Quienes buscan empleo a una edad avanzada no necesitan datos para saber que el mercado laboral está difícil: las empresas, con horizontes de inversión cada vez más cortos, prefieren reducir costes antes que valorar la experiencia.
Pero si las pruebas contundentes pueden ayudarles a combatir la discriminación a través del sistema judicial, aquí tienen algunas.
Un informe publicado por el Banco de la Reserva Federal de San Francisco detectó patrones claros y sistemáticos de discriminación por edad, especialmente contra las mujeres.
«Presentamos nuevas pruebas obtenidas en un experimento de campo que examinó la discriminación en la contratación de trabajadores mayores próximos a la edad de jubilación», señaló David Newmark, profesor de la Universidad de California en Irvine e investigador visitante de la Reserva Federal de San Francisco. «Las pruebas apuntan a que existe esa discriminación, especialmente contra las mujeres mayores».
¿Cómo llevaron a cabo los autores este experimento? Enviaron currículums ficticios pero verosímiles para puestos de todo tipo en distintas partes del país, en lo que describen como el experimento más grande de su clase.
«Elaboramos específicamente distintas versiones de currículums que reflejan los que presentan realmente los trabajadores mayores», afirmaron los autores. «Aprovechamos la tecnología para realizar nuestro estudio a gran escala… enviamos grupos de tres solicitudes ficticias, idénticas salvo por la edad —jóvenes, de mediana edad y mayores—, a más de 13.000 puestos en 12 ciudades de 11 estados; en total, más de 40.000 solicitantes: con diferencia, el estudio de auditoría o correspondencia de mayor escala realizado hasta la fecha».
Los autores consideran preocupante esta tendencia, no solo por el daño directo a las personas afectadas, sino también por la presión adicional que supone para el sistema de Seguridad Social que haya trabajadores obligados a jubilarse antes de tiempo. Y la situación empeora con la edad.
«Aunque tanto los candidatos de mediana edad como los mayores sufren discriminación frente a los más jóvenes, los candidatos mayores —los próximos a la edad de jubilación— sufren más discriminación por edad», afirmaron los autores. Esto va directamente en contra de algunas propuestas conservadoras para reducir el gasto de la Seguridad Social, que pretenden elevar la edad de jubilación por encima de los 65 años.
«Uno de los principales objetivos de la reforma es crear incentivos más fuertes para que las personas mayores permanezcan más tiempo en la fuerza laboral», escribieron los autores.


