La proporción de inmigrantes en la fuerza laboral de EE. UU. pasó del 10% en 1995 al 17% en 2018.
Tienen más probabilidades de trabajar en ocupaciones menos cualificadas que los trabajadores nacidos en EE. UU., pero esto está cambiando.
Los inmigrantes siguen teniendo más probabilidades que los trabajadores nacidos en EE. UU. de trabajar en ocupaciones menos cualificadas. Sin embargo, la proporción de inmigrantes en empleos altamente cualificados no manuales ha aumentado en las últimas décadas, según un nuevo análisis del Pew Research Center basado en datos del Gobierno federal. El cambio ha sido más notable en empleos que dan prioridad a las habilidades analíticas, como las ciencias y las matemáticas, o a las habilidades fundamentales, como la escritura y la expresión oral. También aumenta la proporción de inmigrantes que trabaja en empleos en los que son importantes habilidades sociales como la negociación y la persuasión.
Dentro de este amplio patrón general, hay diferencias importantes entre los grupos de inmigrantes. Los inmigrantes hispanos —con mucha diferencia, el grupo más numeroso de trabajadores inmigrantes— trabajan en su mayoría en ocupaciones menos cualificadas. Los inmigrantes asiáticos —el mayor bloque de recién llegados— trabajan principalmente en ocupaciones más cualificadas. La distribución de habilidades entre los inmigrantes negros se sitúa entre estos dos extremos, mientras que los trabajadores inmigrantes blancos se reparten entre empleos altamente cualificados, al igual que sus homólogos asiáticos.
En general, la proporción de inmigrantes en la fuerza laboral de EE. UU. ha aumentado considerablemente en las últimas décadas, del 10% en 1995 al 17% en 2018. También se espera que los inmigrantes desempeñen el papel principalen el crecimiento de la fuerza laboral del país hasta 2035.
Los inmigrantes tienen más probabilidades que los trabajadores nacidos en EE. UU. de ocupar empleos menos cualificados
Los inmigrantes y los trabajadores nacidos en EE. UU. difieren en cuanto a las habilidades que exigen sus empleos. Los inmigrantes tienen menos probabilidades de trabajar en empleos que conceden mayor importancia a las habilidades no mecánicas, en concreto, las sociales, fundamentales, analíticas o directivas. (Consulte el recuadro adjunto para ver las definiciones de estas habilidades).
En 2018, menos de un tercio de los trabajadores nacidos en el extranjero (30%) ocupaba puestos en los que las habilidades sociales eran «las más importantes», como enfermeros titulados y directivos de servicios sociales, frente al 44% de los trabajadores nacidos en EE. UU. Se observa el mismo patrón en las ocupaciones en las que las habilidades fundamentales son las más importantes, como la docencia en escuelas primarias y la abogacía. En 2018, solo uno de cada cuatro trabajadores nacidos en el extranjero ocupaba esos puestos, frente a alrededor de un tercio de los trabajadores nacidos en EE. UU. (34%).
Por otro lado, los inmigrantes tenían más probabilidades que los trabajadores nacidos en EE. UU. de ocupar empleos menos cualificados. En 2018, el 43% de los trabajadores inmigrantes tenía empleos en los que las habilidades analíticas eran «las menos importantes», frente a solo el 28% de los trabajadores nacidos en EE. UU. Del mismo modo, el 35% de los inmigrantes ocupaba empleos en los que las habilidades fundamentales eran las menos importantes, frente al 19% de los trabajadores nacidos en EE. UU. Entre estos empleos figuran los de soldador y operador de máquinas de carga.
En lo que respecta a las habilidades mecánicas, los papeles de los trabajadores inmigrantes y los nacidos en EE. UU. se invierten. En 2018, los inmigrantes tenían más probabilidades que los trabajadores nacidos en EE. UU. de ocupar puestos en los que las habilidades mecánicas eran «las más importantes» o «más importantes» (40% frente al 29%). Entre ellos figuran empleos como mecánicos de maquinaria industrial y electricistas, que requieren habilidades como la reparación y la instalación. Sin embargo, los empleos que requieren habilidades mecánicas de alto nivel no son necesariamente empleos bien remunerados. El salario medio en estos empleos está muy por debajo del salario medio en los empleos en los que las habilidades sociales, fundamentales, analíticas o directivas son las más importantes, como señala un informe reciente del Pew Research Center.
Aumenta la proporción de trabajadores inmigrantes en empleos más cualificados
Aunque, en general, los inmigrantes siguen concentrándose más en empleos menos cualificados que los trabajadores nacidos en EE. UU., desde 1995 han aumentado su presencia laboral en muchas ocupaciones altamente cualificadas. La proporción de trabajadores nacidos en el extranjero que ocupaban empleos en los que las habilidades fundamentales son las más importantes aumentó del 20% en 1995 al 25% en 2018. Durante el mismo período, la proporción de trabajadores nacidos en el extranjero en empleos que más requieren habilidades sociales pasó del 26% al 30%, y la proporción en empleos con altas exigencias analíticas (como los de ingeniería biomédica) aumentó del 19% al 24%. Estos cambios se han producido en un contexto de aumento de la demanda de trabajadores cualificadosen el conjunto del mercado laboral de EE. UU.
A medida que más trabajadores inmigrantes pasaban a ocupar puestos altamente cualificados, también disminuía la proporción de trabajadores nacidos en el extranjero empleados en ocupaciones en las que las habilidades sociales o fundamentales son las menos importantes, como los trabajos de lavaplatos y de guardia de cruce escolar. Por ejemplo, la proporción de trabajadores nacidos en el extranjero en ocupaciones en las que las habilidades sociales son las menos importantes bajó del 36% en 1995 al 26% en 2018.
Este desplazamiento hacia ocupaciones altamente cualificadas se debe en parte al aumento del nivel educativo general de los inmigrantes. En 2018, el 34% de los inmigrantes de 25 años o más tenía una licenciatura o un título superior, frente al 22% en 1995. Un factor que contribuyó a ello fue un aumento repentino de la llegada de inmigrantes asiáticos con un alto nivel educativodurante la década de 2000, impulsado por la expansión del programa de visados H-1Bdesde la década de 1990.
Los grupos de inmigrantes difieren en sus probabilidades de trabajar en empleos altamente cualificados
En 2018, los inmigrantes asiáticos y blancos tenían muchas más probabilidades que los inmigrantes hispanos y negros de trabajar en ocupaciones no manuales altamente cualificadas. Por ejemplo, el 42% de los inmigrantes asiáticos y el 36% de los inmigrantes blancos trabajaban en empleos en los que las habilidades analíticas eran las más importantes, como la ingeniería química y la programación informática, frente al 23% de los inmigrantes negros y solo el 11% de los inmigrantes hispanos. Se observaron diferencias similares en los empleos en los que las habilidades fundamentales y directivas son las más importantes. Los inmigrantes blancos tenían más probabilidades que los de otros grupos de trabajar en empleos que priorizan las habilidades sociales.

Aunque los inmigrantes negros van a la zaga de sus homólogos blancos y asiáticos en empleos altamente cualificados, seguían teniendo más probabilidades que los hispanos de ocupar esos puestos. Alrededor de uno de cada cinco inmigrantes negros, o más, trabajaba en ocupaciones con altas exigencias analíticas y fundamentales, aproximadamente el doble de la proporción de inmigrantes hispanos en empleos similares. También había diferencias considerables entre la representación de inmigrantes negros e hispanos en empleos en los que las habilidades sociales y directivas son las más importantes.
Los inmigrantes hispanos tienen más probabilidades de trabajar en ocupaciones no manuales menos cualificadas. En 2018, la mayoría de los inmigrantes hispanos trabajaba en ocupaciones en las que las habilidades analíticas (57%) y fundamentales (51%) eran las menos importantes, y cuatro de cada diez o más trabajaban en ocupaciones en las que las habilidades sociales o directivas eran las menos importantes. Estas proporciones eran considerablemente superiores a las de otros grupos de inmigrantes. Por ejemplo, alrededor de uno de cada cinco inmigrantes negros, blancos y asiáticos, o menos, trabajaba en ocupaciones en las que las habilidades sociales eran las menos importantes.
Al mismo tiempo, los inmigrantes hispanos tienen más probabilidades que otros trabajadores inmigrantes de trabajar en ocupaciones que requieren mayor dominio de las habilidades mecánicas, como la instalación y reparación de ascensores. En 2018, más de la mitad de los trabajadores hispanos nacidos en el extranjero (54%) ocupaba puestos en los que las habilidades mecánicas eran las más importantes o más importantes, frente a alrededor de tres de cada diez o menos entre los inmigrantes asiáticos, negros o blancos.
A pesar de las diferencias de habilidades entre los inmigrantes de distintas razas y etnias, los cuatro grupos se han desplazado hacia ocupaciones altamente cualificadas y se han alejado de las poco cualificadas en las últimas dos décadas. Por ejemplo, en 1995 solo tres de cada diez inmigrantes asiáticos trabajaban en ocupaciones en las que las habilidades analíticas eran las más importantes. Para 2018, esta proporción había aumentado al 42%. Además, casi cuatro de cada diez inmigrantes blancos (36%) ocupaban estos puestos en 2018, frente a tres de cada diez en 1995.
Entre los trabajadores hispanos nacidos en el extranjero, la proporción que ocupaba empleos en los que las habilidades sociales eran las más importantes aumentó del 16% en 1995 al 21% en 2018. Los trabajadores inmigrantes hispanos también se alejaron de las ocupaciones del nivel más bajo en cuanto a habilidades sociales: su proporción en estos empleos bajó del 51% en 1995 al 40% en 2018.
Al igual que entre los trabajadores inmigrantes hispanos, también aumentó la proporción de inmigrantes negros en ocupaciones que requieren un alto nivel de habilidades sociales. En 2018, la proporción de trabajadores inmigrantes negros en estos puestos era del 34%, frente al 26% en 1995.
El aumento de la proporción de inmigrantes en ocupaciones altamente cualificadas se explica en parte por el mayor nivel educativo de los cuatro grupos de inmigrantes. En 2018, el 55% de los inmigrantes blancos y el 61% de los inmigrantes asiáticos tenía una licenciatura o un título superior, proporciones considerablemente mayores que en 1995, cuando eran del 38% y el 45%, respectivamente. La proporción de inmigrantes negros con una licenciatura o un título superior aumentó del 25% en 1995 al 36% en 2018, debido en parte a la llegada a EE. UU. desde África de inmigrantes negros con un alto nivel educativo.
Entre los hispanos, la proporción de inmigrantes con una licenciatura o un título superior aumentó del 8% en 1995 al 15% en 2018. Más recientemente, una disminución del número de trabajadores no autorizadosdesde 2008 probablemente ha contribuido al desplazamiento de los hispanos hacia ocupaciones más cualificadas. Una desaceleraciónde las llegadas desde América Latina, especialmente desde México, también aumentó el número de años que el inmigrante hispano típico ha vivido en Estados Unidos. En 2018, la mitad de los trabajadores inmigrantes latinoamericanosllevaba viviendo en EE. UU. al menos 20 años, frente al 36% en 2008. Las investigaciones han demostrado que, por lo general, pasar más tiempo en EE. UU. conduce a mejores oportunidades en el mercado laboral.




