La red Leadership Insiders es una comunidad en línea donde las personas más reflexivas e influyentes del mundo empresarial responden preguntas de actualidad sobre carreras profesionales y liderazgo. La respuesta de hoy a la pregunta «¿Cómo se resuelve un conflicto en la oficina?» la escribe Joshua Hebert, director ejecutivo de Magellan Jets.
Los conflictos en la oficina pueden desviar del camino hacia el crecimiento a una estrella en ascenso si no se gestionan correctamente. Créeme: he visto cómo la política de oficina se vuelve desagradable.
Recuerdo que tenía 25 años y estaba prosperando en Wall Street. Un día me descubrí furioso con Lincoln, mi compañero del equipo de ventas. Había comentado que yo llegaba al trabajo más tarde que él y estaba socavando mi autoridad ante el personal júnior. Desde mi perspectiva, descargaba en mí sus problemas de bajo rendimiento; intentaba arrastrarme a su nivel.
Pensaba que aquello pronto empezaría a costarme dinero. Se me ocurrió pagarle con la misma moneda y poner al personal en su contra. Con sus bajas cifras, supuse que lo despedirían en seis meses. Pagaría el precio por haberme subestimado.
No me di cuenta de que ese plan solo empeoraría las cosas. Al enfrentarlo, le compliqué la vida a mi gerente, lo que a su vez dificultó el trabajo de nuestro director y, finalmente, el del vicepresidente. Al final, todo el departamento notó cómo se tensaba el ambiente laboral.
Si alguna vez te encuentras en un conflicto así, sigue estos pasos en su lugar:
Mantén una conversación sincera
Invita a tu némesis a tomar algo y comparte tu perspectiva. Explica con claridad qué te molesta y por qué; lo más probable es que te corresponda. He comprobado que, 99 de cada 100 veces, estos conflictos de oficina tienen más que ver con malentendidos y desinformación que con una antipatía genuina. La única manera de saberlo es hablarlo cara a cara. Intenta llegar a un acuerdo antes de que la relación se deteriore de verdad y arrastre consigo a quienes os rodean.
Acude a un mentor
Si una conversación franca no funciona, recurre a tu mayor aliado: tu mentor. (Si todavía no tienes uno, plantéate seriamente buscarlo.) Habla con un gerente experimentado o un superior de la empresa en quien confíes. Puede ofrecerte algunos consejos inmediatos y quizá también esté en posición de plantear el problema a nivel directivo para ponerle fin.
Sé que esto suena a delatar a alguien. Pero la realidad es que los directores quieren saber qué ocurre entre los empleados para poder resolver los conflictos antes de que generen problemas mucho más graves. Cuando estos problemas empiezan a crecer, afectan la dinámica de todo el equipo y, según el tamaño de la empresa, quizá de toda la organización.
Mira más allá del conflicto
Tanto si el conflicto se resuelve en ese momento como si no, piensa en grande. Propón un cambio que reduzca al mínimo los problemas de comunicación. Una idea es que los departamentos inviten a líderes de otras áreas de la empresa (incluso podrían ser el director ejecutivo o el presidente) a entrevistar a las personas de cada departamento sobre lo que funciona y lo que no. Te sorprendería cuánto más transparente es la gente cuando habla con alguien que no es su supervisor directo. En Magellan lo hacemos, y la dirección se entera de preocupaciones que ni siquiera sabía que existían.
Forjar una carrera profesional puede ser despiadado, pero enfrentarte a tu propio equipo es una receta para el fracaso. No puedes llegar a un puesto de alto nivel en tu campo si dejas que las pequeñas cosas te hundan. Supéralo y comprende que una comunicación clara resuelve muchos problemas en todos los niveles de la organización.


