Estas características te convertirán en un verdadero líder

Businessmen cast shadows they stop to watch final day of fifth Ashes test between England and Australia in London. Businessmen cast shadows in the afternoon sun as they stop to watch the final day of the fifth Ashes test match between England and Australia on a giant outdoor TV screen in London's Canary Wharf financial district September 12, 2005. England won the Ashes for the first time since 1987 after the fifth and final test against Australia ended in a draw on Monday, giving the hosts a 2-1 victory in the series. REUTERS/Kevin Coombs - RTR10LJ6
Dr. Travis Bradberry on what makes you a leader.Image: REUTERS/Kevin Coombs
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El liderazgo es el arte de persuadir: el acto de motivar a las personas para que hagan más de lo que jamás creyeron posible en pos de un bien mayor.

No tiene nada que ver con tu cargo.

No tiene nada que ver con la autoridad ni con la antigüedad.

No eres líder solo porque haya personas que te reporten. Tampoco te conviertes de pronto en líder al alcanzar cierto nivel salarial.

Un verdadero líder influye en los demás para que den lo mejor de sí. El liderazgo se basa en la influencia social, no en el poder que otorga un cargo.

Si tus acciones inspiran a los demás a soñar más, aprender más, hacer más y convertirse en mejores personas, eres líder. —John Quincy Adams

Ni siquiera hace falta que haya personas que te reporten para ser líder. Un conserje puede influir en las personas y dirigirlas tanto como un director ejecutivo.

Del mismo modo, cualquiera puede convertirse en seguidor, incluso mientras ocupa un puesto de liderazgo.

Si eres esclavo del statu quo, careces de visión o no motivas a quienes te rodean para que den lo mejor de sí, entonces eres seguidor. Aunque tengas un cargo de liderazgo, la gente no te seguirá si observa esos comportamientos.

Un alto ejecutivo que crea burocracia innecesaria, se encierra en su oficina y no interactúa con los demás de manera significativa no es más líder que un ingeniero de software antisocial que se niega a hacer otra cosa que escribir código.

Por supuesto, la verdadera pregunta es: ¿eres líder o seguidor?

Para averiguarlo, tienes que hacerte algunas preguntas muy importantes. Piensa detenidamente al responder cada una y pronto lo sabrás con certeza.

¿Das más de lo que se espera de ti?

Los seguidores hacen su trabajo y nada más. Por muy buenos que sean en lo que hacen, rara vez se les ocurre ir más allá de sus funciones básicas. Los líderes, en cambio, consideran que la descripción de su puesto es lo mínimo indispensable, la base sobre la que construyen algo extraordinario. Los líderes entienden que su verdadera función es aportar valor, y lo hacen siempre que ven una oportunidad y dondequiera que la encuentren.

¿Tienes confianza en ti mismo?

Los seguidores ven los talentos y logros de los demás como una amenaza. Los líderes ven esos mismos talentos y logros como un recurso. Quieren mejorar las cosas y aceptan ayuda de quienquiera que pueda brindársela. Los líderes son verdaderos integrantes de equipo. No temen admitir que necesitan que otras personas sean fuertes allí donde ellos flaquean.

¿Eres optimista?

Los seguidores ven las limitaciones propias de cada situación; los líderes ven las posibilidades. Cuando algo sale mal, los líderes no se quedan pensando en lo mal que van las cosas. Están demasiado ocupados tratando de mejorarlas.

¿Estás abierto al cambio?

Los seguidores se conforman con la seguridad del statu quo. Ven el cambio como algo aterrador y problemático. Los líderes buscan maximizar las oportunidades y las encuentran en el cambio. Como quieren mejorar constantemente, nunca temen preguntar: «¿Qué sigue?».

¿Eres resolutivo?

Los seguidores suelen dudar antes de actuar por miedo a equivocarse. Los líderes no temen tomar una decisión, aunque no estén seguros de que sea la correcta. Prefieren decidir y equivocarse antes que sufrir la parálisis de la indecisión.

Los líderes prefieren decidir y equivocarse antes que sufrir la parálisis de la indecisión.

¿Asumes la responsabilidad?

Cuando se cometen errores, los seguidores se apresuran a culpar a las circunstancias y a otras personas. Los líderes, en cambio, asumen rápidamente la responsabilidad de sus actos. No les preocupa que admitir una falta pueda hacerlos quedar mal, porque saben que echar la culpa a otros solo los haría quedar peor.

¿Mantienes la calma ante la presión?

Los seguidores suelen dejar que los obstáculos y contratiempos los desvíen de su rumbo. Cuando algo sale mal, dan por hecho que todo el proyecto está condenado al fracaso. Los líderes esperan encontrar obstáculos y aceptan los desafíos. Saben que hasta los planes mejor trazados pueden topar con problemas inesperados, así que los afrontan con serenidad y siguen adelante.

¿Eres humilde?

Los seguidores siempre persiguen la gloria. Los líderes son humildes. No permiten que la autoridad que puedan tener los haga sentirse superiores a los demás. Por eso, no dudan en ponerse manos a la obra y hacer el trabajo sucio cuando hace falta, y no le piden a nadie que haga algo que ellos mismos no estarían dispuestos a hacer.

¿Te apasiona lo que haces?

Los seguidores están atrapados en la rutina diaria. Van al trabajo y cumplen sus tareas para poder volver a casa al final del día y retomar sus verdaderasvidas. A los líderes les encanta lo que hacen y consideran que su trabajo es una parte importante de la vida real, no un pobre sustituto de ella. Su trabajo no es solo lo que hacen; es una parte importante de quienes son.

¿Tu motivación viene de dentro?

A los seguidores solo los motivan factores externos: el siguiente cargo, el próximo aumento de sueldo, la siguiente mejora de estatus. Los líderes se motivan desde dentro. No trabajan por estatus ni por posesiones. Se esfuerzan por destacar porque eso forma parte de quienes son. Los verdaderos líderes siguen avanzando incluso cuando no tienen una zanahoria colgando delante de ellos.

Los verdaderos líderes siguen avanzando incluso cuando no tienen una zanahoria colgando delante de ellos.

¿Te centras en los cargos?

A los seguidores les importan mucho los cargos, tanto los suyos como los de las personas con quienes trabajan. Están muy pendientes de quién está por encima de quién, porque carecen de la capacidad y la motivación para ejercer el liderazgo desde dentro. Los líderes, en cambio, se centran en lo que cada persona aporta, independientemente de lo que diga su tarjeta de presentación.

¿Te centras en las personas?

Los seguidores se centran en lo que pueden lograr individualmente. Los líderes trabajan en equipo porque saben que la grandeza es un logro colectivo. Un líder solo es tan bueno como lo que puede conseguir a través de otras personas.

Un líder solo es tan bueno como lo que puede conseguir a través de otras personas.

¿Estás dispuesto a aprender?

Aunque tienen confianza en sí mismos, los líderes saben que no son superhumanos ni infalibles. No temen admitir que desconocen algo y están dispuestos a aprender de cualquiera que pueda enseñarles, ya sea una persona subordinada, un colega o un superior. Los seguidores están demasiado ocupados tratando de demostrar que son competentes como para aprender algo de los demás.

En resumen

Vuelve a echar un vistazo rápido a las preguntas anteriores. Ni una sola trata sobre el cargo, el puesto o el lugar en el organigrama. Esto se debe a que puedes tener el cargo y el puesto sin ser líder.

Quizá hayas trabajado para alguien que encaje con esa descripción. Y probablemente tengas colegas que desempeñan funciones de liderazgo sin tener un cargo.

El liderazgo y el seguimiento son mentalidades. Son formas completamente distintas de ver el mundo. Una es reactiva y la otra, proactiva. Una es pesimista; la otra, optimista. Donde una ve una lista de tareas pendientes, la otra ve posibilidades.

Así que no esperes a tener el cargo. Nadie puede otorgarte el liderazgo: tienes que ganártelo y reivindicarlo por ti mismo.

Y, por favor, comparte tus opiniones en la sección de comentarios de abajo; aprendo tanto de ti como tú de mí.

SOBRE EL AUTOR:

Dr. Travis Bradberry es el galardonado coautor del libro más vendido número uno, Inteligencia emocional 2.0, y cofundador de TalentSmart, el principal proveedor mundial de pruebas de inteligencia emocional y formación, que presta servicios a más del 75 % de las empresas de Fortune 500. Sus libros más vendidos se han traducido a 25 idiomas y están disponibles en más de 150 países. El Dr. Bradberry ha escrito para estos medios, o ha aparecido en ellos: Newsweek, TIME, BusinessWeek, Fortune, Forbes, Fast Company, Inc., USA Today, The Wall Street Journal, The Washington Post, y The Harvard Business Review.

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