Las crecientes disparidades de ingresos y riqueza están dejando atrás a muchas personas, amenazando sus medios de vida y el ciclo de crecimiento económico.
Las empresas pueden reducir la desigualdad y crear cadenas de suministro más resilientes garantizando también un salario digno para los trabajadores de sus proveedores.
Ofrecer un salario digno básico aporta beneficios concretos a los trabajadores y a las empresas.
La desigualdad amenaza la estabilidad mundial; a medida que aumenta la brecha entre ricos y pobres, pone en peligro la viabilidad de la economía global. Las empresas y el sector financiero desempeñan un papel fundamental en la creación de una economía que favorezca medios de vida dignos y un crecimiento sostenible, y los mejores salarios son una parte importante de la ecuación.
Según la OCDE, el ingreso promedio del 10 % más rico de la población es nueve veces mayor que el del 10 % más pobre. El aumento de los costos de los alimentos y la energía, los conflictos mundiales y las consecuencias persistentes de la pandemia de COVID-19 no hacen más que agravar el problema.
En IDH, uno de nuestros objetivos es lograr empresas sólidas y resilientes que impulsen la prosperidad de millones de personas empleadas. Cuando las empresas profundizan en el tema de los salarios dignos, pronto descubren varios beneficios potenciales: mayor productividad, menor rotación, un compromiso más firme de los trabajadores y una mejor calidad de vida que contribuye a comunidades más fuertes.
Convertir las barreras en puentes
Mientras reconstruimos la economía mundial para afrontar los desafíos que tenemos por delante, se presenta la oportunidad de reconsiderar cómo los modelos empresariales pueden beneficiar a la sociedad en general, romper el ciclo de la pobreza y fortalecer los fundamentos de las empresas. Cada vez hay más consenso entre las empresas, los trabajadores y el sector financiero en torno al llamamiento a crear mejores empleos.
Unilever, por ejemplo, se ha comprometido a garantizar salarios dignos para todos los trabajadores de su cadena de suministro. L’Oréal ha ampliado su compromiso de pagar salarios dignos a sus empleados para incluir a los empleados de todos sus proveedores estratégicos de aquí a 2030. Las empresas se han dado cuenta de que el imperativo moral de garantizar un salario digno complementa los argumentos empresariales. Los trabajadores bien remunerados son esenciales para que una empresa sea rentable, sostenible y resiliente. Los salarios de pobreza ya no tienen cabida.
Los trabajadores bien remunerados son esenciales para que una empresa sea rentable, sostenible y resiliente. Los salarios de pobreza ya no tienen cabida.
Daan Wensing, director ejecutivo y presidente del Consejo de Administración, IDH
El camino puede parecer abrumador para las empresas que aún no han explorado el concepto de salario digno. Actualmente, apenas el 4 % de todas las empresas tiene objetivos o compromisos para pagar un salario digno. Además, está claro que numerosos obstáculos hacen que las empresas se lo piensen dos veces; algunos son reales y otros, percibidos.
El principal es el costo. Si no se comprenden bien los costos reales de pagar un salario digno, su magnitud y alcance pueden hacer que parezca imposible. Entender bien las cifras y la brecha entre los salarios actuales y un salario digno es fundamental para hacer alcanzable lo que parece imposible.
Además del costo, otros obstáculos que se mencionan con frecuencia son:
Aumento de precios – Las buenas prácticas empresariales, como compartir la responsabilidad entre todos los actores de la cadena de suministro, pueden mitigar o eliminar el impacto.
Impacto limitado del apoyo a los salarios dignos – Cuando un proveedor vende a muchas empresas, el efecto de las empresas comprometidas puede ser limitado, a menos que todos los compradores se comprometan a garantizar un salario digno. Para lograr salarios dignos para los trabajadores de toda una cadena de suministro, se necesitan relaciones sólidas y el compromiso de convencer a otros compradores de que actúen.
Cómo lograr que los beneficios lleguen de la mejor manera – Aquí es donde resulta fundamental conocer a fondo la cadena de suministro. Los proveedores y los trabajadores saben cómo gestionar mejor la distribución de los fondos de manera justa y equitativa. Las buenas empresas se apoyan en relaciones de confianza con sus proveedores, pero también verifican y confirman la entrega para garantizar que los fondos se distribuyan adecuadamente.
Seguir una hoja de ruta para alcanzar salarios dignos
Hemos comprobado que es posible convertir estas barreras en puentes. La Hoja de ruta de IDH para los salarios dignos ofrece un marco útil y las herramientas necesarias para guiarle en el proceso de alcanzar salarios dignos.
La Hoja de ruta se elaboró en colaboración con marcas, minoristas, proveedores y organizaciones de sostenibilidad, incluidas organizaciones de la sociedad civil y entidades que establecen normas. A partir de nuestra investigación, hemos identificado cinco pasos que las empresas pueden seguir para transformar su enfoque.
Identificar el salario digno – El primer paso consiste en identificar los niveles de salario digno en las regiones donde opera o de donde se abastece. Hay numerosos recursos para encontrar referencias salariales adecuadas. Descubra distintas maneras de encontrar una referencia fiable y creíble mediante la Serie de referencias o el Buscador de referencias de nuestra Hoja de ruta.
Medir la brecha salarial – El siguiente paso consiste en comparar los salarios actuales con la referencia para comprender la magnitud de la brecha salarial. La Matriz salarial es una herramienta gratuita que evalúa la remuneración total que reciben los empleados y la compara con las referencias pertinentes de salario digno.
Verificar el cálculo de las brechas salariales respecto del salario digno – Verificar los datos y la información recopilados es fundamental para generar confianza entre la dirección, los empleados y otras partes interesadas. Cuando se comprende con claridad la brecha salarial, se pueden empezar a explorar maneras de cerrarla.
Cerrar las brechas salariales respecto del salario digno – Hay cuatro ámbitos principales que deben tenerse en cuenta para cerrar las brechas salariales: el desempeño de las instalaciones, las prácticas laborales, las prácticas de compra y el entorno propicio más amplio (por ejemplo, el nivel de protección social, el acceso a apoyo adicional y el diálogo social). Comprender cómo contribuye cada ámbito a los salarios e identificar las deficiencias puede indicar el rumbo adecuado.
Compartir aprendizajes – Cada vez más empresas trabajan para pagar salarios dignos. Compartir y aprender de sus experiencias —o compartir las propias— crea un círculo virtuoso que mejora los medios de vida y genera empresas resilientes.
Los obstáculos para garantizar salarios dignos varían entre los actores de la cadena de suministro, pero la colaboración es el hilo común para superarlos. Solo podremos lograr un salario digno universal cuando cada socio asuma su responsabilidad. Juntos podemos construir una economía mundial mejor y más resiliente que respalde medios de vida dignos. Descubra cómo las empresas están avanzando individualmente y en colaboración para promover los salarios dignos en las cadenas de suministro globales.

