Dos tercios del personal sénior de servicios financieros de EE. UU. que trabaja en modelos híbridos afirman que es probable que dejen su empleo si se les obliga a volver a la oficina cinco días a la semana, según una nueva encuesta de Deloitte.
Los resultados llegan en un momento en que un número creciente de instituciones financieras intensifica sus esfuerzos para que los trabajadores regresen a la oficina a tiempo completo.
El Informe sobre el Futuro del Empleo 2023 del Foro Económico Mundial revela que las malas condiciones de conciliación entre la vida laboral y personal podrían llevar al 35 % de las personas a abandonar sus empleos.
El sector de los servicios financieros se enfrenta a un desafío sin precedentes: no se trata de márgenes de beneficio ni de regulación, sino de convencer a sus empleados para que vuelvan a la oficina a tiempo completo.
Mientras gigantes de Wall Street como JPMorgan Chase y Goldman Sachs obligan a su personal a volver a la oficina cinco días a la semana, una nueva encuesta de Deloitte a 700 profesionales sénior de servicios financieros de EE. UU. revela una firme resistencia de los trabajadores a renunciar a los nuevos beneficios del teletrabajo.
Según el estudio, dos tercios de quienes trabajan en remoto al menos parte del tiempo afirman que probablemente dejarían su empleo si se les obligara a volver a la oficina cinco días a la semana.
Querer más flexibilidad es el motivo principal por el que la mayoría de los empleados afirma que podría dejar su trabajo el próximo año. Alrededor del 35 % piensa así, mientras que el 34 % afirma que se marcharía por un mejor salario o mejores prestaciones, y el 32 % dice que quiere que su trabajo se ajuste mejor a sus objetivos vitales.
Por tanto, las normas estrictas sobre el regreso a la oficina podrían situar a las empresas de servicios financieros ante dos desafíos en materia de talento, según el informe: «Podrían correr el riesgo de perder su cantera de líderes y tener dificultades para contratar talento nuevo».
¿Volver a la oficina a tiempo completo?
JPMorgan se ha enfrentado a una reacción negativa de sus empleados por sus normas de regreso a la oficina. Algunos empleados alegan los largos trayectos y el elevado coste de desplazarse a la oficina cinco días a la semana, mientras que otras empresas del sector sencillamente están ignorando las circulares.
«Con el tiempo, los trabajadores encontraron una nueva forma de hacer las cosas que se consolidó», explicó Ayelet Fishbach, profesora de ciencias del comportamiento en la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago, a la BBC. «Estos nuevos hábitos parecían correctos y justos, y el trabajo seguía haciéndose. Por eso, cualquier tipo de cambio se percibía como un coste: si volver a la oficina es bueno para mi jefe, entonces debe ser malo para mí».
Esto corrobora los hallazgos de Deloitte, que destacan el impacto positivo del teletrabajo en la salud, el equilibrio entre la vida laboral y personal y las relaciones de muchas personas. Según el informe, tres de cada cuatro hombres creen que el teletrabajo ha mejorado su relación con sus hijos, y el 67 % de las mujeres opina lo mismo. Ambos grupos afirman también que sus relaciones con sus parejas, otros familiares y amigos han mejorado gracias a los acuerdos de trabajo más flexibles.
Es poco probable que los trabajadores renuncien a estas ventajas. El Informe sobre el Futuro del Empleo 2023 del Foro Económico Mundial revela que el 83 % de los trabajadores prioriza los horarios flexibles y el 71 % prioriza los lugares de trabajo flexibles. Además, el 35 % afirma que las malas condiciones de conciliación entre la vida laboral y personal y el agotamiento les llevarían a dejar su empleo.
¿Y la productividad?
No obstante, los directivos se preocupan por la productividad, y muchos estudios recientes respaldan su argumento, según The Economist. Un estudio de personal de introducción de datos en India que trabaja desde casa reveló que su productividad es un 18 % inferior a la de quienes trabajan en la oficina. Asimismo, los trabajadores de una gran empresa asiática de TI fueron un 19 % menos productivos en casa que en la oficina.
Dicho esto, menos del 10 % de los encuestados en el estudio de Deloitte afirma que desea trabajar totalmente en remoto, y la mayoría valora ver a sus compañeros y colaborar con ellos algunos días a la semana, aunque por una razón concreta. «Si el entorno de oficina se percibe como una experiencia solitaria o si los empleados consideran que podrían hacer el mismo trabajo de forma más productiva desde casa, muchos probablemente se resistirán a las políticas obligatorias de regreso a la oficina», señala el informe.
¿Cuál es la solución?
Entonces, ¿cuál es la mejor manera de equilibrar las necesidades del personal y de los empleadores?
Según Deloitte, la vuelta a la oficina debe resultar atractiva para los empleados. Esta es su recomendación:
Dar pasos pequeños: Comenzar con menos días en la oficina y aumentarlos después, para dar tiempo al personal a reconocer las ventajas de trabajar en la oficina. La encuesta muestra una clara preferencia por uno o dos días presenciales a la semana. El informe también recomienda establecer un horario laboral fijo y ofrecer flexibilidad en torno a él.
Aprovechar las ventajas del trato presencial: Organizar una combinación de encuentros informales y sesiones de networking formales para mostrar las ventajas de estar en la oficina. Más de un tercio de los encuestados afirma valorar la oportunidad de relacionarse con personas en puestos de mayor responsabilidad.
Centrarse en la formación y el desarrollo: Casi el 40 % de los trabajadores con los que habló Deloitte afirma que le gustaría recibir más formación. Los programas de formación presencial, por puesto o específicos para cada negocio son preferibles a los cursos en línea.
«Está claro que la flexibilidad en las condiciones de trabajo es un factor impulsor del compromiso de los empleados», afirma Neda Shemluck, responsable de Diversidad, Equidad e Inclusión en Servicios Financieros de EE. UU. y directora gerente de Deloitte Services. «Corresponde a los empleadores crear políticas que satisfagan las necesidades del negocio y, al mismo tiempo, doten a los empleados de autonomía y flexibilidad».


