Hoy, los empleados buscan paquetes de prestaciones más personalizados que respondan a sus necesidades de forma justa y equitativa.
La tecnología financiera ofrece una solución a los sistemas obsoletos y permite que los programas de prestaciones empresariales sean flexibles y adaptables.
Las empresas pueden transformar radicalmente la experiencia de los empleados y la gestión administrativa.
En sectores como la banca, el comercio minorista, las operaciones bursátiles y los seguros, cada vez más empresas recurren a la tecnología financiera para prestar servicios financieros y realizar transacciones con mayor eficiencia y capacidad de ampliación.
¿Un sector que la tecnología financiera aún no ha transformado? La remuneración corporativa. Pero, ahora que moderniza todas las formas de movimiento de dinero, este es el próximo gran desafío.
Pensemos en la situación actual de la remuneración: los empleados reciben un salario que se negocia una sola vez y se considera una transacción, mientras que los administradores de RR. HH. han tenido dificultades para usar herramientas de nómina heredadas que no se diseñaron para la nueva normalidad de la contratación global. Nuevos actores disruptivos como Rippling y Deel están creando soluciones de nómina global que superan los obstáculos relacionados con las múltiples divisas y la regulación.
También hay prestaciones como las cuentas de gastos flexibles (FSA), las cuentas de ahorro para la salud (HSA), las ayudas para desplazamientos, las asignaciones para bienestar, el apoyo familiar o el desarrollo profesional, que tradicionalmente se ofrecen mediante soluciones fragmentadas y uniformes, totalmente desconectadas del salario. Como resultado, los empleados ni siquiera conocen todas sus prestaciones o renuncian a la mayoría porque no se ajustan a sus preferencias personales, lo que genera gastos desperdiciados.
Ya hemos visto en las prestaciones de jubilación la tendencia a pasar de prestaciones definidas (por ejemplo, pensiones) a contribuciones definidas (por ejemplo, aportación equivalente al plan 401(k)) para ofrecer flexibilidad. Sin embargo, muchas otras formas de remuneración no salarial necesitan modernizarse.
El mal estado de la remuneración
A los empleadores les importa atraer y retener talento, y destinan dinero a esos objetivos. La pregunta es: ¿ofrecen las empresas una remuneración que genere el mayor valor posible por su inversión?
Este valor depende de lo que el empleado considera que vale su remuneración, no de cuánto gasta el empleador. Muchos métodos para distribuir la remuneración y las prestaciones están obsoletos y no pueden ofrecer el nivel de flexibilidad que desean los empleados. Por ejemplo, una empresa puede pagar 100.000 dólares al año por membresías a gimnasios para toda la plantilla que los empleados nunca usan: una situación claramente desfavorable tanto para la empresa como para los empleados.
Otro ejemplo son las prestaciones antes de impuestos en EE. UU. Los sistemas que se utilizan para administrar estas cuentas suelen ser anteriores a internet y están tan anquilosados que a los empleados les resulta difícil hacer cosas sencillas, como consultar su saldo o entender por qué acaban de rechazarles la tarjeta en la farmacia. Los administradores tradicionales han externalizado sus capacidades financieras esenciales a un puñado de proveedores de software heredado, con libros contables de propósito específico cuya capacidad para personalizarse y modernizarse es limitada.
La remuneración basada en tecnología financiera parece mucho más moderna y flexible. Esta tecnología es la base que permite ofrecer experiencias de producto personalizadas y unificadas, adaptadas a las necesidades específicas de cada empresa.
Apenas empezamos a ver lo que es posible con la remuneración corporativa basada en tecnología financiera. En los próximos años, esta tecnología seguirá impulsando nuestra visión colectiva renovada de la remuneración y de la relación entre empleador y empleado.
Mark Fischer, cofundador y director de Producto, Benepass
El futuro de la remuneración corporativa
En el futuro, la remuneración corporativa se canalizará cada vez más a través de la infraestructura fintech. Como esta tecnología nos permite crear las experiencias de producto personalizadas que buscan empresas y empleados, está especialmente preparada para responder a las necesidades actuales.
Apoyo a una fuerza laboral diversa
La fuerza laboral actual es diversa, global y multigeneracional. Se examina cada vez más a las empresas por su inclusividad, y esta tendencia no hará sino continuar. Una encuesta reciente reveló que el 78 % de los empleados afirmó que es importante trabajar en una empresa que dé prioridad a la diversidad y la inclusión, y el 53 % dijo que era «muy importante».
La flexibilidad es una característica esencial de los productos fintech, lo que facilita ofrecer prestaciones que apoyen a todos los empleados, independientemente de sus preferencias y necesidades particulares. La tecnología financiera también facilita ofrecer prestaciones equitativas a una fuerza laboral global, adaptadas a varias divisas, y permite que los empleados se trasladen por el mundo sin perder el mismo acceso a su remuneración.
Altos niveles de personalización y adaptación a cada persona
Con los productos fintech, las empresas pueden diseñar programas con los límites que prefieran. Dentro de esos parámetros, sin embargo, los empleados tienen más libertad que nunca. En lugar de limitarse a un solo gimnasio, pueden destinar sus prestaciones a una clase de yoga, Peloton o una aplicación de meditación: lo que mejor favorezca su bienestar.
Las ventajas de esta experiencia de usuario moderna también se extienden a las prestaciones tradicionales antes de impuestos en EE. UU., que no han mejorado en décadas. Por ejemplo, la tecnología financiera permite que los empleados usen su FSA en farmacias digitales o paguen con el móvil en el metro usando su cuenta para desplazamientos.
¿Cómo promueve el Foro Económico Mundial la igualdad en el lugar de trabajo?
El Informe sobre el futuro del empleo de 2023 reveló que el 75 % de las empresas encuestadas prevé adoptar tecnologías de inteligencia artificial, macrodatos y computación en la nube en los próximos cinco años.
El Centro para la Nueva Economía y la Sociedad ofrece una plataforma para que los líderes compartan perspectivas sobre la adopción y eficacia de las nuevas tecnologías, así como sobre la preparación de la fuerza laboral para utilizarlas. Nuestro trabajo incluye generar conocimiento y diálogo sobre crecimiento, empleo, habilidades, equidad y riesgos.
Conozca mejor nuestro impacto:
Paridad de género: Desde 2006, cada año hemos medido la situación y evolución de la paridad de género en 101 economías, ayudando a quienes toman decisiones a identificar las políticas más eficaces para cerrar las brechas de género. En Chile, ayudamos a establecer aceleradoras de paridad de género y beneficiamos a 728.000 mujeres, lo que redujo en un 37 % la brecha de género en las empresas participantes.
Revolución de la Recualificación: Junto con nuestros socios, ayudamos a la fuerza laboral mundial a preparar sus carreras para el futuro y trabajamos con más de 350 organizaciones para ofrecer a 1.000 millones de personas una mejor educación, habilidades y oportunidades económicas para 2030.
Inclusión de las personas con discapacidad: Junto con Valuable500, colaboramos con la mayor red mundial de directores ejecutivos comprometidos con cerrar la brecha en la inclusión de las personas con discapacidad. Sus miembros avanzan al ampliar la adopción de las mejores prácticas de accesibilidad digital e incluir la discapacidad en sus estrategias de diversidad, equidad e inclusión.
Justicia racial: Colaboramos con una coalición mundial de 55 organizaciones de 13 sectores, comprometidas con la creación de lugares de trabajo equitativos y justos para profesionales de grupos raciales y étnicos infrarrepresentados.
¿Quiere saber más sobre el impacto de nuestro centro o participar? Póngase en contacto con nosotros.
La integración de datos impulsa el conocimiento empresarial
Otro problema es que los sistemas tradicionales de software empresarial para RR. HH. no se han integrado a fondo con otras herramientas, lo que deja los datos aislados e impide un análisis integral. El problema se agrava cuando los equipos de remuneración enlazan decenas de soluciones puntuales dispares. Puede resultar imposible responder incluso a preguntas sencillas como «¿Cuál es el nivel de compromiso de los empleados con esta prestación?» o «¿Cuánto estamos gastando en total?».
Al reconstruir los sistemas de remuneración sobre plataformas integradas, las empresas pueden extraer por primera vez información valiosa de sus datos, lo que permite iterar y mejorar continuamente.
Mayor eficiencia y automatización
Los empleadores dedican mucho tiempo a gestionar las prestaciones. El aislamiento de los datos ha impedido la automatización y ha obligado a los administradores a gestionar manualmente la complejidad de los programas de remuneración. Los indicadores del sector señalan que los equipos financieros dedican hasta 38 minutos y 110 dólares a procesar un informe de gastos, sin contar la pérdida de productividad de los empleados que los rellenan.
Las herramientas modernas de remuneración se diseñan desde el principio para incorporar datos de otros sistemas empresariales, como los sistemas de información de recursos humanos (HRIS) y los de nómina, lo que permite personalizar y automatizar a gran escala. Además, la infraestructura subyacente de los productos fintech puede validar los gastos al instante, lo que permite a las empresas prescindir del proceso manual de revisar recibos y reembolsar a los empleados a través de la nómina. Esta potente combinación permite consolidar soluciones puntuales y reducir drásticamente la carga administrativa.
Mayor capacidad de ampliación
La información derivada de los datos y las capacidades de personalización también hacen que los productos fintech sean escalables. A medida que crecen las empresas, cambian sus necesidades y deben ajustar su enfoque de remuneración. Los productos fintech permiten aprovechar la información de los datos para modificar programas, crear nuevas cuentas con facilidad o ampliar la flexibilidad de las existentes. Las empresas pueden controlar sus gastos y ampliar sus programas de forma eficiente. Un ejemplo habitual son los programas de recompensas, reconocimiento o incentivos, que tradicionalmente resultan difíciles de administrar y supervisar mediante primas puntuales o tarjetas de regalo.
La remuneración también debe adaptarse a las necesidades cambiantes y a los acontecimientos mundiales. En Benepass, hemos visto a empresas crear nuevas categorías de gasto para ayudar a los empleados a pagar el transporte cuando la inflación disparó los precios de la gasolina, o para permitirles hacer donaciones a organizaciones benéficas cuando estalló la guerra en Ucrania. Esto es posible porque el software fintech moderno tiene un alcance global desde su diseño y puede actualizarse al instante para adaptarse a estas necesidades cambiantes.
Esto es solo el comienzo
Apenas empezamos a ver lo que es posible con la remuneración corporativa basada en tecnología financiera. En los próximos años, esta tecnología seguirá impulsando nuestra visión colectiva renovada de la remuneración y de la relación entre empleador y empleado. Con el tiempo, veremos experiencias de producto más inmersivas, atractivas e integradas, que harán de la remuneración una experiencia realmente satisfactoria y bidireccional tanto para los empleadores como para las personas a las que prestan servicio.
