Es fácil mirar a alguien poderoso y decirse: Quiero esa vida. Quiero ser director de operaciones de una empresa tecnológica, ganar millones de dólares al año y gastarlos en un coche de lujo y un entrenador personal.
No es tan fácil contemplar el panorama completo y darse cuenta de que ese ejecutivo también trabaja 80 horas a la semana y nunca ve a su familia.
Por eso Spencer Rascoff, director ejecutivo del sitio web y la aplicación inmobiliarios Zillow, siempre ha tenido cuidado al elegir modelos profesionales.
Antes de cofundar Zillow, que ahora es una empresa de 7.000 millones de dólares, Rascoff cofundó el sitio web de viajes Hotwire, que Expedia compró en 2003.
En un episodio del pódcast de Business Insider, «¡Éxito! Cómo lo logré», Rascoff le contó a Alyson Shontell, redactora jefe para Estados Unidos, un truco que ha contribuido a su éxito:
«Siempre he buscado a alguien diez años mayor que yo en mi empresa y me he preguntado si querría tener la vida de esa persona, su vida entera».
Rascoff dijo que esto es básicamente lo contrario de lo que hace la mayoría:
«Por lo general, los jóvenes, quienes están al principio de su carrera, miran a alguien de mayor rango y se fijan en su remuneración, y yo les aconsejo que no lo hagan. Si trabajas como asistente en el departamento de marketing, mira al vicepresidente de marketing y pregúntate: “¿Quiero su equilibrio entre vida laboral y personal, el respeto que tiene en la comunidad, el estímulo intelectual de su trabajo, su cargo? Claro, su remuneración también, pero, en conjunto, ¿quiero todo ese paquete?”. Ese es el camino que estás siguiendo».
El consejo de Rascoff encaja muy bien con una reflexión de Nathaniel Koloc, antiguo director ejecutivo de ReWork. Koloc dijo a Harvard Business Review que en vez de preguntarte qué trabajo quieres tener después, deberías preguntarte: «¿Qué vida quiero tener?». Es decir: ¿Dónde quiero estar dentro de cinco, diez o veinte años? Cualquier decisión que tomes sobre tu futuro inmediato debería reflejar esos objetivos profesionales a largo plazo.
En otras palabras, aceptar un trabajo solo por el alto salario podría ser una buena decisión a corto plazo. Pero vale la pena pensar en cómo te ayudará ese trabajo a construir la vida plena a la que aspiras a largo plazo.
Rascoff dijo: «Podrías despertarte en un abrir y cerrar de ojos y acabar en el mundo de [tu modelo profesional]. Y si no te gusta esa trayectoria, busca otro camino».


