Según un nuevo índice, los nigerianos tendrían que trabajar más de 33 horas para poder pagar la banda ancha más barata disponible en el país.
La deficiente infraestructura y las bajas tasas de penetración de internet elevan los precios.
En Asia se encuentran algunos de los planes de internet más baratos: un mes de conexión cuesta menos que el salario medio por hora en Japón, China y Nepal.
Un estudio del proveedor de VPN Surfshark ha descubierto que el internet menos asequible del planeta también suele ser el peor. Según el Índice de Calidad de Vida Digital de 2020, los nigerianos tendrían que trabajar más de 33 horas con un salario medio para poder pagar el contrato mensual de banda ancha más barato disponible en el país. Esto pese a que Nigeria tiene la tercera peor velocidad de banda ancha y la quinta banda ancha menos fiable de los 85 países analizados en el estudio.
Muchos países de América Latina padecen el mismo problema. Filipinas es el país menos asequible de Asia: se necesitan más de siete horas de trabajo con un salario medio para pagar un mes de internet de banda ancha, pese a su deficiente calidad general.
Sin embargo, en el continente asiático también se encuentran algunos planes de internet baratos. Un mes de conexión cuesta menos que el salario medio por hora en Japón, China y Nepal, y apenas un poco más en Indonesia y Singapur. Este último también tiene la conexión de banda ancha más rápida de los países analizados, calificada además como completamente fiable.
También se pueden encontrar conexiones a internet muy asequibles y fiables en Canadá, Israel y muchos países de Europa. Varias naciones de Europa del Este e Irán ofrecen gran asequibilidad y estabilidad, aunque sus velocidades son algo más bajas. Montenegro destaca como el país con el internet menos asequible de Europa, a un precio equivalente a siete horas de trabajo.
Aunque a primera vista los precios elevados por un servicio deficiente parecen contradictorios, el desequilibrio puede explicarse por la deficiente infraestructura y las menores tasas de penetración de internet en algunos países, que se traducen en un coste más alto para un producto que aún no ha alcanzado su plena madurez.



