McKinsey: Estas son las habilidades que necesitarás para el futuro del trabajo

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  • La McKinsey Global Institute ha explorado en detalle el futuro del trabajo.

  • Esto incluye el tipo de empleos que se perderán y se crearán a medida que tecnologías como la IA se afiancen.

  • El estudio muestra que, si bien la necesidad de habilidades manuales disminuirá, la demanda de habilidades tecnológicas, sociales y cognitivas superiores aumentará.

  • A continuación se presentan 56 habilidades fundamentales asociadas a una mayor probabilidad de empleo, mayores ingresos y satisfacción laboral en el futuro mundo del trabajo.

Para garantizar a largo plazo la capacidad de los ciudadanos para trabajar, necesitarán nuevas habilidades, pero ¿cuáles? Una encuesta a 18.000 personas en 15 países sugiere cuáles deberían priorizar los gobiernos.

Sabemos que las tecnologías digitales y de IA están transformando el mundo del trabajo y que la fuerza laboral actual necesitará aprender nuevas habilidades y adaptarse continuamente a medida que surjan nuevas ocupaciones. También sabemos que la crisis de la COVID-19 ha acelerado esta transformación. Sin embargo, no tenemos tan claro cuáles serán las habilidades específicas que necesitarán los trabajadores del mañana.

La investigación de la McKinsey Global Institute ha analizado qué tipo de empleos se perderán y cuáles se crearán a medida que la automatización, la IA y la robótica se afiancen. Además, ha inferido el tipo de habilidades de alto nivel que cobrarán cada vez más importancia como resultado. La necesidad de habilidades manuales y físicas, así como de las cognitivas básicas, disminuirá, pero la demanda de habilidades tecnológicas, sociales y emocionales, y cognitivas superiores, crecerá.

Los gobiernos desean ayudar a sus ciudadanos a desarrollarse en estas áreas, pero resulta difícil diseñar planes de estudio y las mejores estrategias de aprendizaje sin precisar mejor las habilidades necesarias. Es difícil enseñar lo que no está bien definido.

Por ello, llevamos a cabo una investigación que esperamos ayude a dar forma a las definiciones y pueda contribuir a garantizar a largo plazo las habilidades de los ciudadanos para el mundo del trabajo. La investigación identificó un conjunto de 56 habilidades fundamentales que beneficiarán a todos los ciudadanos y demostró que un mayor dominio de estas ya está asociado a una mayor probabilidad de empleo, mayores ingresos y satisfacción laboral.

Definición de habilidades fundamentales para los ciudadanos

Algunos trabajos, por supuesto, serán especializados. Pero en un mercado laboral más automatizado, digital y dinámico, todos los ciudadanos se beneficiarán de contar con un conjunto de habilidades fundamentales que les ayuden a cumplir los siguientes tres criterios, independientemente del sector en el que trabajen o de su ocupación:

  • aportar valor más allá de lo que pueden hacer los sistemas automatizados y las máquinas inteligentes

  • operar en un entorno digital

  • adaptarse continuamente a nuevas formas de trabajo y nuevas ocupaciones

Utilizamos la investigación académica y la experiencia de McKinsey en formación de adultos para definir cuáles podrían ser estas habilidades fundamentales (Gráfico 1). Partimos de cuatro amplias categorías de habilidades —cognitiva, digital, interpersonal y de autoliderazgo— y luego identificamos 13 grupos de habilidades diferenciados que pertenecen a dichas categorías. La comunicación y la flexibilidad mental son, por ejemplo, dos grupos de habilidades que pertenecen a la categoría cognitiva, mientras que la efectividad del trabajo en equipo pertenece a la categoría interpersonal.

Gráfico 1

Estas son las habilidades fundamentales recomendadas para el futuro del trabajo.Image: McKinsey & Company

Buscando aún más precisión, identificamos 56 elementos distintivos de talento (DELTA) que se encuadran dentro de estos grupos de habilidades. Los llamamos DELTA, en lugar de habilidades, porque son una mezcla de habilidades y actitudes. «Adaptabilidad» y «afrontar la incertidumbre» son, por ejemplo, actitudes.

Dominio y resultados de los DELTA

A partir de aquí, llevamos a cabo otras dos investigaciones. En primer lugar, buscamos medir el nivel de dominio de los 56 DELTA entre los trabajadores actuales en comparación con el nivel que creemos que se requerirá para garantizar a largo plazo la capacidad de los ciudadanos para trabajar. En segundo lugar, buscamos determinar si el dominio de estos DELTA ya estaba asociado a determinados resultados relacionados con el trabajo.

El proceso de evaluación.Image: McKinsey & Company

Dominio

Para determinar los niveles de dominio, definimos un nivel deseable de dominio en cada uno de los 56 DELTA y, después, diseñamos un cuestionario psicométrico para evaluar el dominio de los encuestados frente a este nivel. Dieciocho mil personas de 15 países completaron el cuestionario en línea y obtuvieron una puntuación en una escala de 0 a 100 para cada DELTA (véase la barra lateral «Ejemplo: evaluación de los niveles de dominio de los DELTA»).

Los resultados mostraron que el dominio de los encuestados era más bajo en dos grupos de habilidades de la categoría digital: uso y desarrollo de software, y comprensión de sistemas digitales. El dominio en los grupos de habilidades de comunicación y de planificación y formas de trabajo, ambos de la categoría cognitiva, también fue inferior a la media (Gráfico 2).

Gráfico 2

Estas son las fortalezas y debilidades del dominio de los DELTA.Image: McKinsey & Company

También examinamos si el dominio estaba relacionado con la educación. En general, los participantes de la encuesta con título universitario tenían puntuaciones medias de dominio de DELTA más altas que quienes no lo tenían, lo que sugiere —quizá no sorprendentemente— que los participantes con mayores niveles educativos están mejor preparados para los cambios en el lugar de trabajo. Sin embargo, un mayor nivel educativo no se asocia a un mayor dominio en todos los DELTA. La asociación se cumple en muchos DELTA de las categorías cognitiva y digital. Pero en muchos de la categoría de autoliderazgo e interpersonal, como «autoconfianza», «afrontar la incertidumbre», «valentía y toma de riesgos», «empatía», «coaching» y «resolución de conflictos», no existe dicha asociación. En algunos DELTA, una mayor educación se asoció a un menor dominio; la «humildad» es un ejemplo.

El Gráfico 3 muestra los DELTA en los que el dominio tiene la correlación más alta y más baja con el nivel de educación. (Algunos tienen un coeficiente negativo.)

Gráfico 3

La educación no es necesariamente un factor determinante en lo que respecta al dominio de los DELTA.Image: McKinsey & Company

Resultados

Continuamos analizando si el dominio de los DELTA ya estaba ayudando a las personas en el mundo del trabajo. Los resultados mostraron que los encuestados con mayores niveles de dominio de DELTA tenían, en promedio, más probabilidades de estar empleados, con mayores ingresos y mayor satisfacción laboral. Sin embargo, distintos DELTA estaban más fuertemente asociados a estos tres resultados relacionados con el trabajo.

Manteniendo constantes todas las variables —incluidas las variables demográficas y el dominio en todos los demás elementos—, comprobamos que el empleo estaba más fuertemente asociado al dominio de varios DELTA de la categoría de autoliderazgo, concretamente «adaptabilidad», «afrontar la incertidumbre», «síntesis de mensajes» y «orientación a logros» (Gráfico 4, parte 1).

Los ingresos elevados estaban más fuertemente asociados al dominio de los cuatro grupos de habilidades en los que los niveles generales de dominio de los encuestados eran más bajos, a saber: comprensión de sistemas digitales, uso y desarrollo de software, planificación y formas de trabajo, y comunicación (los dos primeros pertenecen a la categoría digital y los dos últimos a la cognitiva).

El dominio digital parece estar particularmente asociado a mayores ingresos: un encuestado con mayor dominio digital en todos los DELTA digitales tenía un 41 por ciento más de probabilidad de ganar un ingreso del quinto superior que los encuestados con menor dominio digital.9 La comparación equivalente fue del 30 por ciento para los DELTA cognitivos, del 24 por ciento para los DELTA de autoliderazgo y del 14 por ciento para los DELTA interpersonales.

Dicho esto, los cuatro DELTA más fuertemente asociados a ingresos altos fueron «desarrollo de planes de trabajo» y «formular las preguntas adecuadas», ambos de la categoría cognitiva; «autoconfianza», un DELTA de autoliderazgo; y «conciencia organizacional», un DELTA interpersonal (Gráfico 4, parte 2).

Gráfico 4

La adaptabilidad es el DELTA más sólido para aumentar el empleo.Image: McKinsey & Company
El desarrollo de planes de trabajo es el DELTA más vinculado a mayores ingresos.Image: McKinsey & Company
La automotivación y el bienestar son el DELTA más vinculado a la satisfacción laboral.Image: McKinsey & Company

La satisfacción laboral también está asociada a determinados DELTA, especialmente a los de la categoría de autoliderazgo. Manteniendo constantes todas las variables, incluidos los ingresos, «automotivación y bienestar», «afrontar la incertidumbre» y «autoconfianza» tuvieron el mayor impacto en la satisfacción laboral de los encuestados (Gráfico 4, parte 3).

Cabe destacar que el dominio de dos DELTA de autoliderazgo —«autoconfianza» y «afrontar la incertidumbre»— se situó entre los tres DELTA más predictivos para dos de los tres resultados (Gráfico 5).

Gráfico 5

Estos son los tres principales dominios de DELTA por resultado.Image: McKinsey & Company

Cómo los DELTA podrían contribuir a dar forma a la educación y a la formación de adultos

Nuestros hallazgos ayudan a definir las habilidades concretas que probablemente necesitarán los ciudadanos en el futuro mundo del trabajo y sugieren cómo el dominio de estas puede influir en los resultados relacionados con el trabajo, a saber, el empleo, los ingresos y la satisfacción laboral. Esto, a su vez, sugiere tres acciones que los gobiernos podrían querer emprender.

Reformar los sistemas educativos

Nuestra investigación sugiere que los gobiernos podrían considerar revisar y actualizar los planes de estudio para centrarse con más intensidad en los DELTA. Dada la débil correlación entre el dominio de los DELTA de autoliderazgo e interpersonales y los niveles educativos más altos, un fuerte énfasis de los planes de estudio en estas habilidades blandas podría ser adecuado.

Los gobiernos también podrían considerar liderar investigaciones adicionales. Muchos gobiernos y académicos han empezado a definir las taxonomías de las habilidades que necesitarán los ciudadanos, pero pocos lo han hecho al nivel descrito aquí. Además, pocos, si es que alguno, han emprendido la considerable cantidad de investigación necesaria para identificar la mejor manera de desarrollar y evaluar dichas habilidades. Por ejemplo, para cada DELTA dentro del plan de estudios, sería necesaria una investigación para definir los niveles de progresión y dominio alcanzables a diferentes edades, así como para diseñar y probar estrategias de desarrollo y modelos de evaluación. Es probable que las soluciones para los distintos DELTA difieran considerablemente. Por ejemplo, las soluciones para desarrollar y evaluar la «autoconciencia y la autogestión» serían distintas de las necesarias para «desarrollo de planes de trabajo o «análisis de datos».

Además, los gobiernos podrían considerar la creación de instituciones de investigación e innovación en educación para financiar la investigación, facilitar el acceso de los investigadores a las escuelas para probar soluciones innovadoras y determinar qué métodos funcionan para qué DELTA. También podrían poner a disposición de investigadores y educadores del sector privado los datos y conocimientos emergentes.

Reformar los sistemas de formación de adultos

La mayoría de los encuestados —al igual que la mayoría de la población en general— ya no estaban en los sistemas educativos nacionales. Por lo tanto, aumentar el dominio de los DELTA requeriría una formación continua de adultos. El hecho de que el dominio de los DELTA digitales —que, según se ha demostrado, mejora las posibilidades de obtener ingresos más altos— fuera menor entre los encuestados de mayor edad que habían abandonado el sistema educativo nacional ilustra este punto.

Es posible que también haya que modificar los planes de estudio de los cursos de formación de adultos. Por ejemplo, nuestra investigación ha demostrado que los DELTA de autoliderazgo pueden ser especialmente importantes para los resultados en materia de empleo, pero estos no suelen estar incluidos en los programas de formación de adultos. Por ejemplo, en un análisis en línea de programas de formación de adultos, encontramos que los cursos o módulos para desarrollar DELTA dentro de los grupos de habilidades de logro de objetivos o de autoconciencia y autogestión eran 20 veces menos frecuentes que los destinados a desarrollar DELTA de comunicación. Esa podría ser una brecha urgente que cubrir para responder adecuadamente a la ola de desempleo causada por la pandemia de COVID-19.

Las acciones específicas que podrían fomentar el aprendizaje pertinente de adultos incluyen las siguientes:

  • Crear un agregador de programas de formación basado en IA para atraer a adultos que aprenden y fomentar el aprendizaje permanente. Los algoritmos de IA podrían orientar a los usuarios sobre si necesitan mejorar o reconvertir sus habilidades para una nueva profesión y preseleccionar los programas de formación pertinentes. Para desarrollar algoritmos precisos, los gobiernos tendrían que recopilar y organizar datos sobre la demanda del mercado de empleo y de habilidades, así como datos sobre los programas de formación. Los programas incluidos deberían abarcar aquellos que enseñen DELTA correlacionados con resultados relacionados con el trabajo. Los DELTA de autoliderazgo podrían ser especialmente importantes dada su vinculación con el empleo.

  • Introducir un sistema de certificación basado en habilidades.Las cualificaciones basadas en ocupaciones corren el riesgo de quedar obsoletas rápidamente a medida que surgen ocupaciones que requieren nuevas habilidades. Por ello, la acreditación basada en habilidades podría adaptarse mejor a las necesidades de los empleadores. Los proveedores podrían desarrollar programas que abarquen las habilidades prácticas y los DELTA necesarios para desempeñar una determinada ocupación, pero que añadan nuevos componentes o eliminen los antiguos a medida que dichas ocupaciones evolucionen. Varias startups de IA han desarrollado algoritmos capaces de identificar y actualizar los conjuntos de habilidades requeridos para distintas ocupaciones. Los gobiernos podrían adaptarlos para permitir un sistema de certificación dinámico basado en habilidades.

  • Financiar programas que fomenten un mayor enfoque en los DELTA.Algunos gobiernos conceden becas de aprendizaje permanente a sus ciudadanos, quienes pueden matricularse en programas de formación dentro de un agregador nacional. Para ayudar a preparar a los ciudadanos para el futuro mundo del trabajo, los gobiernos podrían canalizar fondos hacia programas que incluyan los DELTA asociados al empleo. Por ejemplo, a los becarios se les podrían ofrecer bonos de gasto solo para determinados programas, mientras que la financiación a los proveedores de programas podría estar condicionada a los resultados en materia de empleo o a la oferta de módulos de formación que incluyan determinados DELTA.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el futuro del trabajo?

Garantizar la asequibilidad de la educación permanente

La mayoría de los niños de todo el mundo tienen acceso a la educación primaria y secundaria, pero no toda ella es de alta calidad, y la educación temprana para los más pequeños —la edad óptima para desarrollar determinadas mentalidades y actitudes— resulta inasequible para la mayoría de las personas en la mayoría de los países. Además, muy pocos países han diseñado un sistema que proporcione acceso asequible a una formación de adultos de calidad.

Por ello, al igual que la Revolución Industrial del siglo XIX impulsó la expansión del acceso a la educación, la revolución tecnológica actual debería impulsar una mayor expansión para garantizar un acceso universal, de alta calidad y asequible a la educación desde la primera infancia hasta la jubilación, y para asegurar que los planes de estudio incluyan los DELTA que garantizarán a largo plazo las habilidades de los ciudadanos en el mundo del trabajo.

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