En 1890, el Gobierno de EE. UU. comenzó a registrar las horas de trabajo. La jornada laboral media de los empleados a tiempo completo del sector manufacturero era de nada menos que 100 horas.
Hace setenta y cinco años, el 24 de octubre de 1940, la jornada de ocho horas y la semana laboral de 40 horas se convirtieron en una práctica habitual en diversos sectores. Fue una larga y dilatada batalla entre los trabajadores y los funcionarios del Gobierno.
Repasamos la historia de la semana laboral de 40 horas, así como su evolución en los últimos años.
La historia de la semana laboral de 40 horas
20 de agosto de 1866: Una nueva organización denominada Unión Nacional del Trabajo pidió al Congreso que aprobara una ley que estableciera la jornada laboral de ocho horas. Sus esfuerzos fracasaron técnicamente, pero inspiraron a los estadounidenses de todo el país a apoyar la reforma laboral durante las décadas siguientes.
1 de mayo de 1867: La Legislatura de Illinois aprobó una ley que establecía la jornada laboral de ocho horas. Muchos empleadores se negaron a cooperar, y una masiva huelga estalló en Chicago. Ese día pasó a conocerse como «Día de Mayo».
19 de mayo de 1869: El presidente Ulysses S. Grant emitió una proclamación que garantizaba un salario estable y una jornada laboral de ocho horas, pero solo para los trabajadores del Gobierno. La decisión de Grant animó a los trabajadores del sector privado a reclamar los mismos derechos.
Décadas de 1870 y 1880: Mientras que la Unión Nacional del Trabajo se había disuelto, otras organizaciones, como los Knights of Labor y la Federation of Organized Trades and Labor Unions, siguieron reclamando una jornada de ocho horas. Cada año, el Día de Mayo, se organizaban huelgas y manifestaciones para sensibilizar sobre la cuestión.
1 de mayo de 1886: Las organizaciones laborales pidieron una huelga nacional en apoyo de una jornada laboral más corta. Más de 300.000 trabajadores se movilizaron en todo el país. En Chicago, los manifestantes se enfrentaron a la policía durante los días siguientes. Muchos de ambos bandos resultaron heridos o muertos en un suceso que hoy se conoce como «Haymarket Affair».
1906: La jornada de ocho horas se implantó en dos grandes empresas de la industria de las artes gráficas.
3 de septiembre de 1916: El Congreso aprobó la Ley Adamson, una ley federal que estableció la jornada de ocho horas para los trabajadores de los ferrocarriles interestatales. El Tribunal Supremo la declaró constitucional en 1917.
25 de septiembre de 1926: Ford Motor Companies adoptó una semana laboral de cinco días y 40 horas.
25 de junio de 1938: El Congreso aprobó la Fair Labor Standards Act, que limitó la semana laboral a 44 horas.
26 de junio de 1940: El Congreso modificó la Fair Labor Standards Act, limitando la semana laboral a 40 horas. La ley entró en vigor el 24 de octubre de 1940.
Cómo ha evolucionado la semana laboral de 40 horas
Según investigaciones recientes, la semana laboral de 40 horas podría estar en vías de desaparecer — al menos entre los profesionales y los directivos.
En una encuesta realizada por la firma de servicios fiscales y profesionales EY, la mitad de los directivos de todo el mundo afirmó trabajar más de 40 horas a la semana. En Estados Unidos, nada menos que el 58 % de los directivos dijo trabajar más de 40 horas semanales. Presumiblemente, parte de ese tiempo se dedica a responder correos electrónicos desde casa, en lugar de en la oficina.
Por otra parte, hay indicios de que algunos estadounidenses consideran trabajar las 24 horas del día como una especie de símbolo de estatus. Aunque muchas personas aseguran trabajar semanas laborales de 60 u 80 horas, gran parte de ese tiempo no es muy productiva. En sectores como las finanzas y la consultoría, algunos trabajadores podrían estar fingiendo trabajar semanas de 80 horas, según sugiere un estudio reciente.
Sin embargo, para los estadounidenses de menores ingresos, que quizá no perciben el exceso de trabajo de la misma manera, hay algunos signos de avance.
En junio de 2015, el Congreso propuso un cambio normativo que ampliaría el número de estadounidenses con derecho a horas extra remuneradas. Los trabajadores que ganen hasta 50.440 dólares al año tendrían derecho a cobrar el salario de horas extra a tiempo y medio cuando trabajen más de 40 horas semanales. Actualmente, el umbral por debajo del cual los trabajadores pueden cobrar horas extra es de solo 23.660 dólares.
Sea cual sea su profesión, lo cierto es que trabajar más horas puede resultar contraproducente porque con el tiempo empieza a entregar trabajos de menor calidad.
En general, las investigaciones sugieren que podemos soportar semanas de 60 horas durante tres semanas; después de ese periodo, nuestra productividad disminuye.
Este artículo se publica en colaboración con Business Insider. La publicación no implica el respaldo de las opiniones expresadas por el Foro Económico Mundial.
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Autor/a: Shana Lebowitz es redactora de estrategia de Business Insider.
Imagen: trabajadores en la cadena de montaje. REUTERS/Chris Keane.

