Si quieres un nuevo empleo, tienes que solicitarlo, ¿verdad? Esa es la realidad más básica de la búsqueda de empleo. El problema es que hoy en día solicitar un empleo es un proceso tedioso, desalentador y que te quita las ganas.
Esto se debe a que la mayoría de las empresas medianas y grandes han instalado desagradables sistemas de software de seguimiento de candidatos que te exigen rellenar interminables formularios en línea solo para que te tengan en cuenta para una vacante. En esos formularios no hay mucho espacio para contar historias.
Hay pocas oportunidades de hacer que tu experiencia y tu pasión atraviesen el filtro. Los sistemas automatizados de selección aplanan incluso a las personas más animadas y llenas de energía. ¡Nadie se reduce bien a unas cuantas palabras clave!
Cuando un robot filtra currículos, ¿cómo vas a contratar a personas extraordinarias? Ahuyentarás a las personas extraordinarias. Sin embargo, esto es lo que afrontan quienes buscan empleo: portales de selección que son agujeros negros, esperas interminables para recibir cualquier respuesta de la empresa y luego quizá, si tienes suerte, un escueto mensaje automático seis semanas después.
El sistema estándar de selección está roto. Es la parte más averiada de todo el tambaleante aparato empresarial a la antigua usanza, digno de Godzilla.
Todo el sistema está desvencijado y se cae a pedazos, pero la selección está más rota que cualquier otro proceso empresarial. Las evaluaciones anuales del desempeño quedan en un cercano segundo lugar.
La buena noticia es que puedes conseguir un empleo sin rellenar la solicitud de empleo en línea. La gente consigue empleos así todos los días. Puede hacerlo porque los responsables de contratación —los jefes de departamento que necesitan a personas como tú para resolver sus problemas— odian los sistemas automatizados de selección tanto como tú y yo. La selección automatizada se lo pone mucho más difícil al responsable que intenta cubrir un puesto.
Por eso, muchos responsables de contratación suelen leer y responder a tu acercamiento cuando te pones en contacto con ellos fuera del proceso establecido por el sistema de seguimiento de candidatos. ¡Vas a salir de detrás de las cuerdas de terciopelo y crear tu propio proceso! Puedes llegar directamente al responsable de contratación en su despacho.
Enviarás una carta llamada Carta del Dolor Empresarial junto con una nueva versión de tu currículo, llamada Currículo con Voz Humana. Enviarás estos dos documentos por correo postal, unidos con una grapa en la esquina superior izquierda.
Tu currículo seguirá teniendo una o dos páginas, pero, en vez de sonar como todos los drones de combate —al estilo de «profesional orientado a resultados y a la rentabilidad»—, tu Currículo con Voz Humana sonará como tú.
«Desde que empecé a escribir artículos sobre empresas para el periódico de mi universidad, he sido un ferviente defensor de contar historias empresariales y de su poder para influir en el comportamiento de la audiencia. Como responsable de relaciones públicas, he conseguido que mis empleadores y clientes aparezcan en USA Today, CNN y Chicago Tribune».
Puedes contar una pequeña historia en el resumen de tu Currículo con Voz Humana, como ha hecho nuestro amigo de relaciones públicas Michael en el resumen que aparece arriba. Más allá del resumen inicial, todo tu Currículo con Voz Humana empleará una voz humana. ¡No creerás lo poderoso que te sentirás y parecerás a través de la lente de tu Currículo con Voz Humana!
Ese nuevo poder que sientes no es pura fanfarronería. No es una exageración. Es completamente auténtico y sólido. ¡Si lo hiciste, lo afirmarás! Si puedes hablar de ello, lo reivindicarás en tu currículo.
Tienes logros asombrosos que proclamar. Lo que pasa es que el formato tradicional y aburrido del currículo no te daba antes una buena oportunidad de contar tu extraordinaria historia.
Incluirás en el cuerpo de tu currículo historias aún más breves, llamadas Historias de Matar Dragones. Las tienes, si te detienes a pensarlo. ¡No empieces a dudar ahora! Tienes montones de historias; te lo garantizo. Simplemente, no nos han enseñado a pensar en nuestras historias.
Nos han enseñado a balar: «Llevo siete años usando SQL». Qué pregunta tan estúpida: «¿Cuánto tiempo llevas usando esta herramienta?».
¿Cuánto tiempo? ¡A quién le importa! ¡Pregúntame qué HE HECHO con la herramienta, por el amor de Dios!
Como dije: la selección está rota.
Tu Carta del Dolor Empresarial acompaña a tu Currículo con Voz Humana hasta el despacho del responsable de contratación. Tu Carta del Dolor Empresarial es el tejido conectivo entre tu Currículo con Voz Humana y la necesidad del responsable de contratación.
Tenemos un nombre para esa necesidad: la llamamos Dolor Empresarial. Todos los responsables tienen algún dolor.
Tu tarea es hacer una conjetura fundamentada sobre qué podría mantener despierto por la noche a tu responsable y luego hablar de ese dolor en tu Carta del Dolor Empresarial.
Tienes que saber quién es el responsable de contratación en cada empresa. Así puedes empezar. Primero, haz una lista de los títulos de los puestos que buscas. Después, pregúntate: «¿Cuál es el título más probable de la persona a quien reportaré?».
Consulta tu lista de empresas objetivo (si no tienes una, más abajo encontrarás una guía). Usa LinkedIn y el sitio web de la propia empresa para encontrar el nombre del responsable de contratación en cada compañía (¡y no me digas que no puedes! Encontramos a más del 90 % de los responsables de contratación que buscamos). ¡Ahora ya estás listo para enviar Cartas del Dolor Empresarial!
Puedes investigar y redactar al menos cinco Cartas del Dolor Empresarial al día si buscas empleo a tiempo completo, y una o dos si buscas trabajo fuera del horario laboral.
Lo magnífico de crear tu Currículo con Voz Humana, investigar empresas y escribir Cartas del Dolor Empresarial es que hacer esas cosas alimenta tus ganas.
Tus ganas son tu autoestima. ¡Son el combustible de tu búsqueda de empleo y de todo lo demás que quieras lograr! Son el elemento más importante de cualquier empeño ambicioso, incluida la búsqueda de un empleo extraordinario que te mereces. ¡No todos los empleos lo son!
No todos los responsables de contratación te merecen. Algunos son unos sapos y unas ranas. No tienes tiempo para eso. Te estás convirtiendo en una persona que busca empleo con la moral por las nubes.
Estás recordando quién eras de niño, cuando tenías unos nueve o diez años y eras un superhéroe. Entonces tenías tu fuerza vital. ¡Ahora la estás recuperando!
Puedes empezar poco a poco. Puedes elegir una empresa que te guste e investigar y redactar una Carta del Dolor Empresarial este fin de semana. Puedes empezar a pensar en el Dolor Empresarial que resuelves. Puedes quitarle parte del lenguaje zombi a tu currículo.
Hay un millón de cosas que puedes hacer para empezar a desarrollar tus músculos y prepararte para tomar las riendas de tu búsqueda de empleo, y dejar de esperar a que alguien se compadezca de ti y te ofrezca un puesto. No necesitas la compasión de nadie. ¡Eres especialista en aliviar el dolor!
Eres poderoso. Tienes un camino que seguir. No puedes quedarte esperando a que los robots de respuesta automática se den cuenta de lo que aportas. Tienes talentos que los responsables necesitan desesperadamente.
¡Empieza a pensar en el dolor y en los analgésicos, y empieza a hablar de ellos! Después de todo, has llegado tan lejos en esta historia por una razón. Te estoy hablando ahora mismo, y mi mensaje es:
¡Adelante!
Este artículo se publica en colaboración con LinkedIn. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autoría: Liz Ryan es directora ejecutiva y fundadora de Human Workplace.
Imagen: El primer ministro británico Tony Blair (izquierda) estrecha la mano del canciller alemán Gerhard Schroeder. UNICS REUTERS/Jim Young
