo el mundo. Además de una extensa investigación, estamos involucrando a 50 empleadores y socios del conocimiento de todo el planeta para desarrollar ideas basadas en talleres, visitas a las instalaciones y estudios de casos. Este trabajo culminará con el lanzamiento de una plataforma digital de aprendizaje en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial de 2021 en Davos, Suiza. (La participación de los empleadores es fundamental para el éxito del programa. Para unirse, visite www.aarpinternational.org/llel.)
También animamos a las empresas a firmar el Compromiso de Empleadores de AARP para contribuir a cambiar la conversación y convertir a su propia organización en un modelo de políticas inclusivas en cuanto a la edad. Nuestra lista de acciones del compromiso detalla recomendaciones específicas, como incluir la edad como elemento de sus estrategias de diversidad e inclusión, así como ofrecer opciones de trabajo flexibles.
No podemos alterar las tendencias demográficas, y la fuerza laboral multigeneracional es inevitable. Si los empleadores se adaptan, si actúan con intención y si su enfoque es integral, la fuerza laboral multigeneracional traerá una gran prosperidad.
Pero la oportunidad que ofrece la diversidad de edades podría perderse si las empresas siguen funcionando como de costumbre.



