¿Cómo podemos hacer que las carreras en innovación social corporativa resulten atractivas para los jóvenes?

A student walks by a college noticeboard on campus at Yale University in New Haven, Connecticut November 12, 2015. More than 1,000 students, professors and staff at Yale University gathered on Wednesday to discuss race and diversity at the elite Ivy League school, amid a wave of demonstrations at U.S. colleges over the treatment of minority students. REUTERS/Shannon Stapleton - GF20000057014
Students from all backgrounds need to be shown they can be show students that they can be change makers within a corporate setting.Image: REUTERS/Shannon Stapleton
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  • Los millennials buscan cada vez más empleo en empresas con sólidas iniciativas de responsabilidad social.

  • Sin embargo, las empresas y las instituciones deben sentar las bases para que los empleos en innovación social corporativa sean accesibles.

  • La mayoría de los estudiantes que actualmente se orientan hacia carreras de impacto social cuentan con mayores recursos económicos.

Con el cambio en el clima en torno al consumismo y al impacto, también ha aumentado el impulso para animar a más estudiantes a abrazar la innovación social corporativa como una trayectoria profesional viable.

Las universidades están conectando los puntos entre cómo los valores impulsan a los estudiantes desde el principio y cómo esto podría manifestarse en el mundo laboral.

Una encuesta de Global Shapers Community reveló que el 65 % de los 26.000 millennials encuestados consulta el informe de sostenibilidad de una empresa para conocer sus iniciativas de responsabilidad social, y que lo que encontraban influía directamente tanto en su opinión sobre la empresa como en su decisión de trabajar en ella.

Las tornas han cambiado, y los empleos alineados con los valores se han convertido en una necesidad, no en un «algo deseable».

Pero, antes de que las universidades avancen en la promoción de la innovación social corporativa entre los millennials alineados con determinados valores, es esencial que asumamos la responsabilidad de renovar el entorno que creamos para todos los estudiantes dentro de las escuelas, y no solo para algunos.

Para que la innovación social sea una trayectoria profesional más viable para estudiantes de todas las identidades, es necesario que tanto las empresas como las instituciones trabajen juntas para hacerla más accesible.

Las carreras de impacto social: no reservadas solo para los privilegiados

La próxima generación de líderes podría tener muchas ganas de marcar la diferencia, pero, para que esta opción esté al alcance de cualquier estudiante, primero debemos reconocer el papel que el privilegio desempeña actualmente a la hora de limitar quién tiene acceso y quién no.

Actualmente, la gran mayoría de los estudiantes que pueden dedicarse a carreras de impacto social son aquellos que disponen de los medios (tanto económicos como de tiempo) para realizar unas prácticas no remuneradas o pasar un verano haciendo trabajo de campo con una empresa social.

Cuanto más podamos tender puentes para los estudiantes que se debaten entre su deseo de generar impacto y su deseo de ganarse la vida, mejor.

Noa Gafni

Para mis estudiantes de Rutgers, por ejemplo, dedicar tiempo a trabajar sin remuneración no es una opción, por mucho que deseen trabajar en el ámbito del impacto. Como líderes en este ámbito, es nuestra responsabilidad impulsar un cambio sistémico y garantizar que se sientan capacitados para generar impacto allá donde acaben, sobre todo porque muchos de ellos se incorporarán a grandes empresas.

Nuestra tarea consiste en demostrarles que trabajar en el sector corporativo puede ser una forma viable de generar impacto a nivel profesional y global. En Rutgers utilizamos los cuatro pilares de la innovación social corporativa para enmarcar las oportunidades que tienen los estudiantes en estas empresas para generar impacto:

1. Devolver a la sociedad

Creemos que las empresas tienen un potencial sin explotar para ayudar a resolver problemas sociales, y los acontecimientos recientes han puesto de relieve las oportunidades de impacto de las empresas.

Devolver a la sociedad se basa en la comprensión, bien fundada, de que las organizaciones de éxito optimizan mejor su éxito compartiendo sus recursos humanos y financieros para abordar estratégicamente las necesidades sociales.

2. Alinear el beneficio y el propósito

A medida que trabajamos para demostrar a los estudiantes que su impacto puede ser tan medible en una organización con ánimo de lucro, es crucial que las organizaciones cumplan su parte del trato. Cuando Porter y Kramer escriben que «no todos los beneficios son iguales… los beneficios que persiguen un propósito social representan una forma superior de capitalismo», describen un bien social que acompaña al éxito financiero de una empresa.

Este éxito se posibilita gracias a la claridad sobre el propósito de la empresa, y este suele concebir un impacto mucho mayor que su estrategia central. Cuanto más podamos tender puentes para los estudiantes que se debaten entre su deseo de generar impacto y su deseo de ganarse la vida, mejor.

3. Participar en prácticas empresariales responsables

Es esencial que las empresas socialmente innovadoras den a conocer las prácticas empresariales responsables que las distinguen, desde el compromiso con la sostenibilidad medioambiental hasta la prioridad de integrar la diversidad, la equidad y la inclusión en su forma de trabajar.

Por ejemplo, startups como Away se enorgullecen de explicar en su sitio web cómo su proceso de diseño reduce su huella de carbono gracias a la colaboración con proveedores de equipaje ecológico. Además, es igual de importante que los esfuerzos en materia de DEI prioricen la contratación de personas de diversos orígenes en todos los puestos, incluidos los de nivel C, los de nivel de entrada y los de las áreas de impacto de una organización.

4. Defender cuestiones sociales

La defensa legítima de las cuestiones sociales es otro rasgo distintivo de las empresas socialmente innovadoras con éxito. Estas organizaciones dan forma a soluciones para problemas que a menudo trascienden su propio sector; con frecuencia, también son muy hábiles en iniciativas de colaboración y en un activismo adecuado.

La coincidencia de valores entre estas empresas y los estudiantes que se identifican con los movimientos y el cambio social es innegable. La tarea que ahora nos ocupa consiste en asegurarnos de que los estudiantes vean que también ellos pueden contribuir a impulsar el cambio desde dentro de grandes empresas que, en otro tiempo, podrían haber tenido fama de estar demasiado anquilosadas en sus costumbres.

Si queremos capacitar a todos los estudiantes para generar impacto con sus carreras, debemos adoptar la innovación social corporativa como una trayectoria profesional viable. Los próximos pasos no se limitan a enseñarla como asignatura («CSI»), que es solo el comienzo.

En cambio, nuestro llamamiento a la acción debe basarse en crear aún más oportunidades para que los estudiantes interactúen con las empresas líderes de este ámbito, de modo que puedan reconocer su trabajo y considerarlas socias en el cambio.

Sabemos que afrontar los desafíos actuales requiere la labor de todos los sectores. Mostremos a los estudiantes que también ellos pueden ser agentes de cambio dentro del entorno corporativo.

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