La pandemia de COVID-19 aceleró el paso a un mundo digital por defecto, lo que llevó a las empresas a replantearse su forma de operar.
Una de las claves del éxito empresarial en un mundo pos-COVID es adoptar una cultura digital.
Para que la cultura digital tenga éxito, debe impulsarse desde la base.
La pandemia de COVID-19 aceleró el paso a un mundo digital por defecto. Este cambio era innegable y exigió a las empresas encontrar nuevas formas de gestionar y apoyar a su plantilla mediante una reinvención exitosa. Las empresas tuvieron que replantearse sus modelos de negocio, la forma de relacionarse con los clientes, de gestionar las cadenas de suministro y de aprovechar los datos para transformar todas las dimensiones de sus organizaciones. Una transformación digital de esta escala ha exigido que los miembros de los equipos de todos los niveles participen en el proceso.
Para cualquier empresa que atraviese una transformación rápida y disruptiva, un factor clave para el éxito es adoptar una cultura digital sólida. Las investigaciones sobre los obstáculos a una transformación exitosa indican que la cultura suele ser el factor que más contribuye.
Según la consultora empresarial Gartner, existen seis obstáculos para la adaptación de cualquier empresa al modelo digital. Cinco de sus seis principales obstáculos están relacionados con la cultura. Además, Capgemini, empresa que ofrece servicios de consultoría, transformación digital, tecnología e ingeniería, descubrió que el 62 % de las personas encuestadas identificó la cultura corporativa como el mayor obstáculo para la transformación digital. Un estudio de Accenture concluyó que «los silos de toda la vida» pueden frenar el éxito de las empresas que emprenden un proceso de transformación.
Pilares de una cultura digital exitosa
Los socios de la iniciativa del Foro Económico Mundial Acelerar la transformación digital para el crecimiento a largo plazo se unieron para elaborar una guía, Cultura digital: la fuerza impulsora de la transformación digital , con el fin de reunir las reflexiones de los líderes y las mejores prácticas de las empresas en torno a este importante tema. Se centra en cuatro pilares fundamentales de la cultura digital:
Colaboración: anteponer el «nosotros» al «yo» y derribar los silos entre las unidades de negocio y las funciones.
Orientación a los datos: tomar decisiones basadas en datos y aprovecharlos para generar nuevo valor empresarial.
Orientación al cliente: centrarse intensamente en los clientes y utilizar los datos para acelerar nuestra respuesta a sus necesidades.
Innovación: integrar la innovación en el ADN de nuestra empresa, incorporando a la cultura de todos una mentalidad de «fallar rápido y aprender», no solo a la organización de I+D.
Propósito: sustentar nuestra cultura en un propósito, con un firme enfoque en la sostenibilidad, la ética, la inclusión y la equidad.
Las organizaciones que integran una cultura digital serán más flexibles y ágiles, lo que permitirá a su plantilla responder a los desafíos y seguir el ritmo de la digitalización. También ayuda a las empresas a mantener su competitividad adaptándose a entornos que cambian rápidamente, utilizando la tecnología de forma eficaz y generando impacto para las partes interesadas.
Liderar desde arriba
La cultura organizacional debe estar liderada por el director ejecutivo (CEO), con el pleno respaldo del equipo directivo. Los miembros de los equipos deben mirar a sus líderes y ver que predican con el ejemplo. Si se encuentran con un «bloqueo en los mandos intermedios», hay que superarlo asegurándose de que este importante grupo de líderes de nivel intermedio sienta que es responsable de la transformación.
Hewlett Packard Enterprise (HPE) anunció en 2019 que emprendería su propia transformación empresarial: pasaría de ser una empresa de tecnologías de la información (TI) tradicional a convertirse en una empresa que ofrece servicios desde el edge hasta la nube. Para acelerar la evolución de este negocio de servicios en la nube y derribar los silos en nuestra propia organización, HPE creó la Oficina de Transformación (TO) para reunir intereses diversos en torno a un objetivo común, centrada en evaluar y ayudar a resolver desajustes y obstáculos a lo largo del proceso. La TO reúne al comité ejecutivo, al área de comunicaciones, a las unidades de negocio y a recursos humanos en este proceso, y alinea todas las funciones empresariales con su papel en la transformación.
La innovación como caso de prueba de la colaboración digital
El liderazgo desde los niveles directivos e intermedios es clave, pero ¿cómo saber cuándo arraiga y cuándo empieza a cristalizar un movimiento de abajo arriba?
En febrero de 2021, HPE lanzó Innovation Quest, un concurso que retó a los miembros de los equipos a pensar de forma innovadora y presentar sus ideas más audaces para innovar en cinco categorías: productos, procesos, servicios, alianzas y experiencia de usuario.
El propósito de Innovation Quest era retar a los miembros de los equipos a elaborar ideas innovadoras y colaborativas que derribaran los silos organizacionales e impulsaran las prioridades de nuestra empresa. Cuando la innovación está en el centro del ADN de una empresa, las personas se sienten inspiradas a desarrollar una mentalidad ágil y creativa que, en última instancia, impulsa el rendimiento. El concurso también brindó a los miembros de los equipos la oportunidad de crear ideas para impulsar las áreas que más les importaban.
La participación superó las expectativas: recibimos cerca de 1100 propuestas de todo el mundo. Lo más llamativo fue la cantidad de propuestas que reflejaban las dimensiones clave de la cultura digital. Por ejemplo:
El 65 % de las propuestas ofrecía formas innovadoras de extraer más información o nuevo valor de los datos. Más de un tercio de ellas estaban relacionadas con nuestro cambio hacia una empresa que ofrece servicios desde el edge hasta la nube.
El 80 % de todas las ideas aprovechaba la tecnología como facilitador clave.
Casi el 75 % rompía moldes al ofrecer soluciones creativas.
Aunque los criterios de evaluación no pedían específicamente que las ideas estuvieran guiadas por un propósito, fue inspirador ver cuántas se habían concebido con un propósito en mente. Un impresionante 25 % de las ideas se diseñó deliberadamente para impulsar a la vez objetivos empresariales y objetivos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).
Esto reafirmó la enorme importancia de este tema para los miembros de nuestros equipos. Algunas propuestas incluían integrar la sostenibilidad ambiental en nuestro cambio hacia una empresa que ofrece servicios desde el edge hasta la nube y ayudar a clientes y socios a alcanzar sus propios objetivos digitales y ambientales. Otras buscaban avanzar en el pilar «S» de ESG promoviendo la diversidad, la equidad y la inclusión (DE&I), cerrando la brecha de exclusión digital y defendiendo los derechos humanos mediante el uso de la tecnología para apoyar las relaciones con los proveedores.
Estos resultados ilustran que, aunque los líderes pueden adoptar los pilares clave con un enfoque de arriba abajo, corresponde a los miembros de los equipos poner en práctica la cultura digital mediante sus propios comportamientos y acciones.
Sembrar la innovación en el ADN de la empresa
La transformación digital es imperativa, y los dos últimos años han demostrado que esto es una verdad axiomática. Antonio Neri, presidente y CEO de Hewlett Packard Enterprise, ha preguntado a cada miembro de los equipos cómo contribuye al cambio de rumbo de la empresa, que solo puede tener éxito si se adopta una cultura digital. A medida que otros líderes emprenden sus propios procesos de transformación, implementar una cultura digital desde la base debería ser una prioridad número uno. En última instancia, dependemos de todos los miembros de los equipos para poner en práctica la cultura digital mediante sus propios comportamientos y acciones.


