Existe una preocupación creciente por que el dinamismo de los sectores empresariales de las economías occidentales se esté ralentizando. Decker et al. (2014) documentan un descenso de la actividad de las empresas jóvenes en Estados Unidos, tal como muestra la Figura 1. La figura muestra una disminución constante de la proporción de empresas jóvenes, de casi el 45 % en 1992 a aproximadamente el 35 % en 2011. También refleja un descenso de la proporción del empleo en empresas jóvenes, del 16 % en 1992 a menos del 11 % en 2011. Por último, muestra que la proporción de creación de empleo en empresas jóvenes bajó del 37 % a menos del 29 % durante este periodo.
Figura 1 Descenso de la proporción de actividad entre las empresas jóvenes en Estados Unidos (empresas de 5 años de antigüedad o menos)

Utilizando datos detallados de empleadores y empleados suecos del periodo 1990–2013, observamos que no hay descenso o que este es menor y se produce más tarde en Suecia, para distintas medidas de la actividad emprendedora (Heyman et al. 2019).
La Figura 2 muestra la evolución del sector empresarial sueco durante el mismo periodo que la Figura 1. Las empresas jóvenes suecas (de cinco años de antigüedad o menos) representaban más de la mitad de todas las empresas, con una media aproximada del 55 % anual, en marcado contraste con el caso de Estados Unidos representado anteriormente en la Figura 1. Existe un patrón similar en la proporción de creación de empleo, es decir, niveles más altos para las empresas jóvenes suecas y más estables en el tiempo, lo que difiere del patrón observado en las empresas estadounidenses correspondientes.
La evolución de la proporción de empleo de las empresas jóvenes en Suecia, sin embargo, guarda algunas similitudes con la evolución en Estados Unidos. Aunque las empresas jóvenes representan una mayor proporción del empleo en el sector empresarial sueco, existe una tendencia a la baja en la proporción de empleo de las empresas jóvenes (de cinco años de antigüedad o menos). Este descenso no está presente si definimos las empresas jóvenes como empresas emergentes, es decir, empresas completamente nuevas. Para estas empresas, la proporción de empleo se ha mantenido estable durante el periodo estudiado.
Figura 2 Proporción de actividad entre las empresas jóvenes en Suecia (empresas de 5 años de antigüedad o menos)

Al estudiar con más detalle la dinámica de empresas y empleo, comprobamos que la tasa de creación de empresas emergentes ha aumentado en el sector empresarial sueco durante este periodo. Sin embargo, las tasas de destrucción de empleo también han aumentado en las empresas, especialmente en las que se encuentran en su primer año tras su entrada en el mercado. Desde mediados de la década de 2000, este aumento de la destrucción de empleo en las empresas más jóvenes ha provocado un leve descenso de la proporción de empleo de las empresas jóvenes que llevan en actividad menos de cinco años.
Si se analizan los sectores, la mayor parte de la creación de empleo por parte de las empresas jóvenes en Suecia se ha producido en el sector servicios en expansión, a diferencia de lo observado en Estados Unidos, donde la creación de empleo por parte de las empresas jóvenes ha disminuido en el sector servicios. Otros patrones dinámicos parecen estar impulsados principalmente por el sector servicios en Suecia. Por ejemplo, la creación de empleo de las empresas emergentes procede del sector servicios, y la destrucción de empleo también ha cobrado cada vez más importancia en este sector.
Las empresas emergentes y las empresas jóvenes desempeñan un papel importante en la creación de empleo en Estados Unidos. La evidencia procedente de Estados Unidos sugiere que existe una relación negativa clara entre la antigüedad de la empresa y el crecimiento del empleo dentro de cada grupo de edad. Las empresas maduras se asocian con tasas de creación de empleo más bajas que las empresas más jóvenes. Aunque sí encontramos tendencias similares en Suecia, la relación no parece ser tan fuerte como en Estados Unidos. La creación neta de empleo en las empresas suecas parece bastante estable en las empresas de uno a siete años de antigüedad, a diferencia de Estados Unidos, donde la tasa disminuye a un ritmo más acelerado.
Un paquete de reformas microeconómicas en la década de 1990 incrementó la actividad emprendedora en el sector empresarial sueco
Entonces, ¿qué podría explicar por qué el sector empresarial sueco ha sido más emprendedor en las últimas décadas en comparación con Estados Unidos? ¿Por qué los signos de menor actividad emprendedora aparecen más tarde en Suecia?
En dos trabajos anteriores (Heyman et al. 2015, 2018) sostenemos que la aplicación de un amplio paquete de reformas empresariales favorable a la actividad emprendedora tras una grave crisis económica en Suecia durante los años ochenta y comienzos de los noventa es una explicación probable. A menudo se sugiere que fueron las reformas macroeconómicas, como el paso de un tipo de cambio fijo a uno flexible o la adopción de un objetivo de inflación con un banco central independiente, las que permitieron a Suecia recuperarse de las crisis. En cambio, nosotros destacamos las reformas microeconómicas, que eliminaron barreras de entrada y de crecimiento para las nuevas empresas en varios mercados de productos y servicios, y que hicieron más flexibles la propiedad empresarial y los mercados laborales.
En Heyman et al. (2015) estudiamos la evolución de la productividad en el sector empresarial sueco durante el periodo 1996-2013. Como muestra la Figura 3, una gran parte de la creación de productividad durante este periodo procede de la entrada de empresas eficientes y de la salida de empresas ineficientes. La nueva entrada no genera crecimiento de la productividad a corto plazo, porque las empresas que entran en el mercado suelen ser menos productivas que la media. Sin embargo, los nuevos entrantes generan importantes ganancias de productividad a largo plazo. Más de la mitad del aumento global de la productividad media en el sector empresarial sueco procede de empresas fundadas en 1996 o después, lo que refleja un proceso de selección en el que solo sobreviven los nuevos entrantes más productivos.
Figura 3 Descomposición del crecimiento de la productividad laboral, 1996–2009

Esta evolución del clima empresarial en Suecia contrasta con la evolución del clima empresarial en Estados Unidos, tal como describe Zingales (2012), entre otros. Este autor sostiene que Estados Unidos se ha transformado en una economía que favorece a los operadores establecidos frente a los nuevos entrantes, convirtiéndose en una economía proempresarial en lugar de promercado.
¿Reformas o avances tecnológicos?
En Heyman et al. (2019) también analizamos otras posibles explicaciones. Destacamos que una explicación complementaria es que el cambio estructural impulsado por las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) empezó más tarde en Suecia, lo que podría explicar el proceso más intenso de creación de empleo en el sector servicios durante este periodo en Suecia en comparación con Estados Unidos.
Sería interesante realizar más análisis de las diferencias observadas entre Suecia y Estados Unidos. Si el distinto ritmo de ajuste en ambos países se debe a diferencias en la regulación y las instituciones, ello sugiere que las reformas microeconómicas orientadas a la eficiencia tienen potencialmente grandes consecuencias positivas para el crecimiento a largo plazo del empleo y la productividad. Por otro lado, si la fuerza impulsora es el distinto momento de implantación de las TIC, las consecuencias para el bienestar de dichas reformas microeconómicas orientadas a la eficiencia serán diferentes. Parece justificada una investigación en esta línea.
Necesidad actual de reformas
Aunque el periodo de reformas de Suecia propició una mejora del rendimiento económico en las décadas posteriores a las profundas crisis de principios de los noventa, también hay señales de que la dinámica del sector empresarial sueco se ha deteriorado en la última década. La productividad del sector empresarial del país aumentó solo un 0,2 % anual de media durante el periodo 2007-2014. Además, el número de empleados en empresas emergentes ha disminuido de forma continuada desde 2010. En Suecia, como en otros muchos países, también existe una preocupación creciente por que las nuevas tecnologías, los robots «inteligentes» y la mayor globalización provoquen pérdidas de empleo, un alto desempleo y un aumento de la desigualdad de ingresos.
Nuestro análisis sugiere que las reformas que aumentan los incentivos para que las empresas encuentren nuevas oportunidades de negocio, utilicen nuevas tecnologías, experimenten y crezcan, tanto a nivel local como global, pueden ser una forma de afrontar estos problemas.


