Vea aquí la sesión «Un relato positivo para la comunidad global» de la Reunión Anual 2017 del Foro Económico Mundialaquí.
Maleducados, consentidos, perezosos: solo algunos de los adjetivos que quizá encuentres al hablar de los millennials.
Por supuesto, la idea de que podemos definir de forma tan general a un grupo tan amplio de personas —el término se usa para describir a cualquiera, de cualquier cultura, nacido entre 1982 y 2004— es en sí misma absurda. Pero, más importante aún, estos estereotipos negativos sencillamente no coinciden con las investigaciones realizadas sobre esta generación, tan incomprendida.
Entonces, ¿qué dicen esas investigaciones?
Los millennials no son perezosos, son adictos al trabajo
Si crees lo que dicen los titulares, nunca ha habido una generación más reacia al trabajo que los millennials. Pero, según un estudio estadounidense sobre el lugar de trabajo de 2016, nada más lejos de la realidad.
El estudio concluyó que los millennials tenían muchas más probabilidades que los demás de ser adictos al trabajo: «Más de cuatro de cada diez (43 %) de quienes se sacrifican por el trabajo son millennials, frente a solo el 29 % del total de encuestados». El estudio también reveló que los millennials estadounidenses tenían muchas menos probabilidades que sus colegas de más edad de utilizar todos sus días de vacaciones.
Los millennials quieren un trabajo con propósito, pero también tienen facturas que pagar
No hay nada como esa agradable sensación de haber contribuido positivamente al mundo. Quizá por eso el 74 % de los millennials que buscaban empleo le dijeron a LinkedIn que querían saber que su trabajo era importante.
Pero, por agradable que sea esa sensación, no paga las facturas, sobre todo si se tienen en cuenta las enormes deudas estudiantiles, los alquileres en alza y los salarios estancados.
Por mucho que los millennials quieran encontrar un propósito en su trabajo, según una encuesta del Foro siguen afirmando que la remuneración y las oportunidades de progresar en la carrera profesional son los factores más importantes de un empleo.

No son tan egocéntricos como dicen
Otro mito que desmintió la encuesta del Foro fue la idea de que los millennials son egoístas ensimismados.
Lejos de vivir en su propia burbuja, la mayoría de los encuestados se identificó como «ciudadanos globales» muy interesados en los acontecimientos que tienen lugar a su alrededor. La crisis de los refugiados es un ejemplo: el 74 % dijo que acogería a refugiados en su país y más del 20 % afirmó que incluso les haría sitio en su hogar.

Una generación de optimistas
Tendrían todo el derecho a quejarse de vez en cuando: al fin y al cabo, son la primera generación que está peor que sus padres. Pero resulta que los millennials no son ni de lejos tan negativos y pesimistas como algunos comentaristas los pintan.
De los 26.000 millennials que respondieron a la encuesta del Foro, el 70 % dijo que el mundo está lleno de oportunidades.



