Científicos de Alemania han descubierto que la creatividad y la resolución de problemas pueden surgir cuando dejas volar la mente.
Pero los smartphones hacen que hayamos perdido en gran medida el hábito de pensar libremente.
Otros estudios han demostrado que la fase justo antes de quedarse dormido es muy creativa y que adaptarse al cambio nos obliga a pensar de forma creativa.
La creatividad y la resolución de problemas son dos de las 10 habilidades clave que se necesitarán en el mundo laboral para 2025, según el Foro Económico Mundial.
Los científicos han descubierto que pensar en nada en particular resulta más agradable de lo que uno imaginaría y puede ayudar en ámbitos como la creatividad y la resolución de problemas.
En la Universidad de Tubinga, en el sur de Alemania, unos psicólogos estudiaron a más de 250 personas a las que se «animó a participar en una contemplación sin rumbo o un pensamiento libre y espontáneo», según el periódico The Guardian.
Los resultados, publicados en el Journal of Experimental Psychology, sugieren que a las personas les cuesta dejar volar la mente, aunque se trata de una capacidad poco aprovechada.
Las maravillas de una mente que divaga
Los psicólogos descubrieron que pensar libremente aporta beneficios como potenciar la imaginación y mejorar la autoestima. También puede ayudar a resolver problemas y fomentar la creatividad, señalaron.
Los participantes en el estudio dijeron que disfrutaron dejando volar la mente más de lo que esperaban. Sin embargo, «a algunas personas simplemente les costaba pasar tiempo con sus propios pensamientos, sobre todo si tendían a pensar en negativo», informó The Guardian.
Se concluyó que los smartphones eran al menos en parte responsables: son «distracciones» que han «contribuido a que se pierda el hábito de pensar libremente», afirmaron los psicólogos.
Échate una siesta para potenciar la creatividad
Otros estudios han demostrado los beneficios creativos de desconectar el cerebro. Hace poco, investigadores de Francia identificaron un momento justo antes de quedarnos dormidos que es muy propicio para la creatividad. La hipnagogia, o fase N1 habría sido utilizada por el inventor Thomas Edison para extraer ideas inspiradas por el sueño.
Los científicos han descubierto que la creatividad combinael pensamiento espontáneo y el controlado. Se trata de la capacidad de «generar ideas de forma espontánea y evaluarlas deliberadamente para determinar si realmente funcionarían», explica el neurocientífico estadounidense Roger Beaty en un artículo para The Conversation.
Beaty señala que la creatividad no es exclusiva de los genios. Todos recurrimos a la creatividad cotidiana, por ejemplo al dibujar o inventar recetas, que los investigadores denominan creatividad «c pequeña». La creatividad «C grande», en cambio, suele referirse a avances creativos en ámbitos como la ciencia, la tecnología, la sociedad y las artes.
El pensamiento flexible desbloquea la creatividad
En la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, los psicólogos afirman que la «flexibilidad cognitiva» es una capacidad humana fundamental para adaptarse a entornos cambiantes. La COVID-19 marcó, en esencia, el inicio de una nueva era de pensamiento flexible: por ejemplo, la mayoría de las personas tuvo que afrontar los confinamientos por la pandemia. En el futuro, aprender a utilizar este pensamiento flexible nos ayudará a mejorar la resiliencia y el bienestar.
«El pensamiento flexible es clave para la creatividad; es decir, la capacidad de idear cosas nuevas, establecer conexiones novedosas entre ideas e inventar cosas», afirman los científicos de Cambridge en un artículo para el Foro Económico Mundial. «También favorece habilidades académicas y laborales como la resolución de problemas».
Las habilidades interpersonales son clave en el futuro del trabajo
En elInforme sobre el futuro del empleo 2020, la creatividad y la resolución de problemas figuran entre las 10 habilidades que se prevé que serán esenciales en el mundo laboral para 2025.
«Las competencias fundamentales, comoel pensamiento crítico, el análisis y la resolución de problemasocupan sistemáticamente los primeros puestos entre las prioridades de educadores y empresas en materia de reciclaje profesional y perfeccionamiento de competencias», señala el informe.
Las habilidades de autogestión, como el aprendizaje activo, la resiliencia, la tolerancia al estrés y la flexibilidad, son competencias que empiezan a aparecer en la lista.
Según el informe, también son esenciales las habilidades interpersonales, como el liderazgo y la influencia social.



