Por qué las empresas deberían invertir dinero en mantener satisfecho a su personal

Masae Miyachi, 41, a staff worker of Kaonavi Inc., works at the company's office in Tokyo, Japan June 29, 2017. Picture taken June 29, 2017. REUTERS/Toru Hanai - RC1B78F8CDB0
A new study shows employee satisfaction really does affect the long-term financial success of a business.Image: REUTERS/Toru Hanai
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Imagina que te sientas a una reunión de negocios en una sala de bolas con paredes multicolores y pufs en lugar de sillas. Si eso no te parece lo bastante disparatado, ¿qué tal una enorme hamaca para descansar durante un agotador turno de nueve horas?

Muchas empresas están ideando formas creativas de mantener satisfecho a su personal. La teoría sostiene que, con espacios de trabajo más entretenidos y estimulantes, los empleados dejan de sentir que están atrapados en el trabajo. En su lugar, adoptan una actitud de «trabajar duro y divertirse mucho», y la empresa disfruta de una mayor productividad.

Pero ¿se benefician realmente las empresas de invertir en la satisfacción de sus empleados? Los accionistas se muestran escépticos. Su opinión habitual es que cada dólar invertido en la satisfacción del personal es un dólar que se les quita. Sin embargo, mis colegas Efthymia Symitsi, Panagiotis Stamolampros y yo acabamos de completar un nuevo estudio que demuestra que la satisfacción de los empleados sí afecta al éxito financiero de una empresa a largo plazo.

Para ello, examinamos la relación entre las reseñas de los empleados de una empresa y su nivel de éxito, utilizando medidas de rentabilidad (rentabilidad sobre el patrimonio) y de valor (Q de Tobin). Descubrimos que las empresas cuyos empleados afirmaban estar muy satisfechos obtenían mejores resultados financieros que aquellas cuyos empleados no lo estaban. Cuantas más reseñas por empleado tenía una empresa, más pronunciado parecía este efecto.

¿Qué diferencia a este estudio?

Estudios anteriores sobre este tema han utilizado principalmente la lista de la revista Fortune «100 mejores lugares para trabajar en Estados Unidos» para medir la satisfacción del personal. Esta clasificación evalúa los lugares de trabajo mediante una extensa encuesta anónima a los empleados. La encuesta incluye preguntas sobre el apoyo que reciben los empleados en su vida personal y profesional, la calidad de la comunicación de la dirección y las relaciones con los compañeros. El problema es que las empresas deben pagar una tarifa para participar en la encuesta y aparecer en la lista. Por eso, es probable que solo lo hagan si creen que sus empleados están satisfechos, un problema conocido en estadística como sesgo de autoselección.

Para evitarlo, recopilamos datos de reseñas que los empleados publicaron en el sitio web de empleo Glassdoor. Esto también significó que nuestro análisis no se limitara a un pequeño número de empresas. Para evitar que los exempleados descontentos distorsionaran injustamente la imagen de sus antiguas empresas, nos centramos en las reseñas de empleados que todavía trabajaban en cada empresa. En total, utilizamos aproximadamente 326.000 valoraciones «generales» de satisfacción de 313 empresas cotizadas estadounidenses, publicadas en Glassdoor entre 2009 y 2016.

¿Está de acuerdo el mercado bursátil?

También analizamos si los inversores del mercado bursátil reconocían el valor que la satisfacción del personal aporta a una empresa. La respuesta fue un rotundo no. Durante el período estudiado, una cartera de inversión que incluía acciones del 25 % de las empresas con mayor satisfacción de los empleados obtuvo una «rentabilidad anormal». Es decir, dado el riesgo de la cartera, la tasa de rentabilidad fue significativamente superior a la prevista según los modelos estándar de valoración de activos. Esto respaldó nuestro hallazgo de que la satisfacción de los empleados es importante para las empresas y los inversores, pero también reveló que no se refleja plenamente en los precios de las acciones de las empresas.

Si así fuera, la cartera no habría obtenido esta rentabilidad anormal. Las reseñas de Glassdoor son información pública, así que, si los inversores reconocieran la importancia de la satisfacción del personal, podrían consultarlas fácilmente al decidir qué acciones comprar. El aumento de la demanda se traduciría en una subida del precio de las acciones de las empresas con alta satisfacción de los empleados y, por tanto, la rentabilidad de la cartera no sería anormal.

¿Qué implicaciones tiene esto para los directivos?

Algunos economistas llevan sosteniendo casi dos décadas que los empleados están adquiriendo cada vez más importancia en las empresas modernas. No solo están a cargo de los activos de la empresa, sino que ellos mismos son activos. Nuestros hallazgos, coherentes con estudios anteriores, respaldan la idea de que cuidar la satisfacción laboral de los empleados es muy importante para el éxito financiero de la empresa.

Esto es especialmente cierto en una economía basada en el conocimiento y los servicios, donde la innovación y las relaciones con los clientes son fundamentales para crear valor. Los directivos deben reconocerlo, aunque los accionistas no lo hagan. Invertir en la satisfacción del personal dará frutos a largo plazo.

Por último, conviene señalar que esto no tiene por qué costar mucho dinero. A pesar de la popularidad de los diseños de oficina originales, gastar millones de dólares en transformar el entorno físico de una empresa no es lo que mantiene satisfechos a los empleados. La respuesta podría ser que los empleados simplemente quieren sentirse valorados.

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