Las personas más exitosas del mundo tienen algo en común: piensan de forma diferente a los demás.
En su libro superventas, «Cómo piensan las personas exitosas», el experto en liderazgo John C. Maxwell explica cómo dominar el arte del «pensamiento productivo».
«Si puedes desarrollar la disciplina de pensar bien y convertirla en un hábito para toda la vida —escribe Maxwell—, entonces tendrás éxito y serás productivo durante toda tu vida».
Estas son algunas de las maneras en que, según él, las personas exitosas piensan de forma diferente:
Entienden que pensar es una disciplina.
Si quieres mejorar en ello, tienes que trabajar para lograrlo, dice Maxwell. Considera reservar tiempo para pensar. Por ejemplo, el director ejecutivo de LinkedIn, Jeff Weiner, reserva en su calendario bloques de entre 30 y 90 minutos para «no hacer nada» y dedicarlos a su tiempo personal, a orientar a otras personas y a reflexionar; por su parte, el director ejecutivo de Panera Bread, Ron Shaich, se sienta al final de cada año para reflexionar sobre los avances del pasado y anotar iniciativas para el futuro.
Determinan dónde concentrar sus energías.
Maxwell recomienda aplicar la regla del 80/20. Dedica el 80 % de tu energía al 20 % más importante de tus actividades. Recuerda que no puedes estar en todas partes, conocer a todo el mundo y hacerlo todo. Y evita la multitarea, que puede reducir tu eficiencia en un 40 %.
Se exponen a ideas diferentes y a distintos tipos de personas.
También eligen cuidadosamente pasar la mayor parte del tiempo con personas que los desafían, escribe.
No se quedan en tener una idea; la llevan a cabo.
«Las ideas tienen una vida útil corta —dice Maxwell—. Debes actuar antes de que caduquen».
Entienden que las ideas necesitan tiempo para desarrollarse.
¿Recuerdas la última vez que tuviste una idea brillante a las 2 a. m., pero te pareció algo ridícula al despertar a la mañana siguiente?
Las ideas deben «moldearse hasta adquirir sustancia» y superar la prueba de la «claridad y el cuestionamiento», dice. No te conformes con lo primero que se te ocurra.
Colaboran con otras personas inteligentes.
Pensar con otras personas produce mejores resultados, escribe Maxwell. Es como tomar un atajo. Por eso las sesiones de lluvia de ideas pueden ser tan eficaces.
Rechazan el pensamiento popular (que a menudo significa no pensar en absoluto).
Demasiadas personas actúan esperando que otros hayan pensado las cosas primero, dice.
Para rechazar el pensamiento popular, tienes que aceptar sentirte incómodo. Como ha sostenido Malcolm Gladwell, algunos de los empresarios más exitosos, incluido el fundador de IKEA, Ingvar Kamprad, tienen personalidades poco afables, es decir, no les preocupa que los demás piensen que están locos.
Planifican con antelación, pero dejan margen para la espontaneidad.
Cuando actúas con estrategia, reduces el margen de error. Tener solo ideas vagas sobre dónde estás y qué quieres lograr no te llevará a ninguna parte.
Las claves de Maxwell para actuar con estrategia:
1. Desglosa el problema.
2. Pregúntate por qué hay que resolverlo.
3. Identifica las cuestiones clave.
4. Revisa tus recursos.
5. Asigna a las personas adecuadas.
Henry Ford dijo una vez: «Nada es particularmente difícil si lo divides en partes más pequeñas».
No solo piensan de forma diferente: hacen cosas diferentes.
Prueba rutas nuevas para ir al trabajo. Conoce a gente nueva. Lee libros que incluso podrías considerar aburridos. La clave es exponerse a ideas y formas de vida nuevas, dice.
Valoran las ideas de los demás tanto como las propias.
No puedes pensar que siempre tienes razón. Las personas exitosas saben que deben dar una oportunidad a otras ideas. Por ejemplo, el fundador de Apple, Steve Jobs, comenzó su carrera convencido obstinadamente de que su manera era la mejor, escriben Brent Schlender y Rick Tetzeli en «Convertirse en Steve Jobs». En los años posteriores, Jobs se volvió «lo bastante seguro de sí mismo como para escuchar a su equipo además de sus propios pensamientos y reconocer la naturaleza del mundo que lo rodeaba».
Tienen una agenda.
Por ejemplo, la directora de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, lleva una libreta a todas las reuniones y va tachando los puntos de la agenda uno por uno, arrancando las páginas a medida que los trata.
Además, señala Maxwell, quienes piensan con inteligencia planifican más que sus días: dedican tiempo a planificar sus semanas, meses y objetivos a largo plazo, y luego los llevan a cabo.
No se limitan a reaccionar: reflexionan.
El pensamiento reflexivo te aporta perspectiva y confianza en tus aptitudes para tomar decisiones.
Si no reflexionas, eso te frena más de lo que crees. Como dijo Sócrates: «Una vida sin examen no merece ser vivida».
No se entregan al diálogo interno negativo.
Las personas exitosas no ven limitaciones, sino posibilidades. Piensan en términos de «lo haré» y «puedo hacerlo».
El exbeisbolista Sam Ewing dijo una vez que «nada es tan vergonzoso como ver a alguien hacer algo que dijiste que no se podía hacer».
Este artículo se publica en colaboración con Business Insider. Su publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autora: Jenna Goudreau es editora adjunta de Business Insider y supervisa las secciones Estrategia, Carreras, Tus finanzas y Listas.
Imagen: Una empresaria aparece en silueta mientras camina bajo el Arco de la Defensa, en el distrito financiero al oeste de París, el 20 de noviembre de 2012. REUTERS/Christian Hartmann.
