Los métodos tradicionales para emparejar a las personas con el trabajo no están a la altura de la tarea de gestionar «la gran renuncia».
Un enfoque centrado en las habilidades busca aumentar la agilidad, lo que exige a los líderes mirar más allá de los currículums y de las trayectorias profesionales establecidas.
Los empleadores necesitarán un lenguaje unificado en torno a las habilidades, una cultura empresarial de apoyo y una tecnología innovadora para realizar la transición a un enfoque centrado en las habilidades.
La fuerza laboral estadounidense se encuentra al borde de una disrupción masiva, con el 40 % de los empleados que buscan activamente cambiar de trabajo en lo que los economistas denominan «La Gran Renuncia». Esto plantea a los líderes empresariales dos dilemas únicos: en primer lugar, cómo gestionar la rotación dentro de sus propias organizaciones; y, en segundo lugar, cómo contratar de forma eficaz nuevo talento, al tiempo que desarrollan su fuerza laboral existente.
Los métodos tradicionales para emparejar a las personas con el trabajo no están a la altura de la tarea. Muchas prácticas de contratación están desfasadas e son ineficientes, con capas de burocracia, mucha administración y viejas suposiciones sobre quién está capacitado para asumir qué retos. Al mismo tiempo, los esfuerzos heredados de desarrollo de la fuerza laboral no están preparados para satisfacer el nuevo nivel de necesidad. Como resultado, las empresas están desaprovechando talento potencial, y las personas pierden empleos o experiencias que podrían marcar una diferencia importante en sus vidas.
Para finales de 2020, el 80 % de los empleadores estadounidenses tuvo dificultades para cubrir puestos vacantes debido a las brechas de habilidades actuales. El Foro Económico Mundial estima que el 42 % de los empleos requerirán habilidades diferentes en los próximos tres años, y más de mil millones de trabajadores necesitarán recualificación para 2030. Reemplazar el talento –o evitar su pérdida– es el principal desafío al que se enfrentan muchas organizaciones a corto plazo. Subyace a este desafío un problema mayor: la falta de una fuerza laboral adaptable y comprometida, con las habilidades necesarias para un mundo en transformación. Esto supone un riesgo grave para toda la población en un mundo complejo y en rápido cambio.
Tanto para las empresas como para los trabajadores, la agilidad –es decir, la capacidad de adaptarse y responder con rapidez a lo que viene después– es esencial. La estrategia centrada en las habilidades es una tendencia prometedora y emergente que busca aumentar la agilidad. Un enfoque centrado en las habilidades exige repensar la premisa del talento y dar la vuelta al modelo tradicional de talento. Se valoran las habilidades demostradas por encima de las trayectorias laborales y los títulos. Se priorizan las trayectorias profesionales ricas y variadas frente a las rutas unilaterales y predefinidas. Y las recompensas y el reconocimiento se basan en las habilidades y las contribuciones, y no solo en el nivel del puesto, la antigüedad o la ubicación.
No existe una forma rápida y sencilla de dar el paso hacia una estrategia centrada en las habilidades. Pero, una vez que se adopta una perspectiva centrada en las habilidades, las implicaciones son de gran alcance, pues afectan a todo, desde la contratación y el desarrollo hasta el aprendizaje y las recompensas. Como Chief Learning Officer de Workday, me encuentro «desaprendiendo» muchas de mis suposiciones. Pero también me inspira este nuevo enfoque, que abre nuevas vías para resolver los retos empresariales actuales.
Tanto si es líder de una empresa como si ocupa un puesto de talento en una organización, así es como puede empezar con una estrategia de talento centrada en las habilidades:
1. Establezca un lenguaje unificado sobre las habilidades
La mayoría de las organizaciones utilizan una terminología confusa e inconsistente en torno a las habilidades. Esto dificulta que los empleadores identifiquen qué trabajadores tienen las habilidades necesarias para cubrir puestos vacantes, y que los trabajadores comprendan qué habilidades deben desarrollar para avanzar en sus carreras. Recomendamos simplificar y racionalizar para que todos estén en la misma página. Por ejemplo, en Workday estamos avanzando hacia un lenguaje compartido en tres partes sobre las habilidades: habilidades básicas, habilidades del puesto y habilidades únicas. Dicho de otro modo: ¿qué se necesita para tener éxito en esta empresa? ¿Qué se necesita para desempeñar este puesto? ¿Qué más puede aportar un empleado (o un posible empleado, contratista o autónomo)?
2. Considere la cultura de su empresa
¿Qué aspectos o atributos de la cultura de su empresa favorecen el cambio hacia la priorización de las habilidades? ¿Qué podría interponerse? ¿Qué se requiere para operar con una estrategia centrada en las habilidades en toda la empresa? Deberá basarse en estructuras y comportamientos que fomenten las conexiones entre silos, la comunicación y el diálogo francos, y la seguridad psicológica. Estos le ayudarán a empoderar a los trabajadores a medida que determine qué habilidades son necesarias para cumplir la estrategia y los objetivos empresariales, identificar quién posee esas habilidades y cubrir las brechas mediante el traslado, el desarrollo o la incorporación de nuevas personas.
3. Aproveche la tecnología innovadora
Con productos perfectamente integrados, la tecnología puede impulsar resultados empresariales clave: realizar el trabajo, recualificar y mejorar las competencias, impulsar el rendimiento y crear oportunidades de crecimiento profesional. Por ejemplo, Workday puede hacer coincidir las habilidades de un empleado con las requeridas para un puesto interno o un encargo disponible en Workday Talent Marketplace. También podemos ofrecer recomendaciones personalizadas de aprendizaje de habilidades en Career Hub, un espacio centralizado donde los empleados pueden utilizar herramientas y recursos para desarrollar sus carreras.
Las habilidades son la moneda fundamental de un mundo en transformación a medida que nos preparamos para el futuro del trabajo. Un enfoque centrado en las habilidades abre la puerta a carreras profesionales emocionantes y dinámicas para los empleados actuales y futuros, lo que promueve además el aprendizaje continuo y el compromiso, justo lo que las organizaciones necesitan para atraer y retener al talento adecuado.


