El 70 % de los trabajadores consideró que las restricciones relacionadas con la COVID habían provocado el periodo más estresante de su carrera profesional.
Muchas personas están reconsiderando lo que realmente les importa en el trabajo.
La tecnología está haciendo posibles nuevos modelos de trabajo.
En lo que respecta al mundo del trabajo, la COVID-19 nos ha dejado una lección importante: que la preparación lo es todo.
En un nuevo informe, The Changing Nature of Work: 30 signals to consider for a sustainable future, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) examina cómo es probable que los avances en el lugar de trabajo influyan en la manera en que avanzamos como sociedad.
¿Una conclusión clave? Que planificar ante las disrupciones es fundamental, no solo para permitir una respuesta rápida a las crisis externas, sino también para garantizar que cualquier adaptación necesaria sea inclusiva con las poblaciones marginadas.
Estas son otras cinco cosas que hemos aprendido del informe.
1. La pandemia ha puesto de relieve la importancia que hay que dar al bienestar
El trabajo a distancia ha difuminado la línea que separa el trabajo y la vida familiar para muchas personas, intensificando los debates sobre el equilibrio entre vida laboral y personal y añadiendo estrés a la vida diaria. Esto es especialmente cierto en el caso de las mujeres, que han experimentado niveles más altos de ansiedad durante la pandemia, según una encuesta multinacional realizada por la organización internacional de desarrollo francesa Focus 2030.
En sus Perspectivas de riesgos de la COVID-19, publicadas en mayo de 2020, el Foro Económico Mundial señaló que hasta el 70 % de los trabajadores consideró que las restricciones relacionadas con la COVID habían provocado el periodo más estresante de su carrera profesional. Como resultado, muchos de nosotros estamos reconsiderando lo que realmente nos importa en el trabajo.
Mientras tanto, la pandemia ha agravado las desigualdades sociales existentes, dificultando que las comunidades marginadas accedan a la atención sanitaria, la educación y las oportunidades laborales.
En mayo de 2021, la Asamblea Mundial de la Salud recomendó que los gobiernos incorporen la planificación del apoyo a la salud mental en la preparación para emergencias como la pandemia.
Los empleadores también deberían tener en cuenta los efectos de la pandemia en la salud física y mental al replantear los futuros modelos de trabajo, sugiere el informe del PNUD.
2. La tecnología digital cambiará para siempre la forma en que trabajamos
Ya estamos plenamente inmersos en la Cuarta Revolución Industrial, con tecnologías de vanguardia como la robótica, la inteligencia artificial y el internet de las cosas, que están modificando el equilibrio de la forma en que trabajamos. Para 2025, según el informe Future of Jobs del Foro Económico MundialFuture of Jobs report, las personas y las máquinas dedicarán aproximadamente la misma cantidad de tiempo a las tareas en el lugar de trabajo.
Esto coincide con el informe del PNUD, que sugiere que los llamados “superempleos” —puestos que integran habilidades humanas y de máquina— requerirán una consideración cuidadosa de los protocolos y la ética de la interacción entre humanos y máquinas. Un ejemplo de ello es garantizar que los sistemas de IA estén libres de sesgos.
A medida que las máquinas asumen cada vez más actividades basadas en procesos, habrá una demanda de personas capaces de desarrollar nuevas habilidades blandas, como la empatía y la creatividad, para adaptarse al auge de sectores más intensivos en conocimiento, como los servicios financieros y el desarrollo de productos.
3. En lo que respecta a los nuevos modelos de trabajo, todavía estamos encontrando nuestro camino
El mundo del trabajo ya no gira en torno a los patrones de empleo tradicionales. La Plataforma del Foro sobre Economía Digital y Creación de Nuevo Valor estima que el 70 % del nuevo valor creado en la economía durante la próxima década se basará en modelos de negocio de plataforma habilitados digitalmente; sin embargo, casi la mitad de la población mundial no tiene acceso a internet.
Muchos también se están orientando hacia el trabajo fragmentado. Solo en Estados Unidos, se prevé que el valor de la economía de los trabajos esporádicos alcance más de 455 000 millones de dólares para 2023.
Esto conlleva sus propios desafíos, como la falta de seguridad laboral y de protección social.
El PNUD considera que en el futuro veremos una combinación de buenas prácticas del sector privado y del sector público, con nuevas redes de protección social adaptadas a los modelos de trabajo emergentes y una infraestructura digital mejorada.
4. Las condiciones adecuadas en el trabajo pueden contribuir a fomentar la inclusión
Un posible inconveniente de los avances tecnológicos es que podrían agravar las desigualdades según el informe del PNUD.
Por ejemplo, los autores señalan: “Las mujeres disponen de menos tiempo para el reciclaje profesional, la mejora de competencias y la búsqueda de empleo, porque dedican mucho más tiempo que los hombres a los cuidados no remunerados”.
Piden que se cierren las brechas de competencias e innovación mediante un proceso de aprendizaje permanente, la experiencia en el puesto de trabajo y la participación del personal en la configuración de la forma en que las organizaciones generan valor, junto con las cualificaciones formales.
Se prevé también que se vuelvan habituales entornos de trabajo más inclusivos —desde pasillos más amplios hasta espacios diseñados para tareas específicas e incluso espacios de realidad virtual para reducir el aislamiento de los trabajadores a distancia— a medida que nos adaptemos a la vida tras la pandemia.
5. El emprendimiento está transformando la forma en que hacemos negocios
Con tecnologías como el crowdfunding, la cadena de bloques y la banca en línea democratizando el acceso a la inversión, hoy existen mayores oportunidades para que las ideas disruptivas echen raíces, afirma el PNUD.
Según sus previsiones, las start-ups liderarán la adopción de nuevas estructuras y prácticas organizativas, como ya han hecho con las herramientas de colaboración digital.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el futuro del trabajo?
La organización también considera que el espíritu emprendedor tiene un papel que desempeñar dentro de las empresas más grandes y tradicionales, apoyando una cultura de innovación e incorporando el pensamiento lateral, la autonomía, la proactividad, el conocimiento del mercado y la asunción de riesgos.
Sea cual sea el futuro del trabajo, el PNUD considera que hay una cuestión innegociable: “Las intervenciones que creemos deben centrarse en resolver los problemas del mañana a partir de la previsión, con las personas en el centro de la transformación.”

