Así pueden los empleadores asegurarse de que la tecnología mejore los empleos

A woman works with technology in an office.
Unions often resist the adoption of new workplace technology, but their approach is changing.Image: This Is Engineering for Unsplash
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  • Es probable que los empleadores que imponen cambios tecnológicos a sus empleados sin consultarlos creen una plantilla descontenta.

  • Las mejores tecnologías en el lugar de trabajo liberan tiempo para que los empleados realicen tareas creativas y mejoran la productividad.

  • Hay dos maneras de alcanzar este equilibrio ideal: colaborar con los sindicatos y recurrir al codiseño.

Desde la «Gran Renuncia» hasta la «renuncia silenciosa», la estrechez del mercado laboral ha fortalecido el poder de los trabajadores y generado un animado debate público sobre la calidad del empleo. Ahora, los trabajadores quieren tener voz cuando sus empleadores adoptan nuevas tecnologías en el lugar de trabajo. Es probable que los empleadores que imponen tecnologías sin considerar las consecuencias imprevistas creen una plantilla descontenta. Los trabajadores aceptarán las nuevas tecnologías si se les consulta sobre cómo podrían facilitarles el trabajo.

En el peor de los casos, las tecnologías laborales que permiten la gestión algorítmica, la programación automatizada de turnos o la vigilancia de los empleados han hecho que los empleos sean más estresantes y peligrosos en almacenes, centros de llamadas y el transporte por carretera. Los defensores de los trabajadores han respondido calificando esas herramientas de un ataque contra la privacidad, la autonomía y las libertades civiles de los trabajadores. Una encuesta reciente mostró que la mitad de los trabajadores tecnológicos de Estados Unidos renunciaría si sus empleadores utilizaran herramientas de vigilancia. Esto es una mala noticia, dado que otra encuesta mostró que entre el 60 % y el 70 % de los grandes empleadores quieren implementar tecnologías de vigilancia en los próximos tres años.

En el mejor de los casos, la tecnología en el lugar de trabajo libera tiempo para que los empleados realicen tareas creativas, mejora la productividad, permite trabajar con flexibilidad y ahorra dinero a las empresas. Hay dos estrategias emergentes que conviene observar y que pueden hacer que las tecnologías laborales beneficien tanto a empleadores como a empleados. Se trata de la colaboración con los sindicatos y de una técnica de tecnología de interés público conocida como codiseño.

1. Colaboración con los sindicatos

Los sindicatos suelen resistirse a la adopción de nuevas tecnologías, pero su enfoque está cambiando. Como ya informé anteriormente para el Foro, Tim Noonan, director de la Confederación Sindical Internacional, la mayor coalición de sindicatos del mundo, afirma: «A veces se presenta erróneamente a los sindicatos como luditas tecnológicos. Nada más lejos de la verdad... La tecnología puede mejorar los empleos, y los sindicatos están dispuestos a impulsar la creación conjunta de planes para ampliar las capacidades mediante la tecnología, junto con empleadores, trabajadores e incluso proveedores de tecnología. Vemos que esta actividad crece a medida que aumentan la presencia y el poder de las tecnologías en el lugar de trabajo».

Nuevos recursosdel Centro Laboral de la Universidad de California en Berkeley buscan ayudar a los líderes sindicales a incorporar debates sobre tecnología laboral en los convenios colectivos, contratos que tradicionalmente protegen las condiciones de trabajo en materia de seguridad, estabilidad de los horarios y remuneración.

En el mejor de los casos, la tecnología en el lugar de trabajo libera tiempo para que los empleados realicen tareas creativas y mejora la productividadImage: Foro Económico Mundial

2. Técnicas de tecnología de interés público conocidas como codiseño

La mayoría de los trabajadores pueden imaginar que la dirección exija el uso de nuevas tecnologías sin darles muchas oportunidades de opinar sobre cómo, cuándo y por qué se utiliza una herramienta de ese tipo. El codiseño, o diseño colaborativo ayuda a garantizar que la tecnología se cree y se utilice de manera responsable.

Lo que distingue al codiseño es que exige que el usuario de la tecnología —el trabajador— y quien la adopta —el empleador— colaboren durante todo el proceso de adopción tecnológica. El codiseño permite que los trabajadores participen en la identificación de los problemas que requieren una solución tecnológica, en cómo puede abordarlos la tecnología y en cómo se implementa, incluida su participación en la formación y los períodos de prueba piloto.

En la fabricación avanzada, empresas como Stanley Black & Decker han recurrido al codiseño en casos en los que las tecnologías laborales suelen automatizar tareas rutinarias, eliminar tareas y rediseñar puestos de trabajo. Esta forma de automatización, definida mediante prácticas colaborativas, da lugar a una automatización «buena», pues libera a los trabajadores para que realicen tareas de mayor nivel y mejora la productividad empresarial. Contrasta con lo que los profesores del MIT Daron Acemoglu y Pascual Restrepo, de la Universidad de Boston, denominan automatización «regular», que altera el empleo sin generar un aumento de la productividad, como ocurre con los quioscos de autopago o el servicio automatizado de atención al cliente por teléfono.

Tras publicar su Marco para el Empleo de Calidad en Davos en mayo de este año, el Foro Económico Mundial puso en marcha un nuevo proyecto para ayudar a los empleadores a utilizar técnicas como el codiseño con el fin de mejorar las condiciones laborales y responder a las necesidades empresariales.

Prevenir problemas legales en el futuro

Las prácticas colaborativas requieren importantes inversiones de tiempo y recursos. Algunos empleadores quizá estén dispuestos a aceptar la mala prensa y las tasas de renuncia, pero los empleadores inteligentes verán que involucrar a los trabajadores al adoptar tecnologías laborales ofrece beneficios a largo plazo.

Como incentivo adicional, los responsables políticos también están considerando regular las tecnologías en el lugar de trabajo. Una nueva ley de Nueva York exige a los empleadores que informen a los trabajadores sobre la vigilancia. En mayo, el Gobierno federal publicó nuevas recomendaciones sobre las prácticas de contratación para prevenir la discriminación causada por herramientas de contratación basadas en la IA.

La buena noticia es que la tecnología no cambia los lugares de trabajo; las personas sí. La toma conjunta de decisiones sobre las tecnologías laborales beneficia tanto a empleadores como a empleados.

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