Las organizaciones globales se enfrentan hoy a la escasez de talento, a brechas de competencias y al envejecimiento de sus plantillas. Para superar estos desafíos, las empresas deben mirar a las generaciones más jóvenes; pero ¿qué pueden hacer las empresas para atraer y retener al mejor talento entre los millennials y la Generación Z?
En primer lugar, los reclutadores deben entender qué motiva a estas generaciones más jóvenes. Los millennials y la Generación Z (Gen Z) no compran, alquilan; y esta «economía colaborativa» les permite disfrutar de todo, desde música, muebles vintage, coches y ropa de diseño hasta mascotas, sin las molestias de la propiedad.
Los empleados que se suscriben a Spotify en lugar de comprar álbumes, por ejemplo, o que comparten artículos en lugar de poseerlos, no buscan trabajos para toda la vida; buscan experiencias. La «economía de los pequeños encargos» (gig economy) de trabajo freelance o por contrato atrae a cuatro de cada cinco millennials y miembros de la Generación Z. La duración media de permanencia de un empleado en un puesto de trabajo es actualmente de entre cuatro y cinco años a nivel mundial.
Cómo se vive en el lugar de trabajo actual
Los últimos años no han sido necesariamente amables con los empleados que se incorporan al mercado laboral. Tras los años de expansión económica del baby boom, recientemente hemos visto una creciente desigualdad económica, mientras que la tecnología de la información, que se supone que nos une, nos hace sentir más aislados.
También hemos sido testigos de un cambio significativo en la confianza, con una pérdida de fe no solo en las figuras de autoridad y las instituciones tradicionales, sino también, más recientemente, en las relaciones entre iguales. La gente ha trasladado su confianza hacia las relaciones que controla, en particular hacia sus empleadores. Los empleados que confían en su empresa la defienden, están más comprometidos, y permanecen mucho más leales.
Comprender lo que los millennials esperan de sus empleadores
¿Cómo pueden, entonces, los empleadores atraer a las generaciones más jóvenes al lugar de trabajo?
En primer lugar, escuchando. Basta con echar un vistazo a cualquier encuesta sobre millennials para comprobar rápidamente qué esperan de sus empleadores. Para muchos, el equilibrio entre vida laboral y personal encabeza la lista. Un estudio reciente de YouGov concluyó que los millennials priorizan el equilibrio entre vida laboral y personal por encima de la estabilidad laboral y el salario a la hora de solicitar un empleo.
Viajar y conocer el mundo también encabezaba la lista (57 %) de las aspiraciones de los millennials y de la Generación Z, según la Encuesta Millennial 2019 de Deloitte. También se sentían más atraídos por generar un impacto positivo en sus comunidades o en la sociedad en general (46 %) que por tener hijos y formar una familia (39 %).
Sin embargo, aunque el salario quizá no sea lo primero en su lista a la hora de solicitar un empleo, la insatisfacción con el salario, junto con la falta de oportunidades de promoción y de desarrollo, son las principales razones por las que los millennials y la Generación Z cambian de trabajo.
Contratar a jóvenes empleados para garantizar el futuro de nuestras organizaciones
Los horarios flexibles y ágiles y las oportunidades de empleo compartido son formas de ayudar a los empleados (no solo a los millennials) a mantener un equilibrio saludable entre vida laboral y personal. Muchas organizaciones globales también apoyan las asignaciones internacionales y los intercambios de puestos como formas de garantizar que las competencias y los conocimientos empresariales estén disponibles y se compartan cuando sea necesario, además de ser herramientas importantes para generar oportunidades de desarrollo.
Los millennials y la Generación Z suelen iniciar y poner fin a sus relaciones con las empresas por el impacto positivo o negativo de estas en la sociedad. Las organizaciones pueden hacer aportaciones significativas a través de su tecnología, su alcance y sus personas, ya sea en torno al cambio climático, los retos medioambientales o la construcción de una vida digital mejor, por ejemplo. Las empresas deberían aprovechar ese interés para generar un impacto positivo en sus comunidades mediante oportunidades de voluntariado local, allá donde se encuentren en el mundo.
Y, por último, los empleadores con visión comprenden la importancia de desarrollar a su personal de cara al futuro. Deloitte descubrió que solo alrededor de uno de cada cinco encuestados creía tener las competencias y los conocimientos que necesitará para un mundo que está siendo moldeado por la Industria 4.0. Por ello, corresponde a los empleadores ayudar a sus empleados a prepararse para el futuro mediante el desarrollo de competencias y la formación. A medida que los puestos de trabajo se vuelvan más flexibles, el reciclaje profesional y la mejora continua de las competencias pueden proporcionar habilidades preparadas para el futuro que permitan al personal cambiar de funciones y aprovechar nuevas oportunidades.
El otro extremo del espectro generacional
Los millennials y la Generación Z representan más de la mitad de la población mundial y la mayor parte de la fuerza laboral mundial, pero las empresas también deben cultivar el talento superior de las generaciones mayores. A menudo son miembros del equipo con mucha experiencia que pueden ayudar a formar a los trabajadores más jóvenes.
Desde programas de mentoría bidireccional hasta la contratación de personas jubiladas para proyectos a corto plazo y la prueba de herramientas ergonómicas para reducir la tensión física, existen muchas formas en las que las empresas pueden retener el talento de mayor edad.
Hoy es una gran oportunidad para ganarse el corazón y la mente de las generaciones más jóvenes. Las empresas que inviertan ahora en talento joven verán recompensado su esfuerzo con compromiso, defensa y lealtad; todos ellos ingredientes clave de una organización preparada para el futuro.



