Para 2050, hasta la mitad de los niños de cinco años de hoy puede esperar vivir 100 años.
Esto podría significar que las carreras profesionales de 60 años se conviertan en lo habitual, según una nueva investigación.
Las políticas y las instituciones deben cambiar para reflejar esta realidad, afirman los investigadores de la Universidad de Stanford.
La tradicional vía de sentido único que va de la educación al trabajo y luego a la jubilación debe sustituirse por trayectorias más flexibles de entrada y salida del mundo laboral.
Vivir más es un gran logro para la humanidad. Pero para muchos niños de cinco años de hoy —que quizá vivan hasta los 100— podría significar trabajar durante 60 años o más.
Esa es una de las principales conclusiones de El nuevo mapa de la vida: 100 años para prosperar, un informe del Centro Stanford sobre la Longevidad de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos.
El informe pide «cambios trascendentales y creativos» en las normas, políticas e instituciones sociales actuales, que evolucionaron cuando las personas vivían apenas la mitad de lo que viven ahora.
Hoy, los recién nacidos pueden esperar trabajar durante mucho más tiempo; pero, en lugar de las semanas laborales actuales de 40 horas «imposiblemente abarrotadas», el mundo laboral será más flexible, con «vías de entrada y salida» que permitirán a los trabajadores prolongar su vida laboral durante muchas décadas, señala el informe.
«Podemos empezar por sustituir la tradicional vía de sentido único que va de la educación al trabajo y luego a la jubilación por trayectorias más flexibles de entrada y salida del mundo laboral, que incluyan períodos remunerados y no remunerados para cuidar de otras personas, atender necesidades de salud, aprender a lo largo de toda la vida y afrontar transiciones sociales previsibles en vidas centenarias», proponen los autores.
Trabajar y aprender durante más tiempo
El aprendizaje debe estar «menos supeditado a las instituciones formales», para que más personas puedan desarrollar su potencial a lo largo de vidas más prolongadas.
Y, en lugar de enfrentarse a un «precipicio» al jubilarse, los trabajadores tendrán una «senda de transición gradual» que les permitirá reducir poco a poco sus horas de trabajo mientras siguen trabajando.
Cambios como estos transformarán la idea de las vidas centenarias: dejará de ser «una crisis» para convertirse en una oportunidad, sugieren los autores. Pero, para hacerlo realidad, habrá que rediseñar las instituciones, las prácticas y las normas, «de modo que se ajusten a la realidad actual y no a la del siglo pasado».
El nuevo mapa de la vida recoge los objetivos de laDécada del Envejecimiento Saludable de las Naciones Unidas, cuyo objetivo es mejorar las perspectivas de las generaciones actuales y futuras de personas mayores.
Recualificación para el mundo laboral del futuro
La iniciativa delForo Económico Mundial Prepararse para el futuro del trabajo también pide una recualificación y una mejora de las competencias «significativas», a medida que los cambios tecnológicos y demográficos «transforman radicalmente» el funcionamiento de las empresas y las competencias que necesitan.
En su Informe sobre el futuro del empleo 2020, el Foro prevé que la mitad de los trabajadores necesitará recualificarse para 2025, mientras que el 94 % de los líderes empresariales espera que sus empleados adquieran nuevas competencias en el trabajo. Esta cifra supone un fuerte aumento respecto del 65 % de 2018.



